Edición impresa

  • Imprimir página
  • E-mail
  • Aumentar texto
  • Disminuir texto
  • Favoritos
  • Mr. Wong
  • Delicious
  • Menéame
  • Google
  • Facebook
EL INFORME DEL DOMINGO. SAQUEO ARQUEOLÓGICO

Fiscalía denuncia tráfico de patrimonio de Ica a EE.UU.

Ocucaje es uno de los tantos lugares donde se inicia el robo del patrimonio. La venta ilegal es sistemática y millonaria, y se concreta casi siempre en el exterior

Por Nelly Luna Amancio / José Rosales Vargas

Los huaqueros salen en noches de luna llena. Llevan consigo una botella de pisco, cigarros, lampas y una sonda, que es en realidad un fierro que van presionando sobre la arena hasta que penetre con suavidad. "Donde se hunda, allí hay que cavar", explica K, nuestro guía en el desierto de Ocucaje, en Ica, al que por seguridad no identificaremos. Si habría que comparar la superficie lunar con algún lugar, sería con este: caprichosas elevaciones de tierra y hoyos a cada paso como consecuencia de las excavaciones.

El tráfico internacional de patrimonio tiene muchos caminos: en Ocucaje podría comenzar uno. Lejos de la seguridad que un puñado de policías pueda dar, Ocucaje es un desierto de tumbas profanadas por lampas y grúas. K es un poblador iqueño que ha visto cómo, desde hace años, cerámicas y telares son sustraídos de las momias enterradas en esta zona que probablemente fue un cementerio nasca. "Cada vez que se encuentra una pieza importante, ya se sabe a quién venderla, no se la venden a cualquiera, hay gente que paga mucho por mantos o telares, otros por huacos", dice.

Las piezas huaqueadas son compradas por un intermediario, el que la ofrece, casi siempre, al mercado internacional. Precisamente, el Ministerio Público, con el apoyo del Instituto Nacional de Cultura (INC), viene investigando un caso que graficaría el funcionamiento de la cadena de comercialización ilícita de bienes del patrimonio. Hasta ahora las acciones penales se habían dirigido contra huaqueros, el primer eslabón, nunca contra intermediarios. Sin embargo, hace unos días, y luego de meses de investigación, la Quinta Fiscalía Provincial Penal de Ica pidió cinco años de cárcel para el pintor iqueño César Baroni Carrillo por comercializar restos de cerámica y cráneos momificados hacia Estados Unidos.

¿QUIÉN ES JULIÁN VALENTÍN?
A las 6 y 40 de la tarde del 2 de agosto del año pasado la Quinta Fiscalía de Ica intervino la vivienda de César Baroni, en la urbanización La Angostura, una de las zonas residenciales más importantes de la ciudad sureña. Luego de más de 12 horas de intervención, se decomisaron 1.836 antigüedades: 600 huacos, 30 tejidos prehispánicos, 70 cuadros con tejidos, 600 piezas de artesanías, 150 tejidos incompletos, 400 fragmentos de tejidos, fajas y quipus. Todos los bienes fueron embalados en 16 cajas.

La historia de esta intervención se remonta al 22 de julio del 2006, cuando oficiales de aduanas incautaron en el terminal de almacenamiento del aeropuerto Jorge Chávez dos paquetes que contenían tres restos óseos (extremidades), dos cráneos momificados y dos vasijas estilo nasca. Las piezas tenían como remitente a un tal Julián Valentín. El destinatario era Sylvere Valentín, en EE.UU., un antropólogo clínico que ha apoyado investigaciones sobre los nascas.

Casi un año más tarde, el 23 de mayo del 2007, los agentes especiales de Los Ángeles ubicaron e interrogaron a Sylvere Valentín respecto de la relación que tendría con el remitente de las piezas del patrimonio. Fue él quien informó que César Baroni (quien le decía ser "un arqueólogo que excavaba en los alrededores de Ica") era "un vendedor y comprador de antigüedades de la página www.ebay.com". En su testimonio --recogido por la denuncia penal del INC-- Sylvere Valentín señala que Baroni utilizaba el seudónimo arkeologo2000. Asegura que le pidió a Baroni no enviar las piezas pero este lo hizo usando el nombre ficticio de Julián Valentín.

