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Traffic Sound: sonido sin fronteras

Una de las bandas esenciales del rock latinoamericano de los años sesenta se presentará el viernes 24
de noviembre en el Gran Teatro Nacional.

Traffic Sound

Una de las leyendas del rock latinoamericano se presentará en el Gran Teatro Nacional para celebrar medio siglo de furor y psicodelia [Foto: Hugo Pérez]

Hugo Pérez / archivo



Hace casi medio siglo, a finales de 1968, una nueva banda irrumpió en la escena de rock local con un puñado de sencillos de 45 r. p. m. La agrupación, integrada por adolescentes que estudiaban o recién habían terminado el colegio, se llamaba Traffic Sound, y los discos, editados por el sello MAG, traían versiones de grupos anglosajones de rock psicodélico, como Iron Butterfly, Cream y The Jimi Hendrix Experience. “Estos covers fueron lo primero que grabamos”, confirma Willy Thorne, bajista del grupo. “Cantábamos en inglés y cuando la gente nos escuchó no creían que fuésemos peruanos. Y para nosotros eso era un halago”. Willy Barclay, el guitarrista principal, añade que “los grupos de la nueva ola, como Los Doltons, cantaban en castellano. Y nosotros no queríamos sonar así. No éramos nacionalistas. Queríamos sonar como los grupos de fuera”. “Queríamos parecernos a nuestros ídolos”, concluye Thorne.

                        — Corriendo una ola distinta —
Willy Barclay y Willy Thorne empezaron a hacer música cuando estudiaban en el colegio Santa María. Primero formaron una versión embrionaria del grupo Los Mad’s, y luego empezaron a reunirse en casa del baterista Lucho Nevares, con quien interpretaban temas de The Beatles, The Ventures y The Byrds. La nueva ola y el rock peruano de la época les interesaban muy poco. “Los Shains tocaban bien”, anota Thorne, “pero no me transmitían”. El único grupo de rock local que llamó la atención de estos muchachos fue Los Saicos, que en ese entonces ya estaba camino a disolverse. “Yo recuerdo un concierto de Los Saicos en el Santa María”, señala Barclay. “Era impresionante. Tenían unos amplificadores muy potentes, sonaban fuerte y sí transmitían”. “Era medio monótono lo que tocaban”, añade Thorne, “pero tenían una energía que te llegaba a los huesos”. Esa era la energía que buscaban les fuera transmitida.

Una noche de 1967, Willy Thorne asistió a una reunión del Santa María. Llegó con su guitarra acústica y tocó “Words of Love”, una canción de Buddy Holly que los Beatles habían versionado en su álbum Beatles for Sale. En la reunión estaba Manuel Sanguinetti, un aspirante a cantante que quedó impresionado con su interpretación. Durante esos días, Sanguinetti tenía la idea de formar una banda junto con Freddy Rizo-Patrón, un guitarrista rítmico con quien corría tabla y que venía de tocar en Los Hang Ten’s. Algunos días después de escucharlo, Sanguinetti decidió ir a buscar a Thorne e invitarlo a formar parte de su grupo.

Traffic Sound

De izquierda a derecha, Jean Pierre Magnet, Lucho Nevares, Willy Thorne, Willy Barclay, Manuel Sanguinetti y Freddy Rizo-Patrón, integrantes de Traffic Sound. [Foto: Repsychled records / divulgación]

Repsychled records / divulgación

“Manuel y Freddy vinieron a buscarme y me encontraron tocando con Willy y Lucho”, recuerda Thorne. Sanguinetti y Rizo-Patrón habían llegado en busca de un bajista, pero también encontraron a un baterista y a un guitarrista solista. “Después de aceptar a Willy y a Lucho como parte de su banda, Manuel nos llevó a su casa y nos hizo escuchar discos de The Doors, The Animals, Cream y los Rolling Stones”, señala Thorne. “Era un estilo mucho más pesado y agresivo que el nuestro, pero poco a poco nos fuimos impregnando de su música y de lo que tenía en la cabeza”. A partir de esta mezcla de personalidades y visiones musicales se fue gestando la sensibilidad sonora de la nueva banda.

