PUNO. CRÁTER ES AHORA UN ATRACTIVO TURÍSTICO MÁS DATOS

Científicos confirman que un meteorito cayó en Carancas

Descartan indicios de radiactividad en población cercana a zona de impacto. Malestar físico de campesinos se debería a otros problemas de salud

Por Carlos Fernández Baca

Un grupo de especialistas del Instituto Geológico, Minero y Metalúrgico y docentes de la Universidad Nacional del Altiplano confirmaron ayer que lo que cayó el último sábado en la comunidad campesina de Carancas, distrito de Desaguadero, fue un meteorito y no basura espacial, como también se especuló.

Los especialistas usaron un contador Geiger, con el que descartaron indicios de radiactividad en la zona o en la población. De acuerdo con Mario Soto Godoy, jefe de este equipo de científicos, al no haber radiactividad se pudo precisar que el cráter de Carancas fue producido por un meteorito de tipo rocoso.

El físico nuclear Modesto Montoya, miembro de la Academia Nacional de Ciencias, también comparte dicha aseveración: "Los meteoritos tienen un tipo de radiactividad muy bajo, que de ninguna forma va a afectar a la población cercana al lugar donde caiga. No conozco reportes que indiquen radiactividad en personas expuestas a un meteorito", afirma el científico.

MALESTAR POR ESTRÉS
Un equipo de nueve médicos de la Dirección Regional de Salud de Puno también arribó a la zona para evaluar el estado de salud de los pobladores que se quejaron de dolor de cabeza, náuseas y vómitos tras la caída del meteorito.

No se halló indicios de radiactividad en ellos, pero se tomó muestras de sangre de 19 personas para descartar otras afecciones. Dichas pruebas serán enviadas a Lima para el análisis correspondiente.

Según Modesto Montoya, el malestar podría haberse generado por el temor que produjo la caída del meteorito. "Cuando un meteorito cae produce sonidos espantosos al estar en contacto con la atmósfera. Es como si una gran piedra fuera sometida a una gran lija. Esos ruidos pueden haberlos asustado", explicó el especialista.

PEREGRINACIÓN DE CURIOSOS
Lo que sí ha generado el meteorito es una incesante peregrinación de curiosos hacia Carancas. Llegan desde Puno y Bolivia para conocer el lugar exacto de la caída del objeto y tomarse una foto de recuerdo en el enorme forado.

Los lugareños aprovechan para contar el temor que vivieron aquel sábado 15, cuando "una bola de color plomizo, seguida de una estela de fuego, cruzó el cielo de Desaguadero, con un sonido parecido a un avión". La descripción es hecha por el técnico de la policía Óscar Peralta, quien asegura haber sido uno de los primeros en llegar hasta el cráter dejado por el meteorito.

Justina Limache de Huayta (74) también tiene algo que contar a los que quieren escucharla. Cuando sintió el atronador ruido que provenía del cielo, abandonó su ganado, que también huyó espantado, para refugiarse en su vivienda junto a su nieta de 8 años. Pero el susto no acabó allí.

Tras la caída del meteorito, una lluvia de piedras azotó su techo durante unos minutos. Justina pensó que su vivienda, situada a 500 metros del lugar del impacto, se iba a derrumbar. Otros pobladores referían ayer historias similares a los visitantes. La vida de los habitantes de Carancas no volverá a ser la misma, al menos por un tiempo.

MÁS DATOS
4 El director de Epidemiología, Fredy Passara Zeballos, quien viajó a la zona, también cree que los pobladores se quejan de otras dolencias que "nada tienen que ver con el meteorito".
4 El olor en el cráter dejado por el meteorito se debería a la presencia de azufre y arsénico en las rocas subterráneas.
4 Los policías que vigilan el cráter desde el último sábado negaron tener problemas de salud. Incluso, afirmaron, pudieron coger restos del meteorito para conservarlos como recuerdo.
4 El mayor Anaya, jefe de la comisaría de Desaguadero, negó que su equipo haya recibido tratamiento médico por un supuesto malestar físico.