¿Están preparadas nuestras casas para resistir un terremoto?

22.10.18
Las construcciones sin guía profesional y el desacato a la Ley de Edificaciones ponen en riesgo a más del 70% de la población
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Doña Carmen vive en Lomo de Corvina, Villa El Salvador, desde hace 19 años. Su casa es de material noble, de dos pisos. Ella dice que jamás contrató a un ingeniero para levantar su vivienda. Un albañil con experiencia le ofreció sus servicios y ella confió en él. “Yo no sabía que estaba mal. Me dijeron que mi casa quedaría bien”, exclama.

La vivienda de doña Carmen, además, tiene suelo arenoso y se encuentra en una zona de riesgos. Dicho predio abona a las preocupantes cifras que maneja el Instituto Nacional de Estadística (INEI): de ocurrir un sismo, el 80% de casas de Villa El Salvador podría colapsar. “Yo no me voy a ir. No tengo a donde más ir”, dice Carmen. Esa es la realidad de nuestro país.

16’149.082 peruanos residen en viviendas de ladrillo o material noble, según el INEI.

El 70% del total de ellas son viviendas autoconstruidas, he ahí el problema. Según el ingeniero Edgar Trillo, inspector técnico de seguridad en edificaciones (ITSE), la principal razón por la cual las edificaciones mal planteadas colapsan es el uso de determinados materiales. “Como ladrillo pandereta en muros que cargan edificaciones, concreto pobre e insuficiente, el uso de fierro de refuerzo en columnas y vigas en la cantidad mínima indicada en el Reglamento Nacional de Edificaciones”, dice Trillo.

“La distribución inapropiada sin muros portantes continuos —que deben ir desde el primer hasta el último nivel— y la construcción en cerros de arena —ya que el suelo no soporta el empuje lateral o los asentamientos— terminan colapsando las edificaciones”, agrega Trillo Cortez. Por ello, la principal recomendación es acudir a los profesionales de la construcción cada vez que se quiera levantar una edificación.

REPORTAJE CASAS TERREMOTO PARTE 2 REPORTAJE CASAS TERREMOTO PARTE 2

Estos expertos son claves para la construcción de una vivienda sismorresistente

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Reparar una vivienda que fue construida en desacato a la Ley de Edificaciones puede elevar ese costo hasta en 100%, según Capeco.

El ingeniero César Torres, docente de la Universidad Ricardo Palma, asegura que en una vivienda mal construida es necesario hacer reforzamientos. Uno de los rasgos que ha percibido César Torres en las casas mal hechas es la reducción de la cuantía del acero.

“Por ahorrar reducen el acero y así debilitan el sistema constructivo”, dice el ingeniero, quien propone reforzar una vivienda mal construida con la técnica de la albañilería confinada. “Necesitas que los muros, que en este caso se hacen de ladrillo, tengan un elemento adicional que es de acero. Ese elemento amarrará todo el muro”, explica Torres. Este método funciona en las casas de material noble, pero ¿qué sucede con las de adobe, que abundan sobre todo en los cascos históricos de Lima, Piura, Arequipa, Huancayo y Cusco?

Dentro de esas viviendas se concentra el 40% de la población peruana. Es por ello que urge reforzarlas. El ingeniero Daniel Torrealva, jefe de estructuras antisísmicas de la Pontificia Universidad Católica del Perú (PUCP), propone la instalación de geomallas en las casas de adobe. “Este tipo de refuerzo ha demostrado ser muy efectivo para prevenir y eliminar la vulnerabilidad sísmica en las construcciones de tierra”, dice. Las geomallas son geosintéticos fabricados con polímeros de alta resistencia y durabilidad.

Es urgente tomar medidas, sobre todo porque los ingenieros Hernando Tavera —presidente ejecutivo del Instituto Geofísico del Perú— y Julio Kuroiwa —profesor emérito de la Universidad Nacional de Ingeniería— concuerdan en que un gran sismo amenaza a Lima, Callao e Ica. Se presume que este terremoto podría ser de 8,5 en la escala de Richter y podría desarrollarse en cualquier momento.

