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El informe del domingo PARADOJAS DEL CANON San Marcos es uno de los distritos más ricos del Perú. En 3 años su presupuesto de 571 mil soles aumentó 369 veces. Su historia retrata las frustraciones del gasto en el país

Tienen 211 millones de soles pero les cortan la luz a diario

Por Nelly Luna Amancio. Enviada especial

La riqueza es subterránea en las alturas del Callejón de los Conchucos, la sierra de Áncash. Aquí se ubica San Marcos, la tierra que custodia en su interior los metales que lo han convertido en uno de los distritos más rico (aunque con un 60% de pobreza) del país. En apenas tres años el presupuesto municipal se multiplicó 369 veces: de tener 571 mil soles el 2005 alcanzó los 211 millones el 2007.

En los últimos años el precio de los metales se incrementó a un ritmo sin precedentes. Se suma a ello el aumento en los volúmenes de extracción, lo que ha elevado el Impuesto a la Renta de las compañías mineras y, en consecuencia, las transferencias del canon para las regiones y los distritos. El 2004 este monto alcanzó los 461 millones de soles, el año pasado ascendió a 5.157 millones: se multiplicó por once, siendo Áncash el más beneficiado junto con San Marcos, el distrito de 10 mil habitantes donde opera Antamina (la minera con mayores utilidades en el país).

Los ingentes ingresos del canon cayeron de golpe y revelaron la poca capacidad de las autoridades a la hora de priorizar, desarrollar y ejecutar proyectos de inversión. La ausencia de planes de desarrollo concertados minó aun más la eficiencia en el gasto. Sin embargo, reportes de Propuesta Ciudadana y de la Defensoría del Pueblo concuerdan en que se está avanzando lentamente en las formas de inversión y la asistencia técnica (aunque todavía de manera dispersa). La rigidez del Sistema Nacional de Inversión Pública (SNIP), presupuestos participativos mal ejecutados, la falta de prioridades y poca transparencia en el gasto cierran el círculo de las debilidades que hacen falta enfrentar antes de que los recursos comiencen a agotarse, tal como ya ocurre en Cajamarca.

MILLONARIOS SIN LUZ
Llaman la atención en San Marcos los inesperados cortes de luz. "El generador de Hidrandina no se da abasto para las crecientes poblaciones de la provincia", dice el alcalde Félix Solórzano, quien planteó sin éxito la construcción --con dinero del canon-- de una central hidroeléctrica para la zona. "El Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) y el Ministerio de Energía y Minas (Minem) nos dicen que no es nuestra competencia hacerlo porque no es un proyecto sostenible, pero nosotros creemos que sí, porque después se puede autofinanciar. "Perdemos mucho tiempo cuando la luz se va", se queja el alcalde.

Las paradojas son enormes cuando más dinero se tiene. Así, mientras se aprueba en Uco, distrito de Huari, la construcción de un estadio para 10 mil personas, cuando según la ONPE existen solo 900 electores, en San Marcos se les niega invertir en una central hidroeléctrica o en un hospital. "Nos han dicho que la construcción de un hospital no es competencia del gobierno local, y que, además, necesitamos por lo menos tener 60 mil habitantes", cuenta Félix Solórzano.

Para Juan Carlos Cortes, investigador de Ciudadanos al Día (CAD), hace falta información. "Las autoridades del Gobierno Central deberían explicar que las municipalidades pueden administrar policlínicos en convenio con el Ministerio de Salud, sin ningún inconveniente", explica. La misma doctora del centro de salud del poblado Pichu San Pedro, Silvia Román, sostiene que no se dan abasto. "En toda esta parte del Callejón de los Conchucos no hay un solo hospital con servicios completos, en casos de emergencia los derivamos a Huaraz (a cinco horas de distancia)", cuenta con desazón pues, en realidad, son pocas las personas que logran cubrir los gastos de traslado. Entre tanto, los problemas de salud se enfrentan con analgésicos. En Huari hay un hospital pero no tiene un solo gastroenterólogo: los problemas estomacales son la constante en la población adulta de la región.

El economista Javier Abugattas explica que el SNIP intenta evaluar el impacto económico y social, pero eso no siempre ocurre. "Una obra no necesariamente es rentable económicamente pero sí socialmente. Lo primordial es tener un diagnóstico local y de acuerdo a ello ir determinando las inversiones", dice.

DERROCHE Y FUTURO
Hay en las comunidades más pobres cierta fascinación por las obras descomunales. Los habitantes de Carhuayoc, un poblado a 30 minutos de San Marcos, demandan la construcción de una escuela de dos pisos cuando su población escolar no supera los 70 estudiantes. La demanda de infraestructura aquí, como en el resto del país, concentra más de la mitad de los proyectos financiados por el canon minero.

