Por Enrique Planas

El 11 octubre de 1923, en primera página de la edición vespertina de El Comercio, puede leerse: “Giacomo Puccini, el compositor de ‘Madama Butterfly’, está trabajando en la composición de su nueva ópera ‘Turandot’”. Se daba la composición como concluida, aunque sabido el perfeccionismo y lentitud del autor, se esperaba su presentación para el año siguiente.