 

Técnicas para construir bien

No solo en Lima las viviendas están mal construidas. Según un estudio del Instituto de Opinión Pública (IOP) de la Pontificia Universidad Católica del Perú, solo el 15% de los encuestados tiene un nivel alto de confianza en que su casa resistirá un terremoto similar al de Pisco, en 2007. El otro 85% es consciente de que su vivienda no resistirá.

Desde el Estado se ha impulsado el Reglamento Nacional de Edificaciones y la Norma Técnica E.030, que detalla las características de una construcción sismorresistente. Ahí se proponen distintas técnicas que deben ser dirigidas por ingenieros civiles.

Estas técnicas de construcción sismorresistente solo las pueden ejecutar profesionales de la construcción. “El gran problema del Perú aún radica en la informalidad. Hay que trabajar con la gente, realizar campañas informativas para que entiendan que construir por cuenta propia puede salir caro”, dice el arquitecto José Sato, del Centro de Estudios y Prevención de Desastres. Preparar nuestras viviendas para un posible gran terremoto —sobre todo en Lima y en parte de la zona costera del Perú— es una tarea ardua, pero necesaria.

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Ing. Edgar Trillo Cortez
Inspector técnico del Cuerpo General de Bomberos Voluntarios del Perú
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“En países vecinos, las licencias de edificación son más caras que en el Perú y las multas por infringir la ley menos onerosas; sin embargo, nuestra población no les teme a estas sanciones”.”

Como sabemos, Japón es un país de alta tecnología y sismicidad, con quien el Perú tiene convenios. Estos permiten que los proyectos hechos por expertos, al ser revisados por delegados certificados del Colegio de Ingenieros, no tengan problemas si son construidos por profesionales con la asistencia de especialistas y técnicos calificados.

Hoy en día, los materiales se han desarrollado de manera tal que soportan mucho más los sismos. El problema es la autoconstrucción y la construcción por improvisados o incapaces, las cuales traen consigo muchos problemas y sobrecostos.

En países vecinos, las licencias de edificación son más caras que en el Perú y las multas por infringir la ley menos onerosas. Sin embargo, nuestra población no les teme a estas sanciones, puesto que saben que no se impondrán o que habrá amnistía como cada cuatro años la hay.

La falta de certificación de los técnicos en edificaciones (que fungen de maestros de obra sin tener el conocimiento suficiente), la permisibilidad de la ley y la municipalidad (al no exigir la presencia de un profesional), y la falta de pagos de parte del administrado, derivan en que la municipalidad no supervise la obra.

El Estado peruano ha promulgado la Ley 29394 para la Creación de Institutos Técnicos Profesionales. Sin embargo, el Ministerio de Vivienda no la implementa y así impide mejorar el nivel de los constructores empíricos que no tienen mayores estudios, lo cual pone en riesgo la vida de las personas que usan los inmuebles. En su lugar, se les debería certificar y registrar luego de aprobar el examen respectivo que los acredite como constructores.

Considerando que más del 80% de las edificaciones se hacen informalmente y sin licencias ni supervisión técnica, un grupo de profesionales estamos desarrollando un proyecto de ley para que el Reglamento Nacional de Construcciones reconozca a los técnicos con certificación emitida por el Estado peruano como responsables de obras para las modalidades A de licencia de edificaciones (viviendas unifamiliares con menos de 120 m2 o ampliaciones menores a 200 m2), responsabilidad que hoy solo les corresponde a ingenieros.

Tal derecho les generará responsabilidad y, con ello, suplirán parcialmente la falta de supervisión por parte de la municipalidad. Asimismo, el Colegio de Ingenieros, con la venia del Ministerio de Vivienda (debido a que genera gastos), debe certificar a profesionales para que supervisen este tipo de viviendas a cuenta del Estado y no del administrado, lo cual reduciría la pérdida de vidas y la cantidad de afectados en caso de sismos.