Origen Peregrino: el colectivo artístico que se inspira en el Perú

Cuatro diseñadores peruanos se propusieron revalorar las distintas expresiones de nuestra cultura a partir de un icónico personaje con forma de tamal (Tama). Dos años después, la creación es todo un éxito.

Origen Peregrino. Cuatro diseñadores peruanos se propusieron revalorar las distintas expresiones de nuestra cultura a partir de un icónico personaje con forma de tamal (Tama).

Los cuatro amigos —diseñadores todos— se miraron avergonzados. No les quedó más remedio que disimular. Habían tardado casi seis meses en culminar sus primeras seis piezas, las que formaban parte de la inauguración de la muestra Aquí Toy II. Pero, al llegar a la galería Índigo, Diego Lau, Hugo Kuroki, Aldo Estrada y Gonzalo Espinoza comprendieron que Tama, un art toy con forma de tamal y vestido al modo de chalán, palidecía ante los otros trabajos de Rafael Lanfranco, Mr. Kat y Jumping Lomo. Aquella noche en Barranco el brindis de honor tuvo un sabor amargo.

No había sido fácil incursionar en la creación de un objeto decorativo con pretensiones artísticas y un marcado propósito de trascendencia. Durante años, los cuatro amigos, egresados de la Pontificia Universidad Católica del Perú y colegas en su propia empresa de diseño llamada TAG Estudio, habían ido alimentando el sueño de confeccionar un producto propio. Querían ir más allá de las labores cotidianas relacionadas al branding (gestión de marca) que los obligaba a lidiar con clientes impacientes e inflexibles. Los cuatro coincidían en que había llegado el momento.

 

Tama fue parido como producto de esa frustración. En su primera versión, como un boceto en papel, no logró convencer a un grupo de artesanos incrédulos. Una escultura de un tamal, vestida con elementos de las culturas peruanas, no despertó el interés de la asociación. Los cuatro amigos salieron de aquella reunión, realizada a mediados del 2015, con la certeza de que el proyecto tenía potencial, pero debía ser perfeccionado para lograr ser comprendido del todo.

Como tantas veces, el pálpito fue compartido por los cuatro: Tama —que por entonces aún no tenía nombre— debía convertirse en una realidad. Decidieron que el proyecto se llamaría Origen Peregrino, como idea del simbólico viaje que representa recorrer el Perú por sus culturas y pueblos, y entonces Tama fue elegido como el peregrino de la aventura. “Al final quedaron dos bocetos: un maní con forma de pingüino y Tama, que era más flexible y se adaptaba mejor a lo que queríamos hacer”, dice Gonzalo Espinoza en la sede de TAG Estudio en San Borja.

El tamal, como síntesis de un país que comparte una misma herencia multicultural, era el personaje ideal para representar, en distintas piezas, a cada una de las expresiones artísticas del Perú.

Origen Peregrino: el colectivo artístico que se inspira en el Perú

Lo que siguió a continuación fueron meses enteros de pruebas, diseños, prototipos, ensayos y rediseños. El resultado, a juzgar por la emoción del momento de los cuatro amigos, fue más de lo que habían esperado: una primera pieza de Tama vestido como chalán y otra con motivos de retablo ayacuchano intervenida por el artesano Antonio Oré. Además, elaboraron dos máscaras basadas en la diablada puneña y otras dos con el torito de Pucará como protagonista. “¡Ala, madre, se ve espectacular!”, exclamaron el día que llegó la primera versión de Tama a las oficinas en San Borja. Pero el júbilo solo les duró hasta la inauguración de la muestra Aquí Toy II.

“Cuando vimos a los Tamas comparados con las demás piezas nos dieron ganas de taparlos. ¡Estaban mal hechos!”, recuerda Gonzalo Espinoza, vocero del colectivo. Tiene facilidad de palabra, una alta dosis de entusiasmo y un anillo de calavera en la mano derecha.

Sentado a su lado, Diego Lau, creador de las versiones peruanas de las piezas de Lego, lo mira con atención y agrega lo que por entonces resultó inaudito: “¡Ese día se vendió uno de los Tama!”. ¿Cómo eso era posible?  Gonzalo Espinoza cree que, pese a los muchos defectos, al menos alguien había entendido el concepto detrás. “No era un orgullo completo”, dice, pero no tenían pensado quedarse de brazos cruzados. “Teníamos que elevar la calidad”.

Origen Peregrino: el colectivo artístico que se inspira en el Perú

El primer prototipo de Tama se luce en uno de los dos ambientes que ocupa TAG Estudio en la oficina ubicada en el cuarto piso de un edificio sesentero con vista al Tren Electríco. La pieza está hecha de madera y mide apenas 21 centímetros. Lleva sombrero de chalán, pero le falta el tradicional poncho. Colocado sobre una de las repisas, es el mejor recordatorio de la evolución experimentada por Diego Lau, Hugo Kuroki, Aldo Estrada y Gonzalo Espinoza.

Los cambios en la nueva versión del Tama chalán son notorios. La resina sólida se mantuvo como material principal, pero los cuatro amigos optaron por afinar los acabados y redefinir el brillo, la textura y los colores. Cambiaron la nariz verde por una dorada, más acorde a la elegancia del jinete de caballo de paso. La base pasó a ser de madera y añadieron una flor en la pieza principal, basada en un repujado de cuero que suele utilizarse en las sillas de montar.

“La idea era que lo vea cualquier peruano, lo entendiera y, además, se sorprendiera por lo bien hecho que está. No podíamos seguir haciendo un producto a media caña”, dice Gonzalo Espinoza y Diego Lau asiente con la cabeza. Aldo Estrada acaba de sumarse a la conversación. Ha llegado con los nuevos diseños: seis piezas inéditas de Tama, todas a partir de los danzantes de tijeras. Serán presentados el 14 de setiembre en la galería Índigo, en un evento que promete ser una celebración. Origen Peregrino incluirá una exposición fotográfica de niños danzantes, chocolates con forma de Tama, réplicas a escala humana y un show en vivo del danzaqs. La fiesta será completa.

Los nuevos Tama se sumarán a las otras versiones de la cultura Nazca y Shipibo-Conibo, y las del Ekeko y el dios moche Aia Paec, que fue enviado a España a la muestra de Art Toy Gama. O aquella otra intervenida por el artista urbano Mucho; la de un Samurai o la inspirada en las muñecas kokeshi. A diferencia de las anteriores, con más de 300 piezas vendidas, los Tama danzaqs medirán 45 centímetros y estarán hechos en cerámica. Los cuatro amigos confían en este nuevo paso. “La gente empezó a saber de Tama, a llamarlo por su nombre, luego a entender lo que era y luego lo amaron”, dice Gonzalo Espinoza. “Y no son nuestras mamás”, dice Diego Lau con una sonrisa pícara y los ojos más achinados detrás de unos lentes de marco grueso.

Origen Peregrino: el colectivo artístico que se inspira en el Perú

Mientras explican los pormenores de la presentación, el más silencioso de los cuatro miembros, Hugo Kuroki, le da los últimos toques al diseño 3D de un anuncio que acaba de salir publicado en la contratapa del diario Perú21. En la imagen, Tama, con una escarapela y un chullo rojiblanco, baila al ritmo de los elementos del Escudo Nacional: la vicuña, el árbol de la quina y la cornucopia han cobrado vida. El mensaje por Fiesta Patrias es una renovación del orgullo colectivo.

“Todos los peruanos tenemos, aunque dormida, algo de información sobre nuestra cultura. Lo que hacemos es activar con pequeños datos eso que ya tienen ahí. Que no solo está en la cabeza, sino también en el corazón”, dice Gonzalo Espinoza, que está convencido de que la historia de Tama, en proceso de elaboración, puede llegar a ser incluso más divertida que un cómic de Marvel.

Es feriado en Lima, pero los cuatro amigos tienen pensado trabajar algunas horas más. Rodeados de versiones de Tama de cartón, peluche, plastilina y bocetos a lápiz, pegados en las paredes de la estrecha oficina, no se dan tregua en su esfuerzo por mejorar lo hecho hasta ahora. Ya no están dispuestos a avergonzarse otra vez por su trabajo. En realidad, nunca más.

 

Escribe: Kike La Hoz
Fotos: Lucero Del Castillo y Facebook

 

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