Edición impresa

  • Imprimir página
  • E-mail
  • Aumentar texto
  • Disminuir texto
  • Favoritos
  • Mr. Wong
  • Delicious
  • Menéame
  • Google
  • Facebook
MANUSCRITOS CONFIRMAN ROMANCE SECRETO DE NERUDA

Neruda, la musa y la moza

EL CASO SE DESTAPÓ HACE APENAS UNAS SEMANAS. EL PRINCIPAL COLECCIONISTA NERUDIANO, EL ABOGADO NURIELDÍN HERMOSILLA, COMPRÓ UN CUADERNO MANUSCRITO QUE CONTIENE CATORCE POEMAS QUE NERUDA DEDICA CON PASIÓN A ALICIA, LA SOBRINA DE SU ESPOSA MATILDE URRUTIA, CON QUIEN VIVIÓ UN ROMANCE INTENSO Y DESGRACIADO EN LOS AÑOS FINALES DE SU VIDA

Uno
Esta historia empieza con un hombre que no quiere identificarse. El hombre, que parece de unos 45 años -bien vestido, con bigotes, pelo entrecano-, entra a una importante librería en Santiago de Chile y le dice al dueño que tiene "un hallazgo".

El librero examina el material: se trata de un viejo álbum de postales de diseño art decó. Pero al interior no hay postales sino poemas escritos en tinta verde, con algunos dibujos y el título, también a mano: "Álbum de Isla Negra". El librero conoce algo de Neruda. Sabe que la letra se parece mucho a la del poeta y que éste lo escribía todo con esa extraña tinta verde. ("Mi caligrafía vegetal", seguramente murmuraba el vate para sus adentros). Entonces, casi sin pensarlo, adquiere el manuscrito, a pesar del precio. Acto seguido, telefonea al biógrafo de Neruda y le cuenta lo sucedido. Le pregunta qué hacer. El biógrafo le dice que se comunique con Nurieldín Hermosilla, el mayor coleccionista de objetos nerudianos en el mundo.

A los pocos días se cierra la transacción. Hermosilla paga poco más de veinte mil dólares por el "Álbum de Isla Negra" y notifica a la prensa. ¿Quién es el hombre que llevó el manuscrito a la librería? Probablemente nunca se sepa, pero Hermosilla asegura que Alicia Urrutia, la destinataria de los catorce poemas que forman el "Álbum", está detrás de los sucesos. "Creo que ella se decidió a confirmar su amor con Neruda y puso a la venta el libro para legitimarse y terminar con el mito", especuló el coleccionista.

Dos
A mediados de los sesenta Matilde Urrutia y Pablo Neruda viven plácidamente en la mansión de Isla Negra. Todos los días, a cierta hora de la tarde y por orden expresa de la señora de la casa, se detienen los quehaceres para que la pareja se dé un beso bajo el campanario y respire la brisa marina. Pero un día, en un rapto de blandura, Matilde decide darle hospedaje a su sobrina Alicia, que está por cumplir treinta años, tiene una hija pequeña y se encuentra en problemas económicos.

Matilde, celosa, autoritaria y desconfiada, empieza a tratar a Alicia como a una Cenicienta. Le exige doblar el ritmo de sus tareas domésticas. La obliga a comer en la cocina. El efecto, como sucede en cualquier régimen represivo, es contraproducente. Neruda se acerca a Alicia para darle consuelo. Y el consuelo, con el tiempo, se transforma en secreta pasión. Entonces escribe de un tirón La espada encendida, un libro sobre dos amantes que sobreviven y temen el estallido de una tercera guerra mundial.

En esa historia los amantes son, desde luego, Pablo y Alicia. Y Matilde es, digamos, la bomba atómica. Para sortear la censura doméstica el poeta utiliza nombres en clave bíblica. "Ancha de pechos, breve de boca y ojos, / salía a buscar agua y era un cántaro, / salía a lavar ropa y era pura, / era estática como el ventisquero, / invisible y fragante era Rosía Raíz. // Rhodo la destinó, sin saberlo, al silencio". Cegada por el resplandor de la vanidad, Matilde pensó siempre que ella era la destinataria.

Tres
Un día, atormentada por las sospechas, Matilde decide dar vuelta en u al volante de su automóvil y regresar a la casona sin hacer las compras. Y entonces encuentra a su marido con las manos en la masa. O en la musa, para ser más exactos. Alicia es echada del hogar y los vestigios de su existencia son eliminados con minuciosidad. Neruda, que veía con terror la idea de un futuro sin la disciplinada practicidad de Matilde, suplica perdón. Entonces ella le dice: "Solo si un océano te separa de ella seguiremos juntos".

Neruda, casi instintivamente, realiza una llamada, y a los pocos días la pareja parte a Francia, donde el poeta se desempeñaría como embajador. "Por qué debo morir si ahora nací", le dijo a Volodia Tietelboim, su gran amigo, justo antes de partir. (D.O.)

"PARA QUE NAVEGUES POR MI POESÍA"
"Para que navegues por mi poesía" El manuscrito adquirido por Nurieldín Hermosilla tiene una dedicatoria autógrafa. Dice: "Para que navegues en mi poesía. Para mi querida Alicia. Isla Negra, 1969". El coleccionista ha dado a conocer algunos versos del conjunto, como éstos: "En tus sueños nacen las alas azules que guardo en este libro perdido. Yo colecciono tus lágrimas / Ellas vuelan en una caja que guardo en un jardín donde solo llega tu sombra. / Aquí está el árbol del olvido. / De él saqué un trozo de madera para grabar tu nombre".

  • Imprimir página
  • E-mail
  • Aumentar texto
  • Disminuir texto
  • Favoritos
  • Mr. Wong
  • Delicious
  • Menéame
  • Google
  • Facebook