Francisco Miró Quesada Cantuarias fue el fundador del suplemento El Dominical. (Foto: Archivo Histórico El Comercio)
Francisco Miró Quesada Cantuarias fue el fundador del suplemento El Dominical. (Foto: Archivo Histórico El Comercio)
Jorge Paredes Laos

En circunstancias tan difíciles para el país y el mundo por motivos de la crisis sanitaria desatada por la aparición del COVID-19, El Dominical cumple hoy 67 años de vida al servicio de la divulgación cultural y el debate de las ideas en ámbitos tan variados como la ciencia, la filosofía, las humanidades, la historia, las artes y las letras.

Desde su primera edición, aparecida un 29 de marzo de 1953, este suplemento ha buscado ser un espacio de difusión y de reflexión acerca de la sociedad en la que nos encontramos, de acuerdo al espíritu que le imprimieron sus fundadores, el filósofo Francisco Miró Quesada Cantuarias y el arquitecto Luis Miró Quesada Garland, un legado que se mantiene hasta hoy.

Por eso estas páginas han sido una tribuna de excepción para las grandes voces de la intelectualidad peruana e internacional, personajes de la talla de Jorge Basadre, Aurelio Miró Quesada Sosa, Racso, Raúl Porras Barrenechea, José María Arguedas, Cota Carvallo, Blanca Varela, Albert Camus, Bertrand Russell, José Ortega y Gasset, entre otros. Y entre los jóvenes autores que luego serían grandes figuras, destaca el hoy Premio Nobel Mario Vargas Llosa (cuyo primer artículo sobre Arguedas apareció el 4 de setiembre de 1955), y el escritor Julio Ramón Ribeyro, quien en 1956 publicó un relato titulado “El caudillo”.

Dos personajes, uno ficticio y otro real, están también asociados a la historia del suplemento. El primero es un héroe de poncho y chullo creado en 1957 por Diodoros Kronos (seudónimo de Francisco Miró Quesada C.), que se convirtió en la versión peruana de Superman. El Supercholo apareció en tres etapas en El Dominical: primero, en los años 50, dibujado por Víctor Honigman; después, en la década del 80, bajo el trazo de Antonio Negreiros; y, finalmente, en la década del 90, dibujado por Carlos Castellanos. El otro personaje fue Sofocleto, seudónimo de Luis Felipe Angell, quien por varias décadas cautivó a los lectores del suplemento con un humor que tenía la peculiaridad de ser corrosivo y elegante a la vez.

Sería largo enumerar a todos los notables escritores, periodistas, historiadores, hombres de ciencia, filósofos y críticos que han escrito —y escriben— en el suplemento, tanto en su versión impresa como, ahora, digital (www.elcomercio/eldominical). Sin embargo, se puede decir que en todos ellos permanece esa misión de llevar la cultura y el conocimiento a los lectores y audiencias.

En estos días inciertos, la noticia está enfocada en la crisis sanitaria global, y en El Dominical se busca —como siempre— entregar desde los ámbitos de la ciencia, la filosofía y la cultura la mejor información posible para ayudar a comprender esta pandemia que, para muchos, puede marcar un antes y un después en la historia de la humanidad.