El reconocido filósofo ha dedicado largos años a analizar lo que nos rodea evitando dejar de lado aquellos temas que iban cobrando gran relevancia en nuestra realidad
El reconocido filósofo ha dedicado largos años a analizar lo que nos rodea evitando dejar de lado aquellos temas que iban cobrando gran relevancia en nuestra realidad
Francisco Miró Quesada C.

El suplemento El Dominical es una creación de El Comercio muy posterior al origen del Diario. El Comercio ha cumplido ciento cincuenta años, mientras que El Dominical solo tiene cincuenta y seis. Es, pues, “mucho más reciente”. Pero ha existido, ya, más de la tercera parte de la existencia de El Comercio. Y tener más de medio siglo no es poca cosa. Es un tiempo suficiente para poder afirmar que está profundamente relacionado con la vida de nuestro Diario y que forma, sin la menor duda, parte de su historia.

Pero la relación entre el suplemento El Dominical y El Comercio no es solo de tiempo. Lo es, también, de concepción periodística, de ideales y valores. La afirmación nacionalista, la defensa de la libertad, la difusión de la cultura, la información veraz, la justicia social y el respeto por el ser humano han constituido la norma que ha orientado a nuestro Diario, y es porque la ha seguido fielmente a través de los años que el público lo ha favorecido con su apoyo indeclinable.

Pero estos grandes temas exigen, con frecuencia, ser expuestos en detalle y de manera sistemática. Y esta exposición rebasa los marcos del artículo periodístico ordinario. Por eso es necesario disponer de un medio en el cual puedan desarrollarse con mayor amplitud y soltura.

La creación del suplemento El Dominical de El Comercio obedeció a esta necesidad. A través de los años, mediante editoriales, campañas, reportajes y artículos de fondo, nuestro suplemento dedicó permanentes esfuerzos a defender los ideales de El Comercio. Pero, aunque en sus columnas han aparecido y siguen apareciendo numerosos artículos para defender y afianzar los valores mencionados, su principal afán ha sido la difusión de la cultura. Mas no solo a través de su propio equipo sino a través de las plumas más importantes de la nación e, incluso, a veces, extranjeras. Nuestro suplemento ha sido, en este sentido, una tribuna para los intelectuales peruanos que han expresado su pensamiento en libertad.

Artículos escritos con depurado estilo literario, información sobre los más diversos aspectos de la cultura, campañas en defensa del interés nacional, crítica de libros, exposición de ideas originales sobre las artes, las ciencias, la filosofía, el derecho, la vida internacional, en una palabra, la realidad del mundo y la vida del espíritu han sido presentadas a nuestros lectores por lo más granado del intelecto peruano.

En una ocasión como la presente en que El Comercio celebra su 150 aniversario es natural que ofrezcamos al lector lo mejor de nuestra historia; por eso hemos preparado este número especial en el que incluimos artículos de las plumas que escribieron en nuestras columnas. Desgraciadamente, la cantidad de intelectuales que han colaborado en El Dominical es enorme y no podemos incluirlos a todos en el presente número. Por eso, para evitar [herir] susceptibilidades, solo hemos incluido a los escritores ya fallecidos. Mas, a pesar de nuestros esfuerzos, no hemos podido dar cabida a todos y hemos tenido que hacer una selección.

Pese a estas limitaciones, creemos que el lector podrá tener una idea apropiada de la importancia de la labor realizada. En los artículos que siguen podrá encontrar aspectos fundamentales del pensamiento peruano. Este pensamiento irradia un mensaje que hoy día sigue teniendo plena vigencia. Una vigencia que, en los actuales momentos, puede ser de gran utilidad para plantear posibles salidas y sugerir soluciones.