CIENTÍFICOS PERUANOS DE ALTA CALIDAD

El regreso de los talentos

"Se debe soñar en ciencia pues es la base para el desarrollo tecnológico de cualquier país"

Por Modesto Montoya. Físico

En 1967 conocí a jóvenes estudiantes de ciencias llenos de ideales. Uno de ellos era Víctor Coronel, nacido en La Oroya. Él venía de una familia con muchas dificultades económicas. Víctor estudió en la Gran Unidad Escolar José Granda e ingresó a la UNI en el primer puesto. Se graduó de bachiller en Física y partió a EE.UU., doctorándose en la Universidad de Columbia.

A su regreso al Perú, Víctor formó algunas generaciones de científicos e ingenieros. Sin embargo, las condiciones para investigación se hicieron insostenibles. Regresó a Nueva York. Hoy enseña en la Universidad Estatal de Nueva York y vive en Manhattan.

¿Lo hemos perdido? No, afortunadamente. Regularmente viene al Encuentro Científico Internacional (ECI) y atrae la atención de jóvenes estudiantes, quienes lo bombardean con preguntas sobre física y también sobre las posibilidades de estudiar en el extranjero.
Como Víctor, hay miles de científicos e ingenieros que fueron formados desde la escuela hasta los más altos grados académicos que el Perú podía ofrecer. Los mejores partieron al extranjero. Sin embargo, atraídos por el terruño, cada año, muchos regresan para fortalecer los puentes que les unen a su país.

¿Cómo potenciar este deseo de retribuir al país? El ECI ha resultado una de las formas con el mayor efecto multiplicador. Con los participantes se arman proyectos sobre temas de investigación que van desde los rayos cósmicos hasta el estudio acústico de los instrumentos de Caral.

Una generación después que la de Víctor llega a la UNI Barton Zwiebach. Barton nació en Lima, estudió en el colegio León Pinelo. Su padre le regaló un libro sobre el átomo. Se quedó fascinado sobre el tema de la relatividad. Su curiosidad no paró hasta que encontró un libro ruso que le aclaró el asunto y decidió ser físico. Pero su familia lo convenció de que primero debía hacer algo práctico. Se hizo ingeniero electrónico en la UNI y se fue a Caltech (EE.UU.). Luego ingresó al Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT), donde, a punta de esfuerzo y creatividad, se ganó el puesto de profesor principal nombrado. Es cofundador de la teoría de supercuerdas. Aquella que quiere unificar todas las teorías para explicar el universo.

La gente como Víctor y Barton habría sido perdida para siempre para el Perú. Lo que cambió la historia fueron la ciencias de la información y la comunicación (TIC). Ellas ahora nos mantienen unidos, y hacen posible la organización del ECI, al que no solo vienen peruanos. Este año estará Roland Sénéor, profesor de la Escuela Politécnica de Francia, donde se forma la élite de la ciencia y la tecnología de Francia, lugar de paso casi obligado de los futuros presidentes de ese país.

De la conversación con nuestros talentos visitantes, siempre queda la idea de que falta algo para cristalizar los deseos de que en el Perú se haga ciencia y tecnología de primer nivel. Recordando lo que dice Barton, creo que se trata de crear un lugar donde los jóvenes puedan realmente soñar en ciencia, base para el desarrollo tecnológico de cualquier país.