Jorge Paredes Laos

Sobre el fondo de un mapa peruano de mitad del siglo XX, un español y un inca establecen un diálogo absurdo: el europeo lleva un libro en la mano y el hombre de estas tierras un celular. En otra lámina, el inca salta por encima de un guerrero español en una escena que parece querer dar una vuelta de tuerca a la conquista; y en otra —sobre un mapamundi— una serie de personajes, vestidos a usanza del siglo XVI, se reparten las tierras en un juego de dados; y en una cuarta imagen, algunas fichas de scrabble son desplegadas sobre un plano de la ciudad del Cusco y entre las palabras cruzadas se leen: “patria”, “nación”, “conquista”, “guerra”, “oro”, “fe”, “quechua”, “muerte”, “culpa”, “robo”. Estas cuatro obras forman parte del nuevo proyecto del artista Gonzalo García Callegari, quien realiza en estos días una residencia en Madrid.

Con estas acuarelas, García Callegari busca establecer una nueva lectura —irónica y desenfadada— de lo que significó la conquista hace cinco siglos. El proyecto lleva por nombre “La reconquista del Perú” y podrá verse en dos espacios en la ciudad de Madrid: en la muestra colectiva “Cinco años de Atelier Solar” (del 20 de febrero al 1 de marzo) y en el stand de la galería Fixed Project Lima, en la Feria de Arte Emergente JustMAD (del 27 de febrero al 1 de marzo).


Reconquistar al conquistador

Esta nueva serie de obras de García Callegari ha sido trabajada durante una residencia de dos meses realizada por el artista en el estudio Atelier Solar de la capital española y bajo la dirección del también artista y curador Daniel Silvo. Su tema de investigación se origina, como explica García Callegari, en “una revisión del relato de la conquista y ocupación del imperio inca”, con la que decide hacer un recorrido inverso: esta vez de Lima a Madrid.

Valiéndose de mapas antiguos, tanto del Perú como de España, como soporte, así como de grabados europeos y de dibujos del cronista indio Guaman Poma de Ayala, el artista peruano ofrece una lectura crítica y a la vez irónica de esta etapa clave de nuestra historia. “Las referencias lúdicas, las situaciones irreverentes y sorpresivas, repletas de carga sarcástica, tocan temas como el colonialismo, la inmigración, la dominación, la violencia y muy diversas situaciones políticas, sociales, religiosas y económicas. La historia se reescribe introduciendo elementos de la época contemporánea, resultando en una mirada actual sobre el proceso histórico antes mencionado”, se lee en el texto que acompaña la serie de obras.

En total son 18 acuarelas que tienen una carga simbólica extra. “El hecho de haber venido a España para la elaboración de estas obras, es como si hubiera venido a reconquistar al conquistador”, afirma García Callegari, cuyo trabajo se engloba en una celebración mayor: el bicentenario de nuestra independencia.