Tres veces bastaron. No son muchas, pero ayudaron a tomar una decisión, al menos a cambiar de estrategia. Santiago Roncagliolo había sido rechazado por tres editoriales peruanas. Ninguna deseaba publicarlo. Sin embargo, renunciar a lo que él creía era más que su vocación o su carrera, una necesidad, no le pasó por la mente. Desde pequeño había aprendido a leer como un empedernido porque solo leyendo pudo abstraerse del terror de los años ochentas, luego había estudiado Lingüística y Literatura en la Pontificia Universidad Católica (PUCP) y, ya de grande, se había dedicado a escribir cuentos y guiones para telenovelas. Querer ser escritor no era una ocurrencia o un capricho. Si en Perú no podía cumplirlo, lo cumpliría en cualquier otro sitio. Y así decidió emigrar.

“Era completamente insensato. Tenía 25 años y todo el descaro posible que se debe tener a esa edad”, cuenta Santiago Roncagliolo. Se despidió de Perú y viajó a España con sus borradores y sus ahorros. Estaba tan comprometido con alcanzar su cometido que pensó que sería sencillo. “Creía que iba a llevar mi libro a un editor, lo pondría sobre su escritorio y lo publicaría”.

Durante los dos siguientes años a su llegada no hizo más que “fracasar”. Escribía libros que otros firmaban —era escritor fantasma o ghostwriter—, como no conseguía un trabajo literario firmó un contrato como empleado doméstico para permanecer en el país europeo. Dice que por momentos pensó en volver a Lima, pero se resistió al impulso en parte porque su orgullo así se lo exigía.

Santiago Roncagliolo: “Más que una vocación, escribir es mi enfermedad” [VIDEO]

En 2002, por fin Santiago Roncagliolo encontró su oportunidad. Un editor español buscaba a quienes estén dispuestos a escribir libros sobre ríos del mundo. Santiago propuso escribir una novela sobre el Amazonas porque estaba seguro de que su idea era original y que nadie más ofrecería un tema parecido. La oferta fue aceptada de inmediato. Había, sin embargo, un detalle. Santiago no tenía dinero para viajar a Perú y menos para adentrarse en la selva, como se supone debía hacerlo para escribir su obra. No se lo dijo a nadie y a cambio leyó casi un centenar de libros sobre el tema, miró documentales y películas, y también inventó o, mejor dicho, hizo ficción. De ello resultó “El príncipe de los caimanes”, el primer libro que publicó en España. Ahora Santiago piensa que esa es una novela por completo distinta a quien es él, a su propuesta literaria. “Fue una estafa”, bromea. Pero las oportunidades no siempre llegan como uno las imagina, sino como las necesita.

Desde entonces Santiago Roncagliolo empezó a transitar el camino que siempre quiso. En el 2003 su novela “Pudor” quedó finalista del Premio Herralde, uno de los más importantes en lengua hispana. En el 2006 se convirtió en el ganador más joven del Premio Alfaguara por su novela “Abril Rojo”. Por la misma novela ganó el Independent Foreign Fiction Prize, uno de los galardones más importantes en el Reino Unido. La revista “Granta” lo consideró como uno de los mejores escritores en español menores de 35 años. Su novela “Pudor” ha sido llevada al cine por los hermanos David y Tristán Ulloa, en España. Hasta el momento ha publicado casi veinte títulos entre novelas, libros de cuentos, libros para niños y no ficción. Además, colabora para distintos medios españoles, peruanos y de otros países del mundo. En la última Feria del Libro de Lima (FIL) estuvo presentando la reedición de "La cuarta espada", su primer libro periodístico, que cuenta la historia de Abimael Guzmán a través de las personas que lo conocieron.

Santiago Roncagliolo: “Más que una vocación, escribir es mi enfermedad” [VIDEO]

Son muchos los escritores y escritoras que han viajado a España en búsqueda de la consagración literaria, de la internacionalización. La mayoría de ellos no alcanzaron lo que se propusieron o por lo menos continúan inéditos. ¿Qué los diferencia de Santiago Roncagliolo? ¿Por qué el sí y ellos no? “Yo siempre he trabajado sin parar, escribo así no tenga que publicar porque más que una vocación esta es mi enfermedad”, dice el escritor que escribe sobre el miedo. Trabajar con terquedad, así te rechacen tres, cuatro, cinco, todas las veces. Nunca cansarse de intentarlo de nuevo, si no te has equivocado de oficio. 

 

✎ Escribe: Rosa Chávez Yacila
❉ Fotos: Omar Lucas

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