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BALANCE DE FIN DE AÑO. 2007 ARTES VISUALES

Con los ojos muy abiertos

SIN GRANDES ALTIBAJOS, SIN DESLUMBRAR NI SORPRENDER, EL 2007 FUE UN AÑO POSITIVO A PESAR DE LAS EXPECTATIVAS NO ALCANZADAS

Por Élida Román

2007 ha sido un año positivo en artes visuales, aunque sin grandes altibajos, sin especiales deslumbramientos, ausente de sorpresas y, más bien, cargado de expectativas no alcanzadas, rozado por anécdotas coyunturales y bastante ajeno a propuestas innovadoras o, a lo menos, reformadoras, y enriquecido con muy buenas visitas del extranjero.

Las exposiciones individuales han mostrado un mayor acento en el cuidado museográfico y en la búsqueda de un apoyo teórico que las sustente, convertido muchas veces en la habitual e insustancial retórica que más trata de justificar que desentrañar, dilucidar y complementar los conceptos originales.

INDIVIDUALES
Recordamos muy buenas muestras de (en orden alfabético) Christian Bendayán, Patricia Bueno, Martha Cisneros, Giorgio di Giovanni, Eduardo Llanos, Gilda Mantilla/R. Chaves, Lika Mutal, Charo Noriega, Ramiro Pareja, William Pinillos, Eugenio Raborg, Carlos Runcie (por partida doble), J.J. Salazar, Jorge Vigil, y Jean Paul Zelada, entre otros. Y entre los más jóvenes, exposiciones valiosas de Gabriel Alayza, Mafe García y Luis León (Fórum), Rocío Rendon (Artco), y Eduardo Villanes con una propuesta de primer nivel (Enlace). Caso aparte, Rember Yahuarcani, notable pintor que fusiona la iconografía tradicional selvática con elementos de composición y diseños occidentales (Museo Arte UNMSM).

Quisiera mencionar aquellas muestras que no fueron comentadas oportunamente, solo debido a la tiranía de los tiempos y espacios, y que creo muy destacables: "Artes digitales y poética visual", de Jesús Ruiz Durand; el retorno de Rafael Hastings; el medio camino entre pintura y fotografía de las "Vírgenes urbanas", de Ana de Orbegoso; el discurso casi melancólico de Karen Macher; la creativa conceptualización de Elena Damiani; el avance hacia un lenguaje propio en la escultura de Dante García; el compromiso abierto de Alfredo Márquez y las nuevas vías de Moico Yaker, presentadas en la Bienal de Venecia y que he podido encontrar en Arequipa, ciudad que ha recibido, también este año, las exposiciones de Nader Barhumi y Christian Bendayan.

RETROSPECTIVAS
En cuanto a retrospectivas, antologías y resúmenes, este ha sido un año especialmente afortunado. En el Icpna pudo apreciarse la obra de un maestro mayor, Emilio Rodríguez Larraín (Premio Teknoquímica), y una selección de obras de gran formato de Hernán Pazos --que completó su presencia con dos muestras adicionales, en Vértice y La Galería, bajo el título "Flashback"--, así como una antología de la obra de Esther Vainstein. Luz Negib recopiló distintas etapas y, con auxilio de la fotografía, recreó visiones y les dio nueva dimensión (Británico), y Susana Torres, pese a su juventud, pudo mostrar una obra madura y sólida a través de "El repase", en la Municipalidad de Miraflores, donde también tuvo lugar la que creo fue la mejor retrospectiva del año, la dedicada a Judith Westphalen. Dos importantes y extensas muestras sobre la trayectoria de Manuel Pantigoso, acompañadas por una importante publicación, dejan establecida la necesidad de un mayor conocimiento e investigación sobre este artista, adelantado a su tiempo.

Pero también ha habido otros rescates importantes. Fundación Telefónica albergó el resultado de un prolijo trabajo sobre la pintura virreinal, "Devoción: santos y santuarios en los Andes coloniales", tema poco presente como interés de historiadores e investigadores del arte peruano, en una muy interesante exposición realizada en colaboración con el Museo de Arte. En la tradicional Casona sanmarquina , Jesús Urbano, maestro retablista, recibió merecido homenaje a través de una gran muestra retrospectiva.

