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Entrevista. ANTERO FLORES-ARÁOZ

Debemos ir al sinceramiento de las remuneraciones de militares

El flamante ministro de Defensa subraya la necesidad de buscar la transparencia en los gastos militares

Por Francisco Tumi Guzmán

Para manejar el sector Defensa se requiere, por lo menos, cierto ascendiente sobre los militares. ¿Hizo servicio militar obligatorio en su juventud?
Lo que hice fue instrucción premilitar en el colegio La Salle, donde fui brigadier general y obtuve medalla de oro premilitar. Por supuesto, eso no me hace general de división. Pero no olvidemos, por otro lado, que en el Ministerio de Defensa no solamente hay militares, sino también muchos civiles, y que la defensa es multidimensional, no solo militar.

¿No cree que un aspecto clave es el relanzamiento de la reforma de las Fuerzas Armadas, que está paralizada?
La reforma comenzó hace varios años con la desaparición de los ministerios de Marina y Aviación y la creación del Ministerio de Defensa. En el camino ha habido muchísimas más cosas. Una de las últimas ha sido el voto militar, que es parte de toda una reforma de las Fuerzas Armadas; también la incorporación de la mujer y, en general, una serie de pasos que se han venido dando. Pero tenemos que ir avanzando sobre todo en los temas de transparencia. La civilidad se queja de que los civiles con uniforme, que son los militares, no son transparentes.

Y tiene razón, sobre todo en lo que atañe a sus remuneraciones.
Debe haber la transparencia del caso. Lógicamente, con unas remuneraciones nominales como las que tenían, uno no les puede pedir a los militares que hagan los sacrificios que hacen.

¿No es exactamente al revés? Es decir, no es un problema de déficit. Lo que tienen es un sueldo nominal reducido, pero engrosado con otros ingresos no declarados, como la gasolina.
Por eso mismo hay que transparentar todo eso y encaminarse a un sinceramiento de las remuneraciones. Tiene que hacerse eso.

¿Por qué no se ha podido hacer durante la gestión de Allan Wagner?
No hay que olvidar que es un problema de todo el país. En el mismo Congreso lo tenías. A mí no me digan que todos los gastos operativos de los congresistas eran realmente gastos operativos. No. Era una forma de resolver el asunto de las pensiones en el Congreso. Y en la FF.AA., sin duda, se tienen otros ingresos no remunerativos, como se han tenido también en otros ministerios, las famosas bonificaciones no pensionables. De modo que no es solamente un tema del sector Defensa. Tampoco, por supuesto, es que sea "mal de muchos, consuelo de tontos", sino que hay un problema en todo el ámbito remunerativo público y hay que resolverlo.

¿Cree que los generales se van a allanar a un ajuste de ese tipo?
¿Por qué tienen que haber cosas ocultas? Yo entiendo que las estrategias militares y de defensa no se tienen que estar discutiendo en la televisión, en una radio o en un periódico. Pero los asuntos remunerativos no tienen por qué ser reservados. No nos olvidemos de que las remuneraciones salen del presupuesto de la República y de que este presupuesto sale de los impuestos que pagamos todos los contribuyentes. Tenemos todo el derecho de saber cómo se gasta el presupuesto de Defensa.

Otra tarea pendiente es la de ir hacia una Fuerza Armada más pequeña pero más eficiente. Ahora tenemos un montón de soldados mal armados y, por ejemplo, una cantidad excesiva de generales.
Hay que estructurar bien la pirámide y eso todavía no se ha logrado. Se ha avanzado, pero no se ha logrado. Hay que estudiar con detalle la situación y luego ver cómo los cambios se pueden poner en marcha legalmente, pues muchas veces se cortan expectativas.

Hay quienes dicen que tenemos más generales que el Ejército de Estados Unidos.
Este superávit comenzó con Velasco. Fue el festival de los ascensos. Después se ha ido reduciendo la cantidad, pero no lo suficiente todavía.

¿Qué va a pasar en el valle de los ríos Apurímac y Ene (VRAE)? ¿Tienen las Fuerzas Armadas que intervenir de todas maneras en la lucha contra el narcotráfico?
Sin duda alguna. Sería suicida no continuar esta política. ¿O queremos que los otros avancen?

¿No sería mucho mejor fortalecer a la policía?
La policía no puede con todo, por eso la Fuerza Armada tiene que entrar, no a sustituir a la policía, pero sí a apoyarla donde se está viendo que es insuficiente, o no tiene los resultados debidos. No nos olvidemos, además, de que el ingreso de las FF.AA. tiene una temporalidad corta, a diferencia de la presencia policial en una serie de localidades. Cuando los policías están mucho tiempo en algunas zonas, los cantos de sirena de la corrupción aumentan.

