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"Fujimori debe ser sancionado por su complicidad con el grupo Colina"

15:50 | El periodista Ricardo Uceda reiteró que la matanza de La Cantuta no fue ordenada pero insistió en la responsabilidad del ex presidente

Por César Torres Aguirre (elcomercio.com.pe)

Como periodista de investigación, a Ricardo Uceda, autor de "Muerte en el Pentagonito", uno de los aspectos que más le interesa es poder corroborar lo que va descubriendo. Su testimonio el pasado lunes en el juicio a Alberto Fujimori causó polémica, aunque reiteró lo que había escrito en su libro: que la matanza de La Cantuta no fue ordenada. Sin embargo, para él, eso no es lo importante, ya que considera que hubo un apoyo más que tácito de Fujimori a las acciones del grupo Colina, evidenciado en un audio que le entregó a la sala: las negociaciones para la ley de Amnistía entre Santiago Martin Rivas y compañía y un emisario del Gobierno.

La mayoría de los dictadores no terminan en un juzgado. Después de que Fujimori fugó de país y se refugió en Japón durante varios años, ¿alguna vez pensó que lo iba a ver en el banquillo de los acusados?
Francamente, no. Me parecía una posibilidad muy improbable, porque Japón era un blindaje efectivo y me sorprendió más con su viaje a Chile.

¿Qué sintió al tenerlo al frente, usted como testigo y él como acusado?
Nada especial. Tenía un poco de curiosidad por ver su fisionomía. Con él no he tenido una relación que pudiera hacer que sea significativo verlo de nuevo.

En el juicio presentó una pala que fue utilizada para enterrar a los alumnos y al profesor asesinado en La Cantuta. ¿Sintió algún tipo de alivio al dejarla en manos de la justicia?
La verdad, sí, porque no sabía qué hacer con ella. Publiqué la existencia de la pala en el 2004 (en Muerte en el Pentagonito), luego hace año y medio en un artículo en El Comercio y se la mencioné a varios fiscales. Pero vi que no había mucho interés en ella como un instrumento que pudiera llevar a conocer más exactamente los hechos. Mientras mejor se reconstruya cómo fue el asesinato, podrá haber un mayor conocimiento de la verdad y la justicia también podrá juzgar mejor. Como me pareció relevante, la entregué. En sí, esto no demuestra concluyentemente nada, pero sí que no llevaron instrumentos para enterrar. Eso era nuevo en el accionar del destacamento Colina.

Tanto la defensa de Fujimori como la parte civil y la Fiscalía han sacado conclusiones muy distintas sobre su testimonio. ¿Esperaba tales reacciones?
No me importan mucho, la verdad. Los periodistas tenemos nuestro rol y hemos hecho algo importante en estos procesos. Entonces, los fiscales tienen que presentar las pruebas que demuestren que Fujimori es coautor de los asesinatos. Ha sorprendido que diga que mis investigaciones no me han llevado a las conclusiones que es coautor. Pero a lo mejor otro periodista, otro testigo, puede tener pruebas relevantes de que lo fue. He trabajado con fuentes que tenían un nivel de conexión con el poder muy limitado. Por eso puedo decir que en el caso de La Cantuta, ellos actuaron sin orden de Hermoza. Lo lamento si no les gusta esto a algunos acusadores de Fujimori, pero eso es a lo que me han llevado los hechos. También he dicho algo más importante, que ha pasado hasta ahora desapercibido. Está demostrado que desde un año antes de la ley de amnistía, el Gobierno, a través del coronel (r) Enrique Oliveros, negoció con el grupo Colina la ley de Amnistía. Si hay una grabación de esto, ¿no le parece relevante?

En ese sentido, el señor Martin Rivas pudo haber decidido lo de La Cantuta y los integrantes del grupo Colina no pueden confirmar si Fujimori estaba enterado o no, por su nivel en la jerarquía del Ejército, pero sin duda había un apoyo más marcado a los militares por parte del Gobierno...
Ahora lo puedo decir, porque estamos en una entrevista periodística. Lo que pasa es que en un interrogatorio del tribunal tienes que ceñirte mucho a las preguntas. Yo sí estoy convencido de que Fujimori debe ser sancionado en su complicidad. Él claramente encubrió. Es interesante ver qué pruebas tienen (la Fiscalía y los abogados de la parte civil) para sostener que él tuvo autoría mediata en estos asesinatos, que es la tesis principal de la Corte Suprema de Chile. Creo que lo que he presentado es una prueba de esto. Me da la impresión, sin embargo, que muchos observadores, periodistas e incluso abogados esperan probar una coautoría como preocupación central. Cuidado, porque tal vez lo más importante sea probar un compromiso criminal de él como presidente en el encubrimiento de estos crímenes. Por eso es que pienso que es importante lo de las grabaciones.

Y ese compromiso criminal se puede ver claramente en la ley de amnistía...
Por supuesto, porque ellos, los del grupo Colina, eran una papa caliente, porque los tenían detenidos. Ellos podían decir 'todo lo que hemos hecho lo ha mandado el comandante general" y él necesitaba protección ante Fujimori y Montesinos. Porque, claro, si yo soy el comandante general, envío a Santiago Martin a detener a algunos estudiantes y los mata, lo meto preso, lo enjuicio. ¿Por qué no hizo eso Nicolás de Bari (Hermoza Ríos)? Porque él mandó a matar a los del Santa y Martin lo tenía agarrado del pescuezo. No podía decir eso en el juicio porque no me lo preguntaron, pero esa es la razón. Tampoco es fácil que la Fiscalía y la parte civil prueben la autoría mediata, o sea, tienen que hacer su trabajo. Los periodistas no tenemos que hacerlo.

