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Grifería: claves para tenerla reluciente y en buen estado

Entérate cuáles son las señales de daño, cómo evitar su deterioro y mantener su acabado como nuevo.

Redacción ContentLab
Viernes 30 de agosto del 2019

El paso de los años, el mal uso y la falta limpieza adecuada son factores que reducen la vida útil y la belleza de la grifería. Dennis Rios, jefe de marca de