También ha habido casos de corrupción en las FF.AA.
Ha habido, sí. Por eso se necesita rotación, y la rotación también cuesta, pues se tiene que trasladar a familias. Es una logística importante.

¿Qué logros puede mostrar el Gobierno en el sector Defensa en su primer año y medio de gestión?
En primer lugar, ha comenzado la recuperación del poderío defensivo. Creo que el Perú tiene todo el derecho a hacerlo. En segundo lugar, ha comenzado a intervenir allí donde el clamor popular exigía que interviniera: en el VRAE. Ya se está haciendo también. En tercer lugar, ha avanzado en la búsqueda de la transparencia. No hay que olvidar que, en esto, Allan Wagner ha presentado proyectos de ley sobre las remuneraciones. Otro avance es el establecimiento de reglas claras para que la Fuerza Armada sepa dónde actuar y cómo actuar.

Para muchos, Allan Wagner se va por cansancio, por lo poco que se avanza precisamente en estos temas que usted señala.
Sería injusto verlo así. Yo creo que hemos tenido un ministro de Defensa de lujo.

Pero no se ha avanzado mucho.
Lo que pasa es que no podemos avanzar a la velocidad que quisiéramos. Esto no es cuestión de "hágase la carretera", y se ponen más tractores. No nos olvidemos de que en esto hay adquisiciones de municiones, reparaciones, etc., asuntos donde antes ha habido mucha corrupción. Entonces la gente --no es el caso de Wagner, que ha asumido responsabilidades--, la gente de la administración pública --y el Ministerio de Defensa y las FF. AA. no son la excepción-- se muere de miedo de firmar resoluciones, pues todo se judicializa.

Hay procedimientos para cada cosa. El problema es que...
Lo que debemos tener es un excelente sistema de fiscalización para evitar la corrupción. Pero que hay que asumir responsabilidades, y al mismo tiempo buscar que el proceso de adquisiciones sea puro y cristalino.

¿Está preparado el Perú para defenderse?
Está en etapa de preparación. Hay cosas que no podemos tapar con un dedo. Tuvieron que comprarse las fragatas Lupo porque estábamos en déficit. También tuvieron que repararse aviones y helicópteros.

¿Cómo ve a este Gobierno?
En general, está haciendo lo que se debe hacer. En muchas cosas, lo que hay es una continuidad de lo que se ha hecho en los últimos años. El Perú se ha puesto en una situación de avanzada en un mundo globalizado, con el fin de ser un país competitivo que, en lugar de integrarse solamente a la Comunidad Andina, se está integrando a un mundo global que nos ofrece gente y mercados que compren nuestros productos.

¿Cuándo cambió García?
No lo puedo decir con precisión, pero intuyo --la lógica me lo dice-- que un hombre que sufrió las consecuencias de su primer gobierno, que no fue exitoso y que estuvo muchos años fuera del país, que estuvo en Europa en un mundo absolutamente diferente, que vio cómo el mundo cambiaba, no puede ser igual. Por otro lado, uno no piensa igual a los 35 que a los 55. Uno ve las cosas con menos vehemencia, las ve con más tranquilidad y sabe que no hay ni maravilla curativa ni mamá de Tarzán.

En la época de los militares, los apristas decían que estos estaban ejecutando el programa del Apra. ¿Ejecuta ahora García el programa del PPC?
No diría eso. En este mundo globalizado, las diferencias entre los programas son solo matices, se van adaptando a los tiempos. No se puede decir que un programa de gobierno que se hizo en el año 60 es bueno para el año 2007. Las cosas cambian. Los mismos programas de los partidos que pueden ser de derecha --como les dicen a algunos, sin que lo sean-- han ido variando.

Lo que sí parece claro es que García está avanzando en un espacio político donde antes estaban usted y sus amigos del PPC.
Y en buena hora. Mis amigos del PPC se molestan cuando les digo: "Oigan, el tema ideológico ya no tiene en el mundo la importancia que tenía antes. Lo que importa ahora es la eficiencia". ¿Qué diferencia hay entre un socialdemócrata y un socialcristiano? Solo matices.