                                     — Luces sonoras —
En el ático de la casa de los Rizo-Patrón, el grupo empezó a ensayar las canciones preferidas de Manuel, en especial aquellas que se adaptaban a su registro de tenor bajo. En esta habitación encontraron un semáforo que sirvió de inspiración para el nombre de la banda: Traffic Sound. Ahora ya eran un sexteto: Jean Pierre Magnet había llegado para añadirle saxo y flauta traversa a la paleta musical.

Después de algunas semanas de práctica los Traffic Sound empezaron a presentarse en vivo en fiestas para el colegio Roosevelt. “Tocábamos canciones de The Doors, The Animals y Jimi Hendrix”, recuerda Willy Barclay. “En esa época la banda todavía no contaba con temas propios y había que tocar durante varias horas, por eso las canciones empezaron a alargarse. Nuestra tarea era hacer bailar a la gente, pero también queríamos pasarla bien. A Freddy, por ejemplo, se le podía ocurrir un riff, y nosotros, de inmediato, lo seguíamos. Había un nivel de improvisación total”.

A pesar de sus rápidos avances como músicos, los Traffic Sound siempre se consideraron amateurs. “Ninguno de nosotros pensaba ser músico profesional”, apunta Thorne. “Freddy estaba en tercero de media. Manuel en cuarto. Esto era un hobby. Nosotros después queríamos seguir con nuestras vidas. No somos músicos profesionales. Somos autodidactas con hobby”.

Virgin, Traffic Sound

El 3 de octubre de 1968, el grupo de rock peruano empezó a componer las canciones de su primer álbum: Virgin (1969).

Gracias a la amistad de Willy Thorne con Carlos Guerrero, hijo de Manuel Guerrero, dueño de Discos MAG, la banda llegó a esta casa discográfica y, a mediados de 1968, entró por primera vez a un estudio de grabación. Como todavía no tenían canciones propias grabaron las que venían tocando en fiestas. Este fue el material de sus primeros sencillos de 45 r. p. m. (uno por cada lado del disco): “Sky Pilot/Fire”, “You Got Me Floating/Sueño”, “I’m So Glad/Destruction”.

“Víctor de la Cruz era quien nos grababa en MAG, pero nosotros le decíamos qué hacer para que nuestro disco sonara como los que escuchábamos”, recuerda Thorne. “Al ingeniero Manuel Guerrero no le gustaba mucho lo que hacíamos, pero, cuando nuestros discos se empezaron a vender, nos dejó hacer lo que queríamos. Ahí lo convencimos de que compre la consola de ocho canales, con la que se grabaron los discos que vinieron después”.

En los meses que siguieron, los primeros de la dictadura militar instaurada por Juan Velasco Alvarado el 3 de octubre de 1968, los Traffic Sound empezaron a componer las canciones de su primer álbum: Virgin.

                              — Tiempos de creación —
Las canciones del primer disco de Traffic Sound —y de todos los que la banda hizo después— fueron una creación grupal. Por lo general, alguien llegaba con una idea, un riff, una progresión de acordes, o una melodía de voz, y el resto iba añadiendo detalles hasta que llegaban a un resultado con el que se sentían contentos.

“En esa época ninguno sobresalía como músico por encima del otro”, dice Thorne. “A mí se me ocurría una cosa y después los demás metían tantas otras que el tema ya era de todos. Siempre armamos las canciones así, por pedacitos. A mí, por ejemplo, me gustaba mucho cambiar los tiempos de nuestros temas”. De hecho, estos cambios de tiempo se convirtieron en una marca distintiva de la propuesta musical de Traffic Sound. En “Virgin”, la canción que da título al primer álbum, el compás está en 4/4, pero luego, cuando llega la parte intermedia, cambia a 3/4. En “Chicama Way”, uno de los temas más conocidos de su segundo disco —titulado simplemente Traffic Sound, pero conocido entre sus fans como “el disco magenta”— también aparecen estos cambios de tiempo. “Los grupos que nos gustaban lo hacían”, dice Thorne. “Y yo tomaba las ideas de ellos”.

Traffic Sound

Luego de casi cincuenta años, Traffic Sound, aún vigente, sigue siendo uno de los grupos más representativos del rock peruano y latinoamericano. [Foto: Hugo Pérez]

Hugo Pérez

El primer álbum trajo una canción que ya es considerada el emblema de la banda: “Meshkalina”. “La historia de esa canción es autobiográfica”, señala Manuel Sanguinetti, autor de todas las letras del grupo. Originalmente titulada “Josefina”, el coro de la canción fue modificado por Sanguinetti, quien desarrolló una narrativa en la que Yahuar Huaca, el segundo inca, ingiere una sustancia alucinógena y permanece colocado durante 15 días en su laboratorio. ¿Cómo puede esta historia ser autobiográfica? Es un misterio.