"La inversión del canon debería generar riqueza. Invertir en turismo, agricultura, negocios. Invertir en infraestructura está bien, pero no lo es todo. Las autoridades están en la obligación de informar a la población de que los minerales se acabarán en algún momento y que cuando eso llegue habrá que tener el capital humano suficiente para darle sostenibilidad al desarrollo", apunta Juan Carlos Cortez.

En esa misma línea, Juana Kuramoto, investigadora de Grade, ha presentado como ejemplo el caso de Botsuana (productor de diamantes, cobre y níquel), donde un porcentaje mínimo de su canon debe ir a proyectos que aseguren el retorno del capital a mediano plazo.

Aunque parezca ocioso repetirlo, la ausencia de un plan de desarrollo concertado entorpece aun más el gasto. Asimismo, "sin prioridades definidas y sin información adecuada en la población, en los presupuestos participativos se insistirá en obras de infraestructura antes que en obras de desarrollo", coinciden el especialista del CAD y Javier Abugattas.

Uno de los modelos más eficientes en el gasto se da en la ciudad de Cajamarca. Con apoyo del Banco Mundial se ha impulsado una metodología que plantea la capacitación de la población y las autoridades en la deducción de sus prioridades para el gasto: en dos años la inversión se ha duplicado. Juan Carlos Cortez propone repetir esta experiencia en otras ciudades.

Las transferencias del canon alcanzaron el 2007 los 5.157 millones de soles, un monto que se distribuye entre las regiones, provincias y distritos. Sin embargo, solo es posible medir la ejecución del gasto de los gobiernos regionales. Intentamos conversar con algún responsable del MEF, para conocer los montos y formas de ejecución en el gasto de las municipalidades, así como entender los criterios del SNIP a la hora de aprobar proyectos, pero no atendieron nuestra solicitud.

El promedio nacional de ejecución de inversiones de los gobiernos regionales es de 52%, 20% menos que en el 2004. Sin embargo, si reparamos en las cifras que se gastaron veremos que estas sí aumentaron. "El gasto se ha incrementado --de 758 a 2.134 millones de soles-- pero el crecimiento de sus presupuestos ha sido tan descomunal que estas cifras representan un porcentaje menor", explican Nilton Quiñones y Gustavo Ávila, analistas de Propuesta Ciudadana.

El mismo reporte señala que gobiernos regionales como Arequipa, Cajamarca, Huánuco y Piura han duplicado el número de proyectos aprobados por el SNIP. "Aunque todavía se trata de pequeños proyectos, los de mayor impacto están ganando terreno poco a poco", se lee en el informe.

UN APORTE CON POCO GASTO
Al dinero proporcionado por el canon minero, se suma el aporte voluntario (estimado en 500 millones de soles anuales hasta el 2012) que 32 compañías mineras se comprometieron a invertir. A diferencia del canon --que se transfiere directamente a las municipalidades-- estos montos son administrados por comisiones nombradas por la empresa minera. El último reporte de la Comisión Sectorial del Minem (de enero de este año), encargada de detallar los avances de este programa, menciona que de los 518 millones de soles que el fondo tuvo el 2007, solo se gastaron 77 millones, el 15%.

El viceministro de Energía y Minas, Juan Felipe Isasi, justifica esta demora en la ejecución del gasto en los trámites que antecedieron a la firma del convenio. David Vásquez, supervisor de Relaciones Comunitarias de Antamina en San Marcos, tiene otra explicación: "Hay una gran expectativa porque este fondo tiene menos barreras que el uso del canon, pero toma tiempo formar las comisiones de administración y ponerse de acuerdo con las autoridades para la elaboración de proyectos".

Con las actuales dificultades de la economía estadounidense, los especialistas señalan que el Perú no puede esperar que el precio de los metales siga en aumento. El reto de las autoridades es lograr atender las necesidades básicas de la población antes de que la crisis de precios nos alcance y el metal se acabe. A pesar del optimismo del Minem, el boom de los precios no es eterno. ¿Qué ocurrirá en las regiones cuando el canon se agote si no han logrado cubrir sus necesidades para generar ingresos adicionales?

SEPA MÁS
4El canon minero es el 50% del Impuesto a la Renta que pagan las compañías mineras y que retorna a los gobiernos locales y regionales.
4Este año se transferirán a los gobiernos locales y regionales unos 4.950 millones de soles por concepto de canon. El 65% del canon se concentra en seis regiones: Áncash, Cusco, Tacna, Loreto, Moquegua y Cajamarca.

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