ENTREVISTA. Bettina Oneto y Osvaldo Cattone

Llevan a las tablas "Un amor a la peruana"

LOS EXPERIMENTADOS ACTORES SON UNA INUSUAL PAREJA DE LOS AÑO 50 EN LA NUEVA APUESTA DEL TEATRO MARSANO. BETTINA TAMBIÉN HABLA DE SUS PROYECTOS EN LA TV

Por Ana Valenzuela

Bettina Oneto y Osvaldo Cattone son los rostros centrales de la nueva apuesta teatral "Matrimonio a la peruana", adaptación de la obra original del italiano Eduardo de Filippo ("Filomena Marturano") que se presenta en el teatro Marsano, de jueves a lunes, a las ocho de la noche.

La escenografía de la obra nos traslada a la Lima de 1955, época en que las riendas del Perú estaban en manos de Manuel Odría y en que uno de los grandes deseos de las mujeres era casarse de blanco. En ese contexto se desenvuelve la chispeante Filomena (Bettina Oneto) y su esquivo amor, Domingo (Osvaldo Cattone), a quien persuadirá, de todas las formas posibles, para que llegue con ella al altar.

Un entusiasta Osvaldo adelanta algunos detalles de la obra, cuya función original se realizó en 1946 (en la actualidad, una nueva versión se luce en el teatro argentino con la actuación de Betiana Blum y Hugo Arana). "Es una pieza que tiene ternura, comicidad, dramatismo, un hálito trágico, intriga, ya que en cada momento aparece un nuevo juego del autor que abre una nueva puerta, otra posibilidad".

Convocar a Bettina --cuenta el experimentado hombre de teatro-- fue uno de los principales aciertos de "Matrimonio a la peruana". "La mujer tiene una ternura oculta, una sensibilidad solapada. El papel no lo puede hacer una mujer que juega tímidamente a la comedia, tenía que ser Bettina. Creo que este papel la va a consolidar como actriz dramática", añade el director, quien además tiene en sus filas a Isabel Duval, Humberto Cavero, José Luis Adrianzén, Giovanni Tapia, Renzo Acosta, Melissa Mussio y Jonathan Ram.

¿Bettina, cuál es su primer acercamiento con Filomena?
Conocí a este personaje por Lola Vilar hace mucho tiempo, como 30 años atrás. Recuerdo mucho la fuerza que le ponía a su interpretación. Por eso, cuando Osvaldo me dijo que asumiera el papel, acepté de inmediato. Además, Filomena me ha permitido descubrir una mujer que no sabía que vivía en mí.

Este personaje marca distancia de su faceta como 'show woman'.
Toma distancia de la Bettina que vende, la comediante que sabe qué debe hacer para gustarle al público. Me siento contenta con esa faceta porque me he desarrollado como ninguna otra artista de mi promoción. También estoy orgullosa de ser hija de Carlos Oneto (el recordado 'Pantuflas'), de llevar su nombre en alto, de continuar con amor mi trabajo en el teatro, como se me enseñó desde muy pequeña. Aunque con el tiempo me he alejado de algunas ideas importantes, pero no porque sea una mala persona, sino porque en el teatro todo se ha hecho más fácil, informal, y yo me he dejado arrastrar por eso.

¿Volver a la televisión es todavía un tema pendiente?
La televisión no me atrae demasiado, porque he logrado éxito con mis presentaciones personales. Agradezco a Dios que sea así, porque no me gustaría ser una esclava de la televisión ni del ráting. Creo que estar alejada de todo eso me da paz, me permite trabajar de una manera diferente.

¿Por eso aún no ha confirmado si estará en el programa cómico similar a "Risas y salsa" que alista Canal 5?
Creo que se está perdiendo el respeto y la seriedad de lo que vamos a presentar en el nuevo programa, esto no se debe mezclar con temas personales. Como artista creo que me puede hacer daño, porque hay gente que me ve con cariño, con respeto. Tengo que pensarlo bastante, porque puedo perder seriedad. No puedo entrar a la televisión para hacer algo de lo que realmente no estoy convencida.