Sociólogo Aldo Panfichi afirma: Lima es una ciudad archipiélago
Sociólogo Aldo Panfichi afirma: Lima es una ciudad archipiélago
Redacción EC

JORGE PAREDES LAOS

La Lima del nuevo siglo necesita nuevas interpretaciones. Esta es la idea que nos deja el sociólogo Aldo Panfichi, coeditor del libro . Se trata de un volumen que aborda la ciudad desde múltiples entradas sociológicas e históricas (la cultura popular, el barrio, la calle, el carnaval, etc.), como si solo a partir de lo diverso se pudiera captar la esencia de Lima.     

“Queremos cancelar esa idea de que Lima es una ciudad de migrantes”, afirma Panfichi. En su opinión esta idea, que describe muy bien la Lima del siglo XX, hoy enmascara nuevas realidades y no permite poner énfasis en otros aspectos: en las diversas formas de ser limeño, en la cultura callejera o en las interrelaciones que cotidianamente se desarrollan en la capital.

LA CALLE
-¿Se puede hablar de cultura popular en singular o se trata más bien de algo heterogéneo y susceptible a cambios y modificaciones constantes?
Una de las grandes riquezas de Lima y que ha fascinado en el tiempo a viajeros, pintores y científicos sociales, es su inmensa riqueza cultural y sobre todo callejera, y que está vinculada a la heterogeneidad étnica, social, racial que siempre ha tenido la ciudad. Como dices no ha habido nunca una cultura popular, sino coexistencias armoniosas y accidentadas de distintas culturas urbanas que son populares no tanto porque nacen en un sector social de menores recursos, sino porque son consumidas por un amplio espectro social, prácticas como los toros, el fútbol, las fiestas. Registrar esto ha sido siempre un reto para las ciencias sociales. 

EL OTRO
-Existen generalmente dos miradas hacia lo popular: se ve como una expresión de masas incultas o se ensalza como algo genuino, digno de revalorar y reproducir, ¿cómo superar esto?
Son dicotomías que se mueven entre la demonización del otro, del diferente, y la glorificación de lo popular. Nos hemos movido permanentemente en estas dicotomías, entre el educado y el ignorante, el criollo y el andino; entre la barriada y el callejón, la playa privada y la pública; es decir, hemos reducido la complejidad social a estereotipos, enfatizando aspectos antagónicos. Existen narrativas basadas en estas dos premisas que son visiones separadas y prejuiciadas del otro.
-¿Cómo unimos estas dicotomías?
Esto exige construir nuevos conceptos que se ubiquen más en las interrelaciones y no en las exclusiones. Todos los días, los limeños estamos cruzando fronteras. Lima es una ciudad archipiélago, cuya dinámica está en la interrelación de los distintos grupos. El libro pone énfasis en estas interrelaciones y sus representaciones, como en el Mundialito del Porvenir...
-¿Qué encontramos en estos escenarios?
 En estos espacios conviven y pelean distintas microsociedades, hermanadas por lazos de camaradería, clase, paisanaje, negocios, trabajo, etc. En algunos sectores, se disputan escasos recursos y hay mucha conflictividad, por eso la gente dice, ese barrio es maleado... En estos espacios existe una gran confianza interna pero una gran desconfianza hacia afuera, hacia el otro, y también hacia la autoridad y el Estado. Esto impide que circulen ideas democratizadoras, como  el bien común o la ciudadanía.

EL BARRIO
-¿Cuán importante es el barrio en la cultura popular limeña?
La noción de barrio sigue siendo muy importante. Pero hoy este concepto se ha separado del territorio. Ahora tenemos un barrio virtual, que son las redes sociales, donde un conjunto de personas voluntariamente comparte intereses comunes. La idea de barrio se organiza también alrededor de personas. Por ejemplo, un jugador de fútbol como Vargas, que vive en Italia, pero que su barrio (los amigos, las chicas, etc.) se reestructura en torno suyo cuando vuelve a Lima. Es una matriz de relaciones humanas, ya sin territorio,  que se rearma con su presencia. Es el barrio imaginado que sigue dominando la vida cotidiana de la ciudad.
-Es interesante la mención que haces de las comunidades virtuales porque a través de ellas una persona sigue perteneciendo a un mismo grupo, a pesar de que se encuentre lejos de ahí... 
Y sigue participando, teniendo opinión. Al ser tu barrio imaginado, desterritorializado, sigue siendo un constructo social y sigue dominando la vida cotidiana de la ciudad, de la economía, la política, los negocios.
-¿Crees que el barrio es clave para entender las relaciones sociales, culturales y económicas en Lima?
Estoy convencido de ello, pero hay que volver a conceptualizar la idea de barrio. Si se piensa en la idea tradicional de barrio, esta solo funciona en algunos lados.