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HAZAÑA. ESCRIBIÓ AYER UNA PÁGINA HISTÓRICA PARA EL AJEDREZ PERUANO

El gran maestro

Emilio Córdova, con apenas 16 años, obtuvo la última norma de gran maestro. Superó a su ídolo, Julio Granda, quien recién obtuvo ese título a los 19

Por Patrick Espejo

Fue en julio del 2002 cuando llegó por primera vez a la redacción de El Comercio acompañado de su padre. Tenía apenas 11 años, los cachetes regordetes y el peinado en forma de un casco le cubría prácticamente toda la frente. Por aquel entonces ya comenzaba a destacar en el ajedrez internacional. Este jovencito había conseguido su primer título en un Panamericano. Ya por esos años, Emilio Córdova Daza repetía, con la voz un poco chillona, que quería ser gran maestro internacional, el máximo título honorífico que ofrece el ajedrez.

Han pasado cinco años y cinco meses de aquella visita y el Emilio Córdova de hoy, convertido en un adolescente de muchísimo talento, ha cumplido su palabra. Es que ayer, en el torneo Carlos Torre Repetto, que se disputa en el estado de Yucatán, en México, consiguió saltar el último obstáculo que le faltaba. Aunque perdió contra el GM cubano Jesús Nogueiras, Emilio logró la tercera norma que necesitaba para dejar de ser maestro internacional (MI) y ser, oficialmente, un gran maestro (GM).

Su sueño, convertido en algún momento en una obsesión y que fue la causa de aquella ruptura que tuvo con él mismo, con su familia, con la afición y con todo lo que estaba a su alrededor en marzo de este año, fue finalmente alcanzado.

"Estoy muy contento porque logré lo que tanto había anhelado, pero me voy de acá con rabia porque no me gustó perder las dos últimas partidas (contra Nogueiras)", le dijo ayer a El Comercio durante un breve diálogo sostenido a través del chat.

Córdova cumplió todos los requisitos. Jugó 10 partidas (el mínimo requerido era nueve), la mitad las enfrentó a rivales con algún título internacional (ocho de ellos lo tenían) y debía enfrentar, como mínimo, a grandes maestros de tres nacionalidades diferentes (tuvo al frente a un alemán, a un colombiano y a tres cubanos).

Ahora solo falta que se cumpla el trámite administrativo. Es decir, que el juez general de la competencia le entregue el diploma que lo acredita como ganador de la norma y luego que la Federación Internacional de Ajedrez (FIDE) lo acredite como nuevo GM.

Es el más joven
Es el GM más joven de toda la historia del ajedrez peruano y, a la distancia, imaginamos que estará feliz y orgulloso, pues ha superado a su gran maestro, el camanejo Julio Granda, quien obtuvo el mismo título honorífico, pero cuando tenía 19 años. Muchos dicen que él venía jugando con la fuerza de un gran maestro y que pudo (y debió) conseguir esa tercera norma en Buenos Aires a comienzos de año o incluso en el Callao en agosto pasado, pero el funesto y trágico terremoto de aquel mes impidió que se terminara el torneo que lo tenía como líder absoluto.

Además, su camino no fue fácil, en especial en este 2007, que lo tuvo como protagonista de una crónica roja que sacó a la luz sus trapitos personales, los problemas propios de un adolescente, que lo llevaron hasta Sao Paulo en busca de una mujer bastante mayor que él, desobedeciendo la autoridad de su padre y despertando el morbo de mucha gente, que encontró en su aventura por Brasil una historia jugosa y rebelde. Lo bueno de esta historia es que se ha recuperado al deportista, el que no se dejó vencer por los problemas en los que él mismo se metió. Ojalá que no pare, que no se conforme, que siga creciendo. Eso se lo pedimos todos.

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