• Imprimir página
  • E-mail
  • Aumentar texto
  • Disminuir texto
  • Favoritos
  • Mr. Wong
  • Delicious
  • Menéame
  • Google
  • Facebook

Dayron Robles ganó la medalla de oro en los 110 metros con vallas

14:33 | 'Ahora soy el número uno', dijo el atleta cubano tras imponerse en Beijing con un tiempo de 12,93 segundos

Beijing (DPA) - El cubano Dayron Robles asumió hoy de forma definitiva el mando de los 110 metros vallas, después proclamarse campeón olímpico de manera soberana en ausencia del rey caído, el chino Liu Xiang.

"Ahora sí. Tengo el récord mundial y soy campeón olímpico. Ahora me siento seguro de ser el número uno", dijo Robles tras imponerse en el "Nido de pájaro", ante 91.000 melancólicos espectadores en Beijing , con un tiempo de 12,93 segundos.

Por detrás del cubano, de 21 años, llegaron los estadounidenses David Payne (13,17) y David Oliver (13,18), plata y bronce, respectivamente. El español de origen ecuatoriano Jackson Quiñónez fue octavo y último de la final con 13,69 segundos.

Robles heredó hoy la corona de laurel del héroe ausente, Liu, campeón olímpico en 2004 y mundial en 2007 y gran ídolo del público chino.

Todos los fans locales esperaban con ansia la llegada del día de hoy, a las 9:40 de la noche, fecha y hora programada para la final de los 110 metros vallas.

Ahí debían enfrentarse Liu y Robles, los dos grandes dominadores de la prueba, para dilucidar quién era realmente el número uno. El chino tenía los títulos, pero el cubano le había arrebatado la plusmarca mundial a mitad de junio por una centésima, dejándola en 12,87.

Con la ciudad empapelada con anuncios de Liu, imagen de grandes compañías comerciales, Beijing se aprestaba a vivir un duelo mágico. Sin embargo, el atleta chino se rompió antes siquiera de debutar y sumió al país en la tristeza. El esperado diálogo se convirtió en monólogo.

"El chino es un atleta tan grande como China", dijo el cubano. "Le mando un saludo. Que se recupere pronto, porque seguimos en combate. Nos queda aún tiempo de dar el 'show'".

Con Liu fuera por lesión, Robles no tuvo rival. Incluso la persistente lluvia que cayó hoy sobre Pekín lo respetó a la hora de su carrera, como si no quisiera empañar las gafas de intelectual con las que corre el cubano.

"No me las quito más", dijo altivo el nuevo campeón olímpico, que ganó con tal suficiencia y relajación que quizá se perdió un récord del mundo.

"Sólo quería asegurar mi carrera. Estos son vallas, no plano, y no se sabe lo que puede pasar. No intenté lograr ningún récord", dijo el atleta, natural de Guantánamo.

El récord quedará para más adelante. Ahora es tiempo de celebrar, y de enviar mensajes a quienes dudaron de él, de su capacidad competitiva en las grandes citas, sobre todo tras su cuarto puesto en el Mundial de Osaka hace un año.

"Ésta ya está aquí, y a todo el que habló... Mejor no digo lo que iba a decir", se contuvo, mientras mostraba en alto la medalla que había recibido poco antes, en un estadio semivacío, que escuchó por primera vez el himno cubano en el atletismo y por segunda vez en los Juegos.

"Esta medalla se la dedico al comandante y a todo Guantánamo", añadió. Seguro que el anciano ex presidente cubano Fidel Castro, un fanático de los deportes, no quitó ojo, allá en la mañana cubana, a la carrera de Robles, el nuevo número uno.

  • Imprimir página
  • E-mail
  • Aumentar texto
  • Disminuir texto
  • Favoritos
  • Mr. Wong
  • Delicious
  • Menéame
  • Google
  • Facebook


Contador de más vistas