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LA INDEPENDENCIA

La pólvora en las ideas

Por Marcel Velázquez Castro

Los antecedentes y el significado de la independencia política de 1821 constituyen dos temas de gran controversia entre los historiadores peruanos. Esquematizando, hay dos posiciones. Un grupo sostiene que la independencia fue impuesta por ejércitos extranjeros e intereses geopolíticos de Inglaterra a una elite criolla de ideas políticas ambiguas, pero muy consciente de la pérdida de poder que significaba la transición de ser el centro del poder en el virreinato más importante de América a convertirse en un mero país en el nuevo concierto de naciones republicanas. El otro sector considera que desde finales del siglo XVIII se fue gestando una conciencia nacional que se manifestó en una sucesión de revueltas y rebeliones fallidas y en las ideas de un grupo de criollos, mestizos e indígenas que fueron socavando el orden colonial y facilitaron la tarea de los ejércitos emancipadores y la aceptación del nuevo orden republicano.

El libro del historiador Alejandro Rey de Castro se inscribe en la segunda línea, pero aporta nuevos argumentos y matices a esta posición. Como lo declara el propio autor, el propósito del libro es la comprensión del proceso de formación y maduración de la nacionalidad entre 1780 y 1820 a partir del estudio del pensamiento político de la emancipación.

En el primer capítulo, asumiendo que la conciencia política del americano criollo se desarrolla desde la Conquista, se traza un exhaustivo recuento de los actores de la denominada etapa reformista (1780-1808) con particular énfasis en la conflictiva formación de la conciencia criolla. En esta sección destaca el análisis de los documentos de la conspiración de Aguilar y Ubalde (1805) porque prueban que un grupo de criollos se había decidido por la independencia antes que la invasión napoleónica provocará la crisis de la monarquía española en 1808. El segundo capítulo presenta un mapeo de las diversas lecturas del fenómeno de la crisis de la monarquía española y de las reacciones en Hispanoamérica. Rey de Castro demuestra que entre 1808 y 1814 concurren y se articulan la antigua conciencia criolla y el malestar por las Reformas borbónicas, con la crisis que abre la esperanza de reformar el vínculo colonial en el marco gaditano. La cautela de los criollos limeños se entiende porque eran los que más tenían que perder por su posición comercial privilegiada y su preeminencia social sobre las demás comunidades étnicas y castas del virreinato. Adicionalmente, el miedo al caos y a los sectores populares contribuyó a la parcial inacción de los criollos.

Las Memorias de Abascal revelan su valor como fuente primaria y ofrecen nuevas lecturas del proceso de independencia, también son muy interesantes las concepciones del arequipeño Mariano Alejo Álvarez, personaje muy poco estudiado. Por otro lado, el análisis de las rebeliones y conspiraciones en Tacna, Huanuco y Lima incide en el ideario político, pero también en los sujetos sociales involucrados y en la fragilidad de las alianzas interétnicas.

El último capítulo estudia "la desilusión, el desencanto y la frustración de los peruanos por la abolición del reformismo liberal gaditano y el regreso al absolutismo". Por ello, entre 1814 y 1820 se gesta el tránsito de las aspiraciones reformistas y autonomistas hacia el pleno separatismo entre una fracción cada vez más significativa de la sociedad.

El núcleo del argumento postula la existencia de un complejo y heterogéneo pensamiento político que coadyuvó en la formación de la identidad y en la forja de un sentimiento patriótico que posibilitó las bases de la nacionalidad republicana. De esta manera, el libro pretende devolver protagonismo a los peruanos como agentes de su propia emancipación.

Un vacío del libro es el escaso papel asignado tanto a la cultura política del periodo (el contradictorio lenguaje republicano y sus símbolos emergiendo en un horizonte conceptual tradicional propio del Antiguo Régimen), como a los mecanismos de transmisión que permitieron que las ideas no se quedaran solamente en los escritos de la elite letrada.

En síntesis una investigación que abre nuevamente el debate sobre los significados de la Emancipación y demuestra los usos de la historia del pensamiento político y su necesaria vinculación con las agendas de los diferentes sujetos sociales que marcaron ese periodo de ideas, pólvora y espadas.

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