¿Solo matices?
No es sustantivo. Se puede profundizar en unas cosas más que en otras, pero en lo principal todos creemos en lo mismo. Todos queremos elevar el nivel de vida de la gente. Antes teníamos diversos caminos. Hoy tenemos, en la práctica, uno solo: hay que distribuir. Pero para distribuir o redistribuir, primero tenemos que generar riqueza. Si nuestro plan, si nuestro proyecto es que la gente eleve sus niveles de vida y optamos por el bien común, que es el bien de todos, ¿cómo lo logramos? ¿Distribuyendo los pocos ingresos que tenemos, distribuyendo la pobreza que tenemos o generando riqueza?

A propósito de eso, ya se empieza -desde la izquierda hasta Dionisio Romero- a reiterar el temor de que una crisis a mitad del año 2008 afecte el crecimiento del país.
Podría ser. No nos olvidemos de que en este momento se ha iniciado una cierta recesión en Estados Unidos, después del asunto de las famosas hipotecas y de sus excesivos gastos militares. Eso está afectando su economía. Lógicamente, cuando en Estados Unidos hay un estornudo, otros países pueden tener una neumonía. Por eso hay que estar preparados. En las épocas de relativas vacas gordas, hay que guardar para las vacas flacas.

¿No ve la posibilidad de que un remezón de este tipo --aunque sea mínimo-- ahogue el optimismo incipiente que se vive ahora y nos devuelva al conflicto político?
Podría ser. Por eso es que todos los que creemos en este sistema, los que creemos en la democracia y en que hay que generar más riqueza para ser más equitativos y justos, tenemos que estar juntos en esta lucha. Nadie es prescindible; necesitamos el esfuerzo de todos. Un esfuerzo sincero, solidario, fraterno. Los que estamos en diferentes sectores políticos no tenemos que mirarnos como enemigos. Podemos ser competidores para hacer gobierno y tratar de hacerlo mejor que el anterior, pero eso no nos tiene que hacer enemigos. Por eso es que hay que ser tolerante.

Parece un mensaje para sus ex correligionarios del PPC. ¿Habla todavía con Lourdes Flores?
La he llamado hoy día y no la he localizado. Voy a insistir ahora porque quiero agradecerle sus gratas palabras del jueves, cuando se anunció mi nombramiento.

Tenemos que evitar que llegue el antisistema

¿Le costó mucho tomar la decisión de aceptar este cargo ministerial?
No. No te voy a engañar. Yo dije en el año 2001 que esa era mi última elección en el Congreso y que ya no volvía al Parlamento después del 2006. Ya culminé esa etapa. Quería una etapa en el Ejecutivo y hoy en día estoy en eso, con una experiencia de un año en los asuntos multilaterales, en la OEA, que me ha servido para ver cómo camina el mundo en su capital política, que es Washington.

¿Qué nos puede decir sobre su futuro político en este nuevo escenario en el que, según usted mismo, ya casi no hay diferencia entre un socialdemócrata y un socialcristiano?
Yo solamente veo presente. Acá uno no puede planificar qué va a hacer para el futuro. De repente al día siguiente ya lo botaron. Los ministros somos fusibles y yo he jurado con mi renuncia en el saco, y el presidente la puede hacer efectiva en cualquier momento. Ese es el cargo de ministro.

¿Va a sacar carnet del Apra?
Yo no tengo ningún carnet; no soy aprista. Mi padre fue aprista, pero yo no lo soy.

¿Y qué va a pasar con el sector político en el que estaba antes, en el que ahora avanza el Apra?
No soy pitoniso, pero repito que las diferencias son matices. El mundo nos lleva en una sola direccionalidad; no hay más. O hacemos las locuras de un país hermano del norte, o nos unimos a un mundo globalizado, competitivo, que es el que nos va a ofrecer socios que pueden comprar nuestros productos y hacer inversiones.

Pero un aspecto de la política es copar espacios. Este presidente aprista ha puesto un pie...
Este presidente ha ampliado su espacio. Creo que todos los que estamos en el centro tenemos que bregar para que, en el futuro, no llegue el antisistema. En esto creo que todos los partidos que en alguna medida estamos en el centro somos socios.

LA FICHA
Nombre: Ántero Flores-Aráoz Esparza.
Nacimiento: Lima, 28 de febrero de 1942.
Trayectoria: Abogado. Miembro del PPC desde 1986 y ocupó la presidencia del partido en 1995, hasta que en marzo del 2007 renunció por discrepancias con Lourdes Flores Nano. Tras su alejamiento del PPC fue designado representante del Perú ante la OEA por el actual gobierno aprista.

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