La importancia de renovar tu fachada con la pintura correcta

23.07.18
Conoce cómo y cada cuánto repintar tu vivienda y cuáles son los diversos tipos de pintura para cada uso.
slider slider

Realizar el pintado de muros y calles puede convertir un espacio en un escenario más atractivo. Lo conocen bien en Cartagena de Indias, Colombia, la colorida urbe donde sus pobladores no tienen reparos en emplear vivaces paletas de pintura para sus fachadas: la ciudad amurallada de esta localidad portuaria fue incluida en 1984, por el Comité del Patrimonio de la Humanidad de la Unesco, en la lista del patrimonio mundial.

Sabemos que un galón de pintura, en promedio y con dos manos de aplicación, puede rendir desde 40 m2. Sin embargo, hay más por definir: qué material emplearemos para determinados ambientes, qué productos usaremos para preparar la superficie y cómo procederemos en función a ello.

La calidad de los materiales, las condiciones del uso y los aspectos del ambiente en que se pintará son factores primordiales a tomar en cuenta antes y durante el pintado.

“Para lograr la uniformidad del color en la superficie, la resistencia del pigmento al tiempo y la durabilidad de la pintura en el material, es primordial elegir adecuadamente el material con el que se trabajará”, señala el maestro de obras Juan Morales. Las dos principales de familias de pinturas en el mercado (sin incluir las empleadas en el ámbito industrial) son la de los látex y la de los esmaltes.

La primera es la de las pinturas acrílicas estirenadas, emulsiones con pigmentos estabilizados que mantienen un color homogéneo. Estas pinturas son mezclables entre sí, en caso busques un color que no esté incluido en la gama de matizados que ofrece la tienda. Aunque deberás ser bastante cuidadoso al hacer la mezcla por cuenta propia, a fin de establecer las proporciones exactas de pinturas que resultarán en el color deseado y poder replicar la receta sucesivamente.

Los látex suelen utilizarse en muros interiores y exteriores de casas, edificios y establecimientos comerciales. También sobre madera y cartón, además del concreto. En general, la mayoría de látex tiene, por defecto, un acabado mate. Sin embargo, quienes busquen darle un acabado diferente a sus paredes pueden optar por los de textura semimate o brillante.

Pinturas parte 2 Pinturas parte 2

Todos juegan un rol en el pintado adecuado del hogar

frase

Es necesario iniciar con un mínimo de dos capas para asegurar una cobertura uniforme y que no se cuarteará con el paso del tiempo, la caída de la lluvia y la exposición al sol.

Morales explica que usualmente hay que rebajar la densidad de la pintura con agua: se recomienda una medida de agua por cada seis de pintura. Una vez mezclada debidamente, se puede emplear brochas, rodillos u otros equipos de pintura a fin de aplicarla. 

Entre cada pintado, se deberá esperar unas cuatro horas, a fin de que seque bien. En promedio, cada galón de látex cubre entre 40 y 60 m2 por mano, dependiendo de su calidad y precio. Usualmente, los más caros y de mejor acabado cubren más superficie.

Mientras que los esmaltes, fabricados a base de resinas sintéticas, son recomendados para superficies expuestas a un mayor tránsito o a condiciones más extremas.

Algunos de estos pueden ser empleados para el pintado de rejas, puertas y ventanas, etc. Asimismo, muros debidamente tratados. Así, este esmalte sintético puede ser aplicado con brocha, rodillo y pistola sobre madera, metal y cemento, dejando usualmente acabados brillantes que resisten mejor a la intemperie y la humedad. Otros, a base de resinas alquídicas, son ideales para el pintado, además, de muebles, zócalos y otras piezas que tienen fines exclusivamente decorativos.

No obstante, la familia de los esmaltes incluye otros compuestos que, a diferencia de los anteriormente mencionados, tienen un acabado mate y son de uso exclusivo en interiores. Estos son los esmaltes oleosos u óleos a secas, caracterizados por su alta resistencia a la abrasión, la humedad  y la exposición a la grasa. Como es de suponer, estas pinturas constituyen la primera opción cuando hablamos de pintar baños o cocinas.

La aplicación es similar a la de los látex, aunque para disolver un esmalte es necesario emplear tíner o aguarrás en proporciones similares (seis medidas de pintura por una de disolvente).

Si seguimos las instrucciones al pie de la letra que se incluyen en los envases, en términos de preparación de la superficie, disolución, aplicación y tiempos de secado, el resultado debería ser el esperado. A menos, claro, que hayamos optado por un producto de origen desconocido o en caso hayamos adquirido el material en centros de expendio de pinturas adulteradas, como Las Malvinas.