Y si seguimos con los rescates, el Icpna presentó la estupenda "Trama y urdimbre: textiles tradicionales peruanos".

Un importante proyecto es el que vienen desarrollando Emilio Tarazona y Miguel López, dedicado a la investigación, rescate y difusión de un capítulo del arte peruano contemporáneo. Resultado de este emprendimiento fue "Persistencia de lo efímero, orígenes del no-objetualismo peruano (1965-1975)", una exposición mayormente compuesta de material documental, que presentara con el apoyo del incansable Centro Cultural de España, proyecto que prosiguen, en estos días, con "Arte nuevo y el fulgor de la vanguardia" en la Sala Luis Miró Quesada Garland. Trabajos como este, que tienen el doble valor de la búsqueda de antecedentes, orígenes y causales, a los fines del mejor conocimiento y comprensión del devenir cultural, ponen en evidencia, una vez más, la ausencia de un plan orgánico y una consideración adecuada sobre el estudio y la valorización del conjunto de las manifestaciones artísticas y culturales que se produjeron a través del proceso histórico y social del país. Con otro horizonte, y dirigido hacia otros aspectos del mismo panorama general, el historiador y crítico Gustavo Buntinx ha creado el proyecto Micromuseo, que poco a poco está adquiriendo un cuerpo sólido, desarrollando una actividad que este año lo llevó a representar al Perú en la Bienal de Valencia (España).

COLECTIVAS
Numerosas fueron las muestras colectivas, pocas las destacables. A estas últimas pertenecen "DescentralizArte", esfuerzo notable aunque fallido del Museo de Arte de San Marcos; "Clue", un estupendo ejercicio de inteligencia, estrategia plástica y habilidad curatorial de Patricia Villanueva (Artco) y "Esculturas para solitarios", con la curaduría de Manuel Munive (Enlace).

FOTOGRAFÍA
He querido poner en capítulo aparte la fotografía, porque como viene sucediendo los últimos años, alcanza un nivel de calidad, innovación e interés que ocupa la delantera en cuanto a las manifestaciones visuales. A la retrospectiva de Jorge Deustua y la antología de Lorry Salcedo, hay que sumar la presencia de Fernando La Rosa, maestro y pionero de la actividad; el rescate de la obra de Teófilo Hinostroza (Ccpucp); Diego Lama (Vértice) y la "Primera profesional", de Philippe Gruenberg (Sala LMQG), entre muchas otras.

Las nuevas tecnologías y el arte encontraron nuevamente espacio en "ArtWare IV" (Icpna), siempre bajo la dirección de Umberto Roncoroni, y "Videografìas invisibles" (CCEsp), curada por José Carlos Mariátegui y Jorge Villacorta, como puntos más notables.

VISITANTES
No faltaron las visitas extranjeras. Menciona José Bedia (Cuba) en Enlace, Luis Felipe Noé (Argentina) en el Museo de Osma, Frederic Amat (CCEsp), Tony Cragg (GB). El punto más alto, Andy Warhol, uno de los mayores éxitos de público del Ccpucp. Como ya es usual, de Alemania llegaron muestras de gran calidad e interés. "Más de lo que los ojos pueden ver", colección fotográfica del Deutsche Bank, y "Rosemarie Trockel" (figura clave del arte contemporáneo germano) y "Anni y Josef Albers: viajes por Latinoamérica" --quizás lo más importante del año-- ambas gestionadas por el Instituto Goethe y presentadas en el Museo de Arte. De Canadá llegó "Transiciones", muestra multimedia interactiva (Ccpucp).

OBITUARIO
En EL Perú: Julio Camino Sánchez (1914-2007), pintor y grabador de larga trayectoria y la muy joven y talentosa fotógrafa Andrea Miranda, cuya personal visión pudo verse en muestra póstuma.

En el mundo: Sol Lewit (EE.UU.), Josep Guinovart (España) y el filósofo francés Jean Baudrillard, teórico del posmodernismo y crítico acerbo de la sociedad de consumo y los medios de comunicación.

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