Esta mañana de inicios de otoño, Charlie Parra luce la soltura de aquel que ha cumplido su sueño y dice, relajado, mientras un té verde reposa en silencio frente a él: “Primero hay que vivir por la música para vivir de la música”, y toma un sorbo.

Pero no siempre fue así. Si para llegar a una adecuada armonía de sonidos sobre el escenario un músico primero debe experimentar el caos del ruido, Charlie Parra tuvo que vivir una fuerte decepción. Fue en enero del 2014, cuando regresó a Lima tras renunciar a Kobra and The Lotus, una banda canadiense de heavy metal. Él había estado en una seguidilla de giras de 200 fechas en dos años por Finlandia, Suiza, Bélgica y todo el Reino Unido, pero, al final, sin dinero, enfermo y con poca claridad sobre su futuro, regresó a vivir a la casa de sus padres.      

 

#TBT Probablemente Junio del 2000, con mi primera guitarra. #juventud #pulpin

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“Yo vendía mi terno de la primera comunión a los chamos en el Óvalo Gutiérrez para comprarme cassettes en Galerías Brasil: Guns N' Roses, Black Sabbath, Nirvana, Van Halen, Queen”, dice ahora en un taxi rumbo a donde “El Loco José” —su luthier desde que tiene 15 años. “Yo era un adolescente problema. Me botaron del colegio por mala conducta, tenía malas notas. Por eso me matricularon en clases de música para mejorar mi comportamiento. Primero toqué cajón peruano y luego guitarra. Allí algo cambió”.

Eran los años 90 en Lima. Charlie (Carlos Parra del Riego en ese entonces) pasaba el tiempo jugando videojuegos, viendo lucha libre con sus amigos, escuchando cada vez más discos y, después de dudar brevemente entre convertirse en parte de la liga WWE (World Wrestling Entertainment) o en marino —como era tradición en su familia— o estudiar Comunicaciones, por fin le dijo a su familia lo que de verdad quería ser: músico.

El mundo cambia de alguna forma cuando descubres tu vocación en la vida. Y más aún si eres un joven rebelde y tus padres te dicen que hagas lo que quieras. Así le pasó a Charlie. Así empezó a tocar en bares. Así fundó la banda Difonía y fue parte de la banda M.A.S.A.C.R.E. Así tuvo que vivir esa caída del inicio de este texto y así, con la misma convicción, dio paso al músico que es hoy: el hombre que tiene más de 100 millones de visitas en YouTube, el primer músico latinoamericano en tener una guitarra Kramer (parte de la prestigiosa marca Gibson) con su nombre, el único guitarrista de heavy metal del país que ha tocado con la Orquesta Sinfónica Nacional Juvenil Bicentenario en el Gran Teatro Nacional, y el fanático de los Guns N' Roses que tuvo el placer de telonear a Slash en su llegada al Perú.

Charlie Parra: el guitarrista que <br> cautiva YouTube [VIDEO]
                                                

Hoy Charlie Parra hace pausas. Ya no acepta cada proyecto relacionado con la música que le ofrecen, aunque quisiera. Cuida más lo que come, su salud, su estado de ánimo. Aunque continúa en las bandas de las que forma parte, este año ha reservado buena parte de su tiempo para preparar su próximo disco como solista. Algo que no hace desde el 2011, por vivir en permanente ritmo de gira. Es una forma más de seguir en su sueño.
 

✎ Escribe: Diana Hidalgo
❉ Fotos: Percy Ramírez

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