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Claves para evitar que la humedad dañe tu vivienda

Mantener ventilados los ambientes y el mobiliario son algunos de los consejos para contrarrestar sus efectos.

Redacción ContentLab
Jueves 25 de julio del 2019

Llegó el invierno y con él la humedad, un problema que afecta la casa, el mobiliario, la ropa, los zapatos y, sobre todo, la salud. Aunque está presente todo el año, son los meses de junio a setiembre cuando sus efectos se sienten con más fuerza; por ello, es necesario tomar las precauciones para evitar que dañe tu hogar y a tu familia.   

“Cuando hay demasiada humedad, esta se queda atrapada en cualquier lugar cerrado y facilita la formación de moho, bacterias, ácaros y hongos. Si no se controla puede tener consecuencias negativas en los niños, adultos mayores y personas con enfermedades crónicas”, indica el doctor Javier Jáuregui, neumólogo de la clínica Ricardo Palma. Los síntomas más evidentes son: ojos llorosos, estornudos, goteo nasal y crisis asmática.

PROBLEMAS EN CASA
La arquitecta Carla Cruz indica que la humedad daña los muros, los muebles y las prendas. “Cuando afecta a las paredes resquebraja la pintura, por lo que se debe resanar a tiempo para evitar la aparición de hongos”, explica. Del mismo modo, los elementos de metal, como rejas y ventanas, se oxidan y corroen.

El mobiliario más afectado son los armarios, baúles, despensas y cajones, ya que tienen poca ventilación. “Aunque no es perceptible a simple vista, la melamina de los muebles -como los clósets- se va hinchando lentamente hasta dañarse. Además, la ropa se impregna de un olor desagradable y en algunos casos se malogra”, dice la arquitecta Claudia Weis.

SOLUCIONES SENCILLAS 
Aplica los siguiente métodos para combatir la humedad en tu hogar: 

Abre las ventanas para mantener los ambientes ventilados. Hazlo diariamente y, para mayor comodidad, cuando no haya nadie en el lugar.

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Coloca equipos deshumedecedores en los espacios. Estos atrapan la humedad del aire y la drena a un depósito interno. Si no es muy estético, disimula su presencia ubicándolo al costado de un mueble (aparador, cómoda). 

Limpia con frecuencia las piezas de metal. Así evitarás que el polvo acumulado absorba la humedad como una esponja y oxide el material.

Pon en el ambiente un recipiente con sal. Esta absorbe la humedad. Debes cambiarla cuando la notes apelmazada.

Separa el clóset y otros muebles de la pared. Tiene que haber una distancia de, al menos, 5 cm para que el aire circule correctamente.

Abre las puertas de los clóset. Al menos dos a tres horas al día para que la humedad no se acumule.

Ubica equipos deshumedecedores en los armarios. No debes olvidar vaciar el depósito de agua. Los deshumedecedores tienen capacidad para dos o tres litros.

Coloca un deshumedecedor casero en muebles de almacenaje cerrados. Mezcla una taza de bórax y una de maíz blanco, mete la preparación en una bolsa de tela y ponla en cajones, baúles o armarios. Absorberá la humedad y evitará la aparición de hongos en la ropa.

TOMA PRECAUCIONES
Si piensas hacer un clóset a medida, la arquitecta Claudia Weis aconseja que los frentes de cajón pueden tener un rebajo que sirva para abrirlos y permitan el ingreso del aire. Agrega que también es posible colocar rejillas de ventilación ocultas en la parte inferior. Además, es importante aplicar en las paredes una pintura resistente a la humedad.

Siguiendo todos estos pasos tendrás un hogar seguro y confortable. Un gran lugar para disfrutar con tu familia. Conoce más sobre estas técnicas aquí.