Por Enrique Planas

El domingo 5 de diciembre de 2010, sorteando una huelga de controladores aéreos en Madrid, el escritor peruano Mario Vargas Llosa y su comitiva de veinte personas, entre familiares y amigos, se hospedaron en el Gran Hotel, en pleno corazón de Estocolmo, el mismo que acoge a los galardonados desde la institución del premio en 1901. La gala Nobel se celebra tradicionalmente el 10 de diciembre, conmemorándose el día de la muerte de Alfred Nobel, pero las actividades secuestran al laureado desde inicios de semana. Desde la conferencia de prensa del lunes hasta una cena íntima en el Palacio Real, la noche del sábado, cuando los premiados departen con los reyes de Suecia. Y, entre estos actos, recepciones, recorridos por museos, encuentros con estudiantes, recitales de música clásica, exposiciones, entre otras invitaciones a elegir.