Edición impresa

  • Imprimir página
  • E-mail
  • Aumentar texto
  • Disminuir texto
  • Favoritos
  • Mr. Wong
  • Delicious
  • Menéame
  • Google
  • Facebook
QUE EL MAR DEJE DE SER CLOACA

Por una verdadera Costa Verde

Por Salvador Heresi. Alcalde de San Miguel

En sintonía con la demanda actual por defender el medio ambiente, el presidente Alan García ha anunciado la próxima construcción de dos plantas de tratamiento de aguas servidas que permitirán recuperar los 26 kilómetros de mar limeño que actualmente se encuentran contaminados. Con ello se pondrá por fin freno al acelerado proceso de contaminación producido por más de 20 mil litros de aguas servidas que infestan la costa de Lima. Es decir, dos estadios nacionales 'llenos' de desagües terminan en nuestro mar.

Preocupados por esta situación, los vecinos de San Miguel habíamos solicitado ya en múltiples ocasiones la clausura del colector costanero. Y hoy que esa demanda ha sido finalmente recogida por el Gobierno, nos ratificamos en la importancia de la iniciativa, que tiene un profundo contenido social: reutilizar las aguas servidas es revitalizar la ciudad, principalmente en las zonas más deprimidas, donde tener agua es un lujo; y contar con parques y jardines, un sueño inalcanzable.

La descontaminación del litoral capitalino no solo permitirá atraer a bañistas de los conos sur y norte, sino también a inversionistas que apuesten por un desarrollo integral de cara al mar, con la promoción de infraestructura moderna que no resulte agresiva para el paisaje. Será, además, una magnífica oportunidad para incrementar los cerca de 14 millones de m2 de áreas verdes que Lima ofrece a sus pobladores, los mismos que lastimosamente no llegan a cubrir los 8 m2 por habitante que recomienda la Organización Mundial de la Salud. No tiene sentido gastar millones en una planta de tratamiento si no se utiliza el agua tratada para cubrir de verde los cerros que rodean los asentamientos humanos de nuestra ciudad.

Es importante resaltar que la decisión es una positiva señal de avance en materia de soluciones para afrontar la crisis ambiental global. Pero debemos advertir al mismo tiempo que los sanmiguelinos que sentimos la decisión presidencial como la exitosa coronación de cinco años de movilizaciones y protestas subrayamos la necesidad de fiscalizar el cumplimiento oportuno de las obras. Particularmente, porque entendemos que cualquier esfuerzo de esta naturaleza será vano si no se procede a una reingeniería en Sedapal.

Como se sabe, esa empresa ha gastado 180 millones de soles en el interceptor norte y 500 millones en el proyecto Mesías, dos obras supuestamente destinadas a clausurar los colectores de Lima, pero que hoy funcionan solo parcialmente al 15%. Esto sugiere claramente que fueron ejecutadas en forma antitécnica. No se entiende por qué la Contraloría y el Congreso de la República no investigan este escandaloso uso indebido de los recursos públicos.

Construir una cultura medioambiental que responda al reto que constituye hoy en día el calentamiento global para la humanidad es una tarea que nos corresponde a todos. Ciudadanos y autoridades locales, regionales y nacionales debemos ser los protagonistas de una gran movilización que promueva el crecimiento sin sacrificar los recursos naturales ni precipitar su degradación, con una visión de desarrollo integral de nuestra ciudad. Por cierto, que esto no pasa por permitir el borrón y cuenta nueva.

  • Imprimir página
  • E-mail
  • Aumentar texto
  • Disminuir texto
  • Favoritos
  • Mr. Wong
  • Delicious
  • Menéame
  • Google
  • Facebook