POLÉMICA. La pobreza de nuestra cartelera comercial

¿Por qué vemos malas películas?

EL 2007 HA SIDO UN AÑO MUY POBRE EN MATERIA DE ESTRENOS DE INTERÉS EN EL PERÚ. RICARDO BEDOYA E ISAAC LEÓN APUNTAN HACIA LOS RESPONSABLES Y PLANTEAN SOLUCIONES

Por Raúl Cachay

Todos los jueves la cartelera cinematográfica se renueva, pero parece ser siempre la misma.

Anteayer, por ejemplo, se estrenaron cinco películas en nuestro país: "Una pareja explosiva 3", un inocuo mamarracho protagonizado por Jackie Chan; "Stardust", un proverbial 'tanque' de Hollywood destinado a generar una secuela tras otra; "Doogal" y "El perro bombero", dos cintas para niños; y "Ellos", un largometraje de terror. Solo la última no es un producto de la industria estadounidense, pero está muy claro que se trata de una película orientada a un tipo de espectador muy particular. Entonces, para los demás, aquellos que consideran que el cine es algo más que un pasatiempo, no tienen hijos o no quieren sentirse atrapados en una sala atosigada de niños o, simplemente, jamás pagarían una entrada para tolerar durante hora y media las piruetas y las payasadas de Jackie Chan, pues todos ellos no tienen más remedio que quedarse en casa viendo algún DVD.

¿Por qué vemos malas películas? ¿Quiénes son los responsables de la creciente pobreza de nuestra cartelera comercial?

Isaac León Frías y Ricardo Bedoya, los críticos de cine más experimentados de nuestro medio, son también quienes han tratado de combatir con mayor consistencia las arbitrariedades de las distribuidoras cinematográficas que operan en el Perú.

VOCES AUTORIZADAS
"A comienzos del 2006 se realizó un seminario en los cines El Pacífico, en el cual los gerentes de las distribuidoras estadounidenses se comprometieron a ampliar la oferta de películas", relata León Frías.

"En otras palabras, se comprometieron a estrenar un mayor número de sus propias películas, pues lo que han venido haciendo estas compañías es seleccionar solo el segmento potencialmente más lucrativo del material a su disposición. Se comprometieron verbalmente a contribuir a la limitación del copamiento que algunas películas hacen en las multisalas y que atribuyeron a los exhibidores. Lo que se ha demostrado es que ninguno de los compromisos se ha cumplido. Hemos podido ver en meses anteriores cómo unos pocos títulos (a veces el único estreno de la semana) han dominado las pantallas de Lima y al mismo tiempo otros títulos de interés, incluso anunciados para su estreno, como el español 'Alatriste', han sido desestimados. No se trata de pedirles a esas distribuidoras que se conviertan en difusoras de un cine de autor o independiente, lo que no tendría sentido. Solo que aumenten la oferta de su propio material y que disminuyan el copamiento de las salas por unas pocas películas de las que se trata de extraer el mayor provecho posible ".

NUNCA HAY NADA QUE VER
"Vemos malas películas porque la programación cinematográfica está dominada por un puñado de compañías estadounidenses que copan las salas con estrenos fungibles, de consumo masivo y rápido, dejando fuera de competencia a otras películas. Cintas como 'Transformers' y 'Harry Potter' se importan en decenas de copias que ingresan al país bajo el régimen de suspensión de derechos aduaneros, como si fueran productos destinados a reexportarse después de cumplir una labor temporal en un proceso de producción. Se construyen más salas de cine para exhibir más copias de las mismas películas", asegura Bedoya.

"Vemos malas películas porque esas compañías ejercen una censura mercantil que consiste en discriminar y cancelar el estreno de las películas que consideran inadecuadas para el público peruano. Es lo que ha ocurrido con 'El buen alemán' o 'Alatriste', que se han estrenado en varios países vecinos, pero no en el Perú. Y hay muchos más ejemplos. Estamos en un círculo vicioso porque el público tampoco encuentra información suficiente sobre las escasas películas de interés que se estrenan. Los medios se dedican a amplificar la campaña inmensa y planetaria de los 'blockbusters' y establecen hasta la línea genealógica de Luke Skywalker, pero dedican solo unas líneas burocráticas a cintas que requieren ser señaladas para que el público las conozca. La única solución es que se estimule la exhibición de películas diversas en lenguas, culturas, modos de enfocar la realidad. Que se promueva las salas que las exhiben y los distribuidores que las adquieren. Las municipalidades tienen un papel que cumplir en ello", agrega.

Ahora las grandes distribuidoras tienen la palabra.