Aquel 17 de febrero de 1904, en el Teatro de La Scala, el estreno de “Madame Butterfly” fue un desastre. El público de Milán reaccionó negativamente, abucheando a Cio-Cio-San, la geisha enamorada del oficial Pinkerton de la Armada estadounidense. Giacomo Puccini, afectado por este revés, reescribió con prisa una partitura que combinaba tradiciones italianas, japonesas y estadounidenses. Cuatro meses después, la segunda versión montada en Brescia, 100 kilómetros al este, fue un éxito.

Conforme a los criterios de

Trust Project
Tipo de trabajo: