Cuando se imagina las aulas del futuro, se piensa en cómo la tecnología moldea ciertas dinámicas que se dan dentro del aula, haciéndolas más eficientes. Por ejemplo, según Jorge Bossio, director de Aprendizaje Digital y Online de UPC, la razón por la que la pizarra pasó de color negro a verde, y luego a blanco, fue la necesidad de hacerla más nítida y fácil de limpiar o reutilizar.
La misma lógica puede encontrarse en el caso del proyector de ‘slides’, que “pasó a ser un retroproyector, un ‘datashow’ y finalmente un proyector multimedia, para darle versatilidad y flexibilidad al contenido que se proyectaba”. Pero, a decir del experto, ninguno de estos cambios tecnológicos transformó realmente las dinámicas en el aula: “Las cosas siguen sucediendo más o menos como siempre han sido”, piensa Bossio.
No obstante, a pesar de que la conectividad permite reemplazar los libros de texto por pantallas de ‘smartphones’, ‘tablets’ o ‘desktops’, la educación sigue siendo aquel paradigma que reúne a estudiantes y docentes en un mismo lugar al mismo tiempo. Si bien el ‘e-Learning’ rompe este esquema, el resultado final termina llevando las metodologías tradicionales al espacio virtual, desde la forma de enseñanza hasta la evaluación, tratando de ofrecer la sincronía de una clase física. “Lo importante no es la distancia entre el aula y el estudiante. Es la distancia entre el aprendizaje y el estudiante lo que debería importarnos”, reflexiona Bossio.
Así, el foco de la atención debe estar en la relación entre el estudiante y su aprendizaje. “Solo de esa forma podremos imaginarnos el aula del futuro como el espacio de interacción del estudiante con el conocimiento y la experiencia concreta”, explica. Es decir, el concepto de poder obtener conocimiento en todo lugar o momento, de la misma forma como vemos una serie en Netflix o escuchamos una canción en Spotify. Bajo ese enfoque, las tecnologías nos permitirán conectar cada espacio, cada momento y cada oportunidad, e integrarlos en el proceso formativo en el que el alumno es expuesto a la experiencia del aprendizaje.
¿Cómo será el campus del futuro? Bossio imagina, más allá del uso de nuevas tecnologías, un gran centro de recursos compartidos, laboratorios, bibliotecas y salas de experimentación, debate y reflexión; sin clases, horarios ni mucho menos exámenes. Un espacio en el que conocimiento será compartido, colaborativo y horizontal. Para Milagros Morgan, Vicerrectora Académica y de Investigación de la UPC relacionada a la innovación educativa, la tecnología pone a disposición del profesor distintas maneras de generar aprendizaje dentro y fuera del aula, y lo importante será, por lo tanto, potenciar su rol de guía para construir conocimiento mediante procesos más interactivos.