Por Jorge Paredes Laos

La última semana, cuatro de los cinco libros más vendidos en la librería El Virrey, de Miraflores, fueron de y sobre Mario Vargas Llosa. Lo mismo sucedió en Vallejo Librería Café, de San Isidro, donde los libros de nuestro Nobel se agotaron en 24 horas, y tuvieron que ser repuestos en los siguientes días. Y en la recién reabierta librería Blanca Varela, del Fondo de Cultura Económica, la demanda de libros vargasllosianos también fue alta, sobre todo de jóvenes. Esto confirma que más allá del pesar que produce su partida, los lectores del autor de La ciudad y los perros, La Casa Verde, Conversación en La Catedral, La guerra del fin del mundo, La utopía arcaica, entre tantos otros títulos, van en aumento, algo que contribuye, de alguna manera, a activar una industria editorial que hace cinco años tocó fondo por efectos de la pandemia. Una industria que ha comenzado a recuperarse, paulatinamente, tal como coinciden en afirmar editores y especialistas consultados en este informe.