Conoce los diversos tipos de materiales

“Las marcas informales dicen que son iguales a las formales y el resultado en su uso casi siempre es un fracaso; con el tiempo cambia el color, tampoco duran lo que deben. En el ámbito industrial es más seria la cosa, porque la pintura protege equipos de un valor muy grande y en muchos casos estos se ven afectados”, señala el ingeniero Early Málaga Tapia, especialista en la producción de materiales químicos.

¿Cómo reconocer, entonces, una pintura de calidad antes de usarla? Las fábricas no colocan  necesariamente las certificaciones técnicas con las que cuentan sus productos en los envases, pues no hay una regulación que obligue a ello, señala el experto. Así las cosas, los contratistas que compran en grandes volúmenes adquieren el material de la fábrica misma, lo cual deja como la presa más fácil de la cadena al consumidor esporádico. “Muchos no reparan en si el producto cubre lo que el envase dice que cubre. Hemos visto en reiteradas oportunidades cómo la policía interviene lugares como Las Malvinas, donde venden pinturas adulteradas con envases de nombres comerciales, y aun así el consumidor eventual sigue comprando ahí. Hasta los contratistas grandes hacen sus cositas”, indica.

Este es uno de los factores críticos que mantienen al mercado de la pintura en el Perú aún en un lugar expectante, en la cola del resto de países en la región. El otro factor es la poca frecuencia con la que decidimos repintar nuestros hogares.

Es difícil establecer un estimado de tiempo para el repintado de una casa, pues cada inmueble se ve expuesto a condiciones ambientales variables. Pero en condiciones estándar, en Lima Centro Málaga propone cinco años.   

“Sin embargo, en un escenario realista, cuando uno sale y mira las casas, ve que la mayoría no ha sido repintada hace más de cinco años o que sus fachadas desgastadas evidencian el uso de material adulterado. Tan solo repintando cada cinco años, el consumo nacional podría duplicarse”, concluye.

Cambiarle el rostro a la casa, como vemos, no es una cuestión que se deba tomar a la ligera.

comment comment
comment
Ing. Jaime Baldeón
Jefe de Línea Industrial y Marina – Qroma
comillas

Las pinturas, en general, funcionan a base de agua o solventes. Estos últimos son inflamables en la medida en que son altamente volátiles. Si se evaporasen en sitios cerrados, pueden ser hasta explosivos, por lo que hay que tener más cuidado con ellos.”

Sin embargo, los látex o esmaltes, empleados principalmente en casas y edificios como pinturas arquitectónicas, solo suponen un riesgo mínimo. Más aun hoy, que la tendencia en la fabricación y el uso de pinturas arquitectónicas es hacerlas amigables con el medio ambiente. Si bien es cierto que las pinturas convencionales no tienen solventes que sean contaminantes, la mayor parte de ellas aún contienen ciertos aditivos que dañan el equilibrio ambiental. Así, la tendencia hacia las pinturas “verdes” establece algunos estándares, como el que sean 0 VOC (libres de componentes orgánicos volátiles), sin contenido de plomo ni metales pesados.

Estas pinturas no tienen diferencias con las convencionales. Los tipos de resinas son los mismos, por lo que en durabilidad y cobertura las características son similares. La lavabilidad de las pinturas está dada por las resinas que las componen y sus pigmentos determinan su resistencia. La pintura que tenga más resina tendrá mayor resistencia a la abrasión y mejor brillo. Existen diversos tipos de resinas, como las acrílicas y las polivinílicas estirenadas, que mejoran las propiedades de la pintura. Las acrílicas son las de mayor durabilidad.

Aún no hay mucho consumo de estos productos premium en el mercado peruano porque, si bien en los últimos años ha crecido el consumo per cápita de pintura en el país, aún no se ha implementado la costumbre de que la gente pinte sus casas a menudo.

El consumo per cápita en Chile es el doble que el del Perú. Esto se debe a que, por ejemplo, cada año en las semanas previas a sus Fiestas Patrias [18 de septiembre] los chilenos renuevan los colores de sus casas. Aquí aún no tenemos la costumbre de pintar con productos de calidad, pues cuando pintamos solo vamos a la ferretería y pedimos el producto económico. No pensamos en el aspecto ecológico ni en la durabilidad ni en cuán lavable es el material.

Las tendencias en boga entre las pinturas arquitectónicas están determinadas por la construcción. Y en tal sentido, hablamos de productos con certificación LEED, que consumen menos energía y recursos. Hoy, los edificios LEED buscan precisamente alcanzar especificaciones internacionales usando estos productos, amigables con el medio ambiente. Son más caros, pero responden a exigencias técnicas que a la larga hacen valer la inversión, además de reducir el calentamiento global.