Domingo, 6 de agosto de 2006
Adiós, maestro
Hace pocos días falleció el reconocido pintor nacional Sabino Springett, premio teknoquímica 1990Este es un homenaje en su memoria.

Sabino Springett fue siempre un aficionado al dibujo. Desde chico se la pasaba dibujando en sus cuadernos y libros de colegio. Pero solo fue a los 11 años, cuando ganó un concurso promovido por una revista que se hizo evidente que su futuro estaría ligado al arte. En 1931, cuando tenía 18 años (nació el 12 de julio de 1913), ingresó a la Escuela de Bellas Artes. Allí tuvo como maestros a importantes artistas como Daniel Hernández, José Sabogal y Jorge Vinatea Reynoso.

Egresó en 1934 y en 1937 expuso como parte del Salón de los Independientes, al lado de artistas como Teófilo Allain, Ricardo Grau, Domingo Pantigoso y Carlos Quíspez Asín. Desde entonces, y a lo largo de toda su vida, el camino de Sabino Springett estaría marcado por una constante búsqueda individual, ajena a las corrientes y escuelas, pero a la vez atenta a todas las innovaciones. Así, su obra transita de lo figurativo a los abstracto y de vuelta a lo figurativo y su repertorio técnico incluye el mural, el grabado, el óleo, la témpera y la acuarela.

COSTA Y SIERRA
Springett nació en Ayacucho, pero a temprana edad se trasladó a Lima. Y, al parecer, esa infancia repartida entre la sierra y la costa, dejaría en él una huella indeleble: pues abundan en su obra las marinas y los retratos de mujeres con atuendo andino (sus tan conocidas 'mamachas'). Tal como lo cuenta su hija Mariana (de quien se dice inspiró gran parte de los personajes femeninos de sus cuadros), Springett era un enamorado de la costa, del mar y del desierto. Y, como viajero empedernido que era, recorrió el país de arriba abajo, siempre encontrando alguna caleta de pescadores en la que pudiera asistir, desde el amanecer, a las faenas de pesca y a los rituales cotidianos de los hombres de mar en los que encontraba gran satisfacción, además de inspiración para pintar.

Springett fue un gran admirador de Picasso, artista con quien lo emparenta su gusto por el trazo fuerte y definido y su excelente manejo del color. En 1990, en reconocimiento a su trayectoria artística, recibió el premio Teknoquímica. Pocos años después una muestra antológica curada por Tamira Basallo en el Centro Cultural Peruano-Británico sería su última exposición. Este es momento para recordarlo y para agradecer su entrega a la pintura. Sabino Springett (1913-2006)

Carlo Trivelli



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