Según el INC, el seguimiento de inteligencia de los agentes de Estados Unidos demuestra que los bienes que se encontraban en la casa de César Baroni eran vendidos sistemáticamente con certificados falsos de bienes no pertenecientes al patrimonio. Esta semana la Quinta Fiscalía Penal de Ica, a cargo de Bautista Hidalgo Matos, denunció a Baroni por extracción y comercialización ilegal de bienes culturales, delito contra la fe pública en su modalidad de falsedad genérica y por daños ocasionados en los yacimientos arqueológicos. Han pedido cinco años de prisión efectiva. El representante de la Procuraduría del INC en Ica, Víctor Injante, señaló que "el INC ha entregado el seguimiento de inteligencia hecho por los oficiales estadounidenses, así como las copias de los certificados falsos que se usaban para sacar las piezas del territorio nacional".

En una búsqueda por Internet El Comercio constató que César Baroni usaba el correo electrónico de arkeologo2000@yahoo.it para anunciar en páginas como Ebay, Mundoanuncio o Mercadolibre la compra y venta de antigüedades. En sus declaraciones al fiscal y a la policía Baroni niega todos los cargos y asegura que la gran cantidad de piezas que le fueron incautadas forman parte de una colección heredada de sus padres y abuelos.

Fuentes cercanas al Segundo Juzgado Penal de Ica, que despacha el juez César Alegría Valer, señalaron que por alguna razón en el expediente de Baroni no se habría incluido la documentación autenticada --y menos la traducida-- de los testimonios de Sylvere Valentín recogidos por los agentes estadounidenses . "Tampoco se han adjuntado las comunicaciones por Internet que este sostuvo con Baroni donde se confirmaría su relación con la venta de piezas arqueológicas", dijeron. Esta extraña omisión es rechazada por el INC, que asegura que entregó todas las pruebas.

DESENTERRADOS
Cuando no es tiempo de cosecha y no hay donde trabajar, los agricultores pobres de Coyungo, al sur de Ocucaje, se dedican a huaquear. "Una vez encontramos y vendimos una vara muy bonita, luego nos enteramos de que esa pieza costaba hasta diez veces más", confiesa un huaquero que ahora prefiere dedicarse exclusivamente al trabajo del campo.

Hay que tener mucha suerte para llegar hasta Coyungo. La carretera, que en verdad es una trocha, se deshace con los vientos. "Hasta aquí viene gente de Nasca y Palpa, se queda por semanas internada en el desierto para sacar telares o cerámicas, todavía se puede encontrar algo pero luego de muchos días", dice nuestro guía. La demanda ha redefinido la oferta. Dicen que ya nadie compra cerámicas simples. Los compradores buscan piezas únicas. Las que no lo son, como los mantos de algodón que cubren a las momias, acaban abandonadas a la intemperie, a un costado de los restos humanos.

"Esta forma de huaqueo es la más perniciosa, la que arrasa con tumbas enteras, se ha hecho con Nasca, pero también en el norte, y es la que ha ayudado a formar colecciones privadas enteras", dice Luis Guillermo Lumbreras, ex director del INC. Precisa, además, que detrás de esta forma de huaqueo hay siempre una red internacional de tráfico de patrimonio. Una red que siempre intenta sacar de forma ilícita piezas del patrimonio cultural.

Para el INC y el Ministerio Público César Baroni es una de las piezas de esta cadena de comercialización, aunque no la más importante. Este Diario intentó conversar con él hasta en dos oportunidades pero se excusó diciendo que mientras el proceso continúe no iba a dar ningún tipo de declaración.

SEPA MÁS
4¿Qué dice el Código Penal?
Artículo 226. El que se asienta, depreda o el que, sin autorización, explora o excava monumentos arqueológicos prehispánicos, sin importar la relación de derecho real que ostente sobre el terreno donde aquél se ubique será reprimido con pena privativa de libertad no menor de tres ni mayor de seis años.

Artículo 228. El que destruye, altera, extrae del país o comercializa bienes del patrimonio cultural prehispánico o no los retorna de conformidad con la autorización que le fue concedida, será reprimido con pena privativa de libertad no menor de tres ni mayor de ocho años.

  • Imprimir página
  • E-mail
  • Aumentar texto
  • Disminuir texto
  • Favoritos
  • Mr. Wong
  • Delicious
  • Menéame
  • Google
  • Facebook