Lo que no es un misterio es el trasfondo tropical que sostiene el ritmo de la canción. “Eso lo trajo el ingeniero Manuel Guerrero. Fue él quien llamó a Melcochita para que toque la tumba y el güiro. Nosotros la habíamos pensado más rockera, pero el viejo le dio la onda porque él grababa eso, y quería vender más música tropical. Claro, al final salió una mezcla rara, con algo de trópico, pero sin dejar de ser rock”.

La fusión de ritmos latinos, visiones psicodélicas y largas improvisaciones instrumentales flotaba en el aire en 1969. La aparición del primer disco de Santana provocó una repentina fiebre por la fusión del rock y la música tropical no solo en Estados Unidos, sino también en Latinoamérica. Aunque, según Thorne, la relación entre su música y la de Santana es simple coincidencia. “Santana no fue una influencia”, dice. “Yo creo que la fusión de rock y música tropical la hicimos antes que ellos. Cuando viajamos a Buenos Aires y los argentinos escucharon nuestra música nos dijeron que parecía la de Santana. Pero no es verdad. Nosotros hicimos Virgin antes de escuchar a Santana”.

Por otro lado, en una entrevista con el desaparecido fanzine Sótano Beat, Manuel Sanguinetti reconoció que Santana influyó en los elementos latinos que uno encuentra en la música de la banda. “Queríamos vender el estilo de acá”, señaló en esa entrevista. “Pero mirando a los mercados de afuera, poniéndole el elemento de ritmo latino como lo había hecho Santana”.

Traffic Sound llevará su rock psicodélico al Gran Teatro Nacional

El estilo de la banda van desde el rock psicodélico , el rock progresivo, el latin rock de los 70s y la fusión con instrumentos peruanos y andinos. [Foto: Foto: Archivo particular]

A finales de 1969 “Meshkalina” se convirtió en un éxito entre la juventud limeña, lo cual impulsó las ventas de Virgin y convirtió a Traffic Sound en la banda residente de la discoteca Tifanny, ubicada en la avenida Conquistadores, en San Isidro. En su libro Demoler: un viaje personal por la primera escena del rock en el Perú: 1957-1975, Carlos Torres Rotondo afirma que en esa época los Traffic Sound llegaban a cobrar cuatro mil dólares por fiesta y que a veces tocaban dos veces por semana. Nada mal para unos adolescentes que recién salían, o aún seguían en el colegio.

En la actualidad, la prensa especializada suele recomendar Virgin por la canción que da título al disco: “Una mezcla de guitarras acústicas y batería con un dulce puente de piano para tararear”, escribe Ned Raggett en AllMusic. Pero también por “Meshkalina”, sobre la cual Raggett añade: “No es una sorpresa que haya sido un éxito en Perú gracias a sus surcos enérgicos, quiebres con eco y otros detalles; se trata de una canción que suena inspirada por Yardbirds y Santana, pero ejecutada con un estilo psycho/funk”. Otra apreciación de la banda es la de Richie Unterberger, crítico de las revistas Mojo
y Rolling Stone: “Lo que sorprende de Traffic Sound, a diferencia de las otras bandas sudamericanas de la época, es que no tiene un sonido exótico ni primitivo”.

Unterberger tiene razón, aunque solo hasta cierto punto. A mediados de los sesenta el mejor rock que se hacía en el Perú estaba representado por el estilo garajero, brutal y sin concesiones que practicaban Los Saicos, así como por el exotismo instrumental, alegórico y cinematográfico de Los Belkings. Pero en 1969, casi en sincronía con el lanzamiento de Virgin, apareció otra banda que no practicaba ni el beat garajero (cuyo paralelo rioplatense podía encontrarse en Los Shakers y Los Mockers) ni el despliegue de sonoridades que podrían ser consumidas en el rubro “exótico”, sino una fusión de rock pesado, psicodelia y beat latino como la que Traffic Sound iba perfeccionando. Se trata de Laghonia, cuyos primeros sencillos de 45 r. p. m. también traían letras en inglés y una tendencia a los pasajes de improvisación instrumental. Basta escuchar su single “Bahía” para notar una sensibilidad muy parecida a la que uno encuentra en “Meshkalina”. Vale agregar que, con el paso del tiempo, estas cuatro bandas (Los Saicos, Los Belkings, Traffic Sound y Laghonia) se han convertido en los grupos de rock peruano que mayores elogios han recogido entre la crítica especializada en el extranjero.

