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ISLA NEGRA

Aquí el poeta dejó el corazón

PABLO NERUDA TUVO TRES CASAS DE ENSUEÑO EN CHILE, PERO LA DE ISLA NEGRA REÚNE TODO LO QUE EL VATE QUISO: EL MAR INFINITO, UN PAISAJE NATURAL Y LA COMPLICIDAD DE LOS LUGAREÑOS PARA LEVANTAR SU ENTRAÑABLE MORADA

Por Norka Peralta Liñán

Ni es una isla ni es negra, pero el poeta quiso bautizar como Isla Negra al balneario donde encontró el lugar ideal para construirse una de las tres casas que le sobreviven en Chile. Quizá fue esta la más querida por el vate, pues pidió ser enterrado allí. "Compañeros, enterradme en Isla Negra, frente al mar que conozco, a cada arena rugosa de piedras y de olas que mis ojos perdidos no volverán a ver". Muchos años después de su muerte, y de la de su viuda, Matilde Urrutia, su deseo sería cumplido.

Casi todos los que llegan a Santiago de Chile por unos días pasan por este balneario que forma parte de la comuna El Quisco, en la región de Valparaíso. El viaje hacia este destino demora una hora y media a bordo de los ómnibus que salen con frecuencia desde la capital chilena.

El único inconveniente puede ser el clima, advierten los santiaguinos. Si llueve o está nublado en Santiagoes mejor no ir a Isla Negra, pues es casi seguro que allí el clima se porte peor, por su cercanía al litoral.

Ya en Isla Negra es mejor visitar pronto la casa de Neruda. Los alrededores no tienen sentido si uno no ha recorrido antes ese refugio que el poeta se construyó con vista al mar, porque se sentía un marinero y, como tal, debía mirar hacia ese océano de aguas claras.

Antes de 1938, Isla Negra era ruta de barcos y marinos, pero recién empezaría a vivir al mundo aquel año en que el poeta hizo su arribo. Neruda buscaba el mar, (sus otras dos casas están en las ciudades de Santiago y Valparaíso) y el espacio suficiente para desatar su arquitectura infantil. Entonces encontró a Eladio Sobrino, un viejo marino español nacido en Fuente-Olmedo, que llegó años antes y cuya hija había construido ya una casa de piedra.

El poeta se enamoró del lugar y Eladio se lo cedió. Metros antes de la casa hay una plaza que lleva su nombre. Un poema hace referencia a su gesto con Neruda: "La casa no sé cuándo me nació. Era a media tarde, llegamos a caballo por aquellas soledades. Don Eladio iba delante, vadeando el estero de Córdova que se había crecido... Por primera vez sentí como una punzada este olor a invierno marino, mezcla de boldo y arena salada, algas y cardos... Aquí dijo Don Eladio Sobrino (navegante) y allí nos quedamos. Luego la casa fue creciendo, como la gente, como los árboles».

UN BARCO PARADO
Sobre la casa de piedra Neruda edificó la casa de los sueños o, mejor dicho, los sueños de una casa, en cuyo interior todo está dispuesto como si se tratara de un barco. En su dormitorio hay un gran ventanal desde donde se ve el mar y su cama está colocada con dirección a él.

Los techos son bajos, los corredores estrechos y el piso de madera cruje como si se tratara de un barco. La sala principal, el comedor, su estudio de trabajo y todos los rincones de la casa están atiborrados de sus infinitas colecciones de caracoles, mariposas, libros, jarrones, brújulas, mascarones de proa, pinturas, botellones de colores, máscaras, mapas, piezas de barco y otros mil objetos dispuestos por todas partes, como si se tratara de los juguetes de un niño.

"En mi casa he reunido juguetes pequeños y grandes sin los cuales no podía vivir. El niño que no juega no es un niño, pero el hombre que no juega perdió para siempre al niño que vivía en él y que le hará mucha falta. He edificado mi casa también como un juguete y juego en ella de la mañana a la noche", escribió el poeta.

No se pueden tomar fotos al interior de la casa, pero el exterior guarda también sorpresas. Allí está la escultura del pez que es recurrente en los poemarios de Neruda, la campana que tocaba cuando un barco pasaba cerca, un bote que convirtió en bar y la tumba donde reposan sus restos y los de su última esposa. Desde allí el poeta sigue siendo el marino que siempre ansió ser, con la vista hacia ese mar que tanto adoró.

ALLÁ VAMOS
Horarios de visita: La casa de Isla Negra está abierta de martes a domingo de 10:00 a.m. a 2:00 p.m. y de 3:00 p.m. a 6: 00 p.m.
Costo de la visita: El tour por persona por la casa de Neruda cuesta tres mil pesos, que vienen a ser seis dólares.
Comida y artesanía: Se pueden visitar los restaurantes del balneario donde destacan los platos preparados con mariscos. Vale la pena recorrer las tiendas donde se ha desarrollado artesanía en base a los gustos de Neruda.
Más información: No deje de visitar http://www.fundacionneruda.org
Aniversario: Este 23 se cumplen 35 años de la muerte de Pablo Neruda.

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