¿Cómo se sintió al pasar por unas horas de periodista, que es usualmente quien hace las preguntas, a ser el interrogado?
Fue una experiencia muy interesante, porque he encontrado un escenario bastante aceptable e idóneo para un juicio de estas características. Me satisface que en el Perú podamos tener un juicio con garantías para el acusado y en el que podamos dar versiones que pueden ser también discutidas por colegas míos. La opinión pública puede darse en este juicio una idea bastante cercana sobre cómo están siendo evaluadas las pruebas que se presentan sobre las culpabilidades que supuestamente tiene Fujimori.

En el prólogo a su libro habla de las diferencias entre la investigación periodística y la judicial: "La principal, naturalmente, es que el periodismo no es un brazo de la justicia, sino de la verdad. Ambas no siempre van de la mano y es una verdadera lástima". ¿Qué opina de la presencia de tres periodistas, hasta el momento, como testigos? ¿Se está resaltando la importancia del periodismo en la época de Fujimori?
Separando el caso de Gorriti (quien fue secuestrado tras el "autogolpe"), en el caso de Edmundo Cruz y el mío naturalmente somos testigos referenciales, y el propio presidente de la sala lo dijo, porque nosotros hemos dado cuenta de lo que hemos investigado, en muchos casos a partir de fuentes que no podemos identificar. Es obvio para todos que tanto Cruz como yo estuvimos asociados en el descubrimiento de los cadáveres (de La Cantuta) y que luego hemos hecho revelaciones que son vitales en todos estos hechos. Sin querer restar importancia, para el juicio creo que es evidente que se trata de versiones referenciales, por más que tenga impacto en los medios.

"Muerte en el Pentagonito" es básicamente un catálogo de atrocidades cometidas por las Fuerzas Armadas entre los años 1982 y 1993. ¿Cómo ha recibido la gente estas revelaciones, que tal vez se sabían de manera parcial pero no con tanto detalle?
Lo que advierto es que la reacción de la gente es que parece increíble que pudiera haber habido una metódica eliminación de detenidos en un proceso sistemático, frío, y lo más llamativo es que los militares involucrados en estos hechos, diría que casi en el 100%, han estado convencido de que estaban cumpliendo su deber. Muchos de nosotros hemos asistido a este proceso con una doble moral. Políticos, militares, gobernantes, de dientes para afuera dicen vamos a combatir al senderismo con la ley y los derechos humanos- en la mano, pero hacia adentro creían que como el Poder Judicial era ineficaz, los militares tenían que ensuciarse las manos. Esa es la doble moral, que no ha estado presente solamente en los militares y gobernantes, también en un sector de la prensa y la derecha empresarial.

Los militares pensaban que la manera en que lucharon contra el terrorismo era la adecuada, incluso antes de la llegada de Fujimori. ¿Cree que el oncenio de Fujimori fue propicio para que los militares tengan carta blanca?
Los gobernantes -e incluyo a Belaunde, García y Fujimori- creo que básicamente han estado de acuerdo conque haya una política clandestina de violación de derechos humanos. Lo que pasa es que Fujimori fue explícito en su alianza con esta tesis que era básicamente la de los militares, que desde 1983 la venían practicando. Claro que hay una idea de que fue al revés, que los maléficos Fujimori y Montesinos fueron los que le metieron a los pobres militares esta tesis y entonces crearon al grupo Colina y no hay una responsabilidad institucional del Ejército. No creo eso porque insulta mi inteligencia y las investigaciones periodísticas que hemos hecho. Que Fujimori y Montesinos vayan a la cárcel por la responsabilidad que tengan en estos crímenes, pero también me parecería muy sano que en el Ejército haya una propia comisión de la verdad que determine cómo actuaron.

¿Había otra forma de combatir la amenaza terrorista?
Sí, por supuesto, esto ha sido muy esclarecido. Es evidente que la actuación policial de inteligencia fue decisiva en la captura de Guzmán. Eso tuvo mucho que ver con el fin de la guerra. Por supuesto que creo que en Ayacucho y en las zonas de emergencia pudo haberse hecho un trabajo mucho menos cruento y más selectivo, y hubiera sido mejor.

La lógica fujimorista, tanto en sus seguidores como en sus principales protagonistas, es que el fin justifica los medios en el caso de la lucha antiterrorista. ¿Estará listo el Perú para aceptar la decisión judicial si se mandara a Fujimori a la cárcel, sobre todo a tono de las declaraciones de su hijo y el apoyo que aún tiene el ex presidente?
La sociedad peruana aceptaría una sentencia condenatoria por derechos humanos. Es importante que esté bien sustentada, por eso es que yo no me callo la boca para decir en voz alta lo que ya he publicado en el 2004. El capítulo de mi libro se llama "Las muertes que nadie ordenó". No voy a decir una cosa distinta ahora. Hechos así le ponen una valla de mayor exigencia a la parte acusadora. Creo que hay evidencias, y ellos han hecho bien su trabajo, y si eso se hace evidente para la opinión pública, me parece que será aceptado por los ciudadanos y será muy saludable para nuestro país. Sería terrible después de las presunciones que han encontrado los chilenos, que aquí la justicia peruana no pueda hacer una condena sólidamente argumentada.

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