Lux, Traffic Sound

1971. "Lux" es el tercer disco del grupo de rock psicodélico peruano Traffic Sound.

En 1970 Traffic Sound regresó a los estudios MAG para grabar su segundo álbum. En esta placa la banda logró consolidar un sonido completamente propio que ya no puede diseccionarse en una mera suma de influencias. La interacción entre los miembros de la banda llega a momentos de extraordinaria inspiración y exuberancia como, por ejemplo, en “Tibet’s Suzettes” o “Chicama Way”. Aunque el mayor logro de este segundo disco quizá sea “Those Days Have Gone”, una balada en la que Sanguinetti muestra su lado más emotivo como cantante y como letrista, recordándonos, con nostalgia —pero también con valentía— que lo único permanente en nuestras vidas es el cambio. “Esta canción era una melodía de Manuel Sanguinetti”, recuerda Willy Thorne. “Normalmente empezábamos con un riff, y sobre eso escribíamos la canción. Pero aquí fue al revés, él llegó con una melodía de voz y me pidió que le ponga una armonía”. El resultado es, en mi opinión, uno de los mejores momentos del rock latinoamericano de comienzos de los años setenta.

                               — Lux al final del túnel —
Los cambios que afectaban al país no tardaron en causar estragos en Traffic Sound. La dictadura militar había iniciado la reforma agraria y Willy Thorne se vio obligado a dejar la banda para ocuparse de sus estudios y sus negocios. En su lugar entró Miguel Ángel Ruiz Orbegoso, más conocido como Zulu, quien formaría parte de la banda cuando esta se embarcó en la composición de Lux, su tercer y último disco.

Para 1971 el grupo había dejado MAG y fichado con Sono Radio, donde trabajaron al lado del arreglista Jaime Delgado Aparicio. El resultado fue contradictorio: si bien, por un lado, Lux trae algunas canciones notables (“Lux”) y nuevas rutas estilísticas (country rock en “White Deal”), el sonido del álbum no llega a tener la calidad de los discos que grabaron para MAG. A pesar de ello, el grupo llegó a uno de sus picos creativos con “Marabunta”, un tour de force de diez minutos en el que Delgado Aparicio toca el órgano y Lucho González (futuro guitarrista de Chabuca Granda) se luce con el tabla, un instrumento de percusión indio.

Traffic Sound: "Nos escuchan más afuera que en Perú"

Willie Thorne, bajista y tecladista de Traffic Sound.

Al año siguiente Traffic Sound se disolvió. En 1974 Zulu editó un muy recomendable disco solista, y en 1979 Manuel Sanguinetti fundó Radio Doble Nueve, cuya programación está dedicada exclusivamente a la música rock. Jean Pierre Magnet fue el único miembro del grupo que se convirtió en un músico profesional. El resto, como estaba escrito desde el inicio de la historia, se dedicó a sus respectivas carreras y negocios. Un final muy apropiado para, como ellos mismos dicen, un grupo de “amateurs con hobby”. Aunque de vez en cuando, como ocurrirá el próximo viernes, se reúnan para mostrar que todavía pueden inyectarle vida a sus mejores canciones.

Como ya se mencionó, en la actualidad los discos de Traffic Sound son reconocidos por la crítica internacional y reeditados en Estados Unidos y Europa. Si bien nunca pretendieron ser reconocidos como una banda de rock peruano, sino internacional, recuerdo una madrugada en un local de Buenos Aires donde la banda finlandesa The Flaming Sideburns se encargaba de tocar la última canción de la última fecha de un festival de rock. Mi propia banda se encontraba al fondo del local, observando la actuación de los finlandeses. Entonces, el guitarrista de los Sideburns, Ski Williamson, se acercó al borde del escenario y nos señaló con el dedo. “¡Peruanos!”, dijo. Y su banda se lanzó a tocar “Meshkalina”. De repente, fuera del Perú, sin que ellos mismos se enteraran, los Traffic Sound se habían convertido en los ídolos.

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