El equipo del Centro Cultural Cine Olaya, en sus mejores tiempos, a fines de 2019 (Foto: Elías Alfageme)
El equipo del Centro Cultural Cine Olaya, en sus mejores tiempos, a fines de 2019 (Foto: Elías Alfageme)
Carina Moreno

Colaboradora

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La noticia del cierre de cinco espacios culturales es una llamada de atención sobre la real situación del gremio cultural y el necesario apoyo estatal. La Red de Salas de Teatro y Espacios Alternativos del Perú informó hace unos días que, debido a la suspensión de actividades por la pandemia, Amaru Casa Cultural (Lima), el Centro Cultural Cine Olaya (Lima), la Asociación Cultural Kusi Wasi (Piura), la Asociación Cultural Diez Talentos (Lima) y el Centro de Innovación Artística Casa LaramaMango (Tacna) han cerrado sus puertas y dejado en suspenso sus actividades. La decisión, según cuentan los responsables, fue difícil, ya que implicaba dejar de lado un sueño que habían hecho realidad con mucho esfuerzo.

Desde Piura, Lucio Gallo, de Kusi Wasi, cuenta: “Después de dos difíciles meses (abril y mayo), exactamente el 10 de junio, fue imposible mantener el lugar en el que compartimos aprendizajes, sonrisas, esperanzas y en el que se brindó alojamiento a varios artistas nacionales y extranjeros; ese día nos vimos obligados a devolver el espacio, pues ya no podíamos seguir cubriendo los gastos que este demanda”.

Kusi Wasi se ubicaba en el Asentamiento Humano José Olaya, en Piura, y era un espacio que daba acceso al arte y la cultura a poblaciones en riesgo.

En estos meses, muchos gestores han intentado negociar con los dueños de los locales, han solicitado préstamos bancarios, han participado en las convocatorias a fondos concursables o han buscado el apoyo estatal a través de Reactiva Perú. Incluso algunos han llegado a hacer rifas y actividades virtuales para conseguir fondos y evitar el cierre, pero no ha sido posible.

¿El fin de una era?

Miguel Aguirre Vallenas, de Amaru Casa Cultural, comenta: “Al no contar con ningún financiamiento externo, ni acciones concretas y rápidas de parte del Ministerio de Cultura durante los primeros meses de la crisis, el panorama no era alentador. Cada mes que pasaba nuestras deudas se incrementaban, y nuestras fuerzas y esperanzas disminuían. Es así que, a fines de julio, dejamos definitivamente el local”.

Lo mismo ocurrió con Germán Tejada, quien, junto con sus socios, reconstruyó un antiguo cine en Chorrillos y logró, en sus tres años de existencia, recibir tres estímulos económicos del Ministerio de Cultura y el reconocimiento como Punto de Cultura.

Estos apoyos le permitieron iniciar un proyecto social, acondicionar un centro de documentación e investigación, e implementar la sala de cine alternativo. Todo quedó paralizado. “El primero de julio pasado se canceló el contrato de arrendamiento del Centro Cultural Cine Olaya, debido a que no se podía seguir generando ingresos. La Asociación Cultural no contaba con fondos para seguir sosteniendo la inversión. Se tuvo que devolver todos los elementos de las diferentes instituciones que nos apoyaron: graderías, luces, sonido, sillas, cables, muebles, etc.”, cuenta Tejada.

Un caso similar es el del Centro de Innovación Artística Casa LaramaMango, en Tacna, que finalizó sus labores después de casi tres años, en los que promovió más de 300 proyectos artísticos. Bruno Odar, de Diez Talentos, también se ha visto perjudicado con esta crisis, pues su institución tuvo que suspender cuatro producciones teatrales, conversatorios, una presentación con la Municipalidad de Lima y un viaje al Festival Fintdaz, en Iquique, Chile".

Sin embargo, ninguno de ellos se ha quedado con los brazos cruzados. Han iniciado actividades virtuales o han comenzado capacitaciones para poder lograrlo. La intención es no dejar de crear y de creer.

Hay muchos centros culturales en peligro de dejar sus espacios por no poder pagar los alquileres. Los casos más graves son los del Centro Cultural Educativo Carcajadas (Cusco), Centro Cultural Escenarios (Piura), Centro Cultural Umbral (Arequipa), Teatro Barranco (Lima) y Asociación Cultural Aranwa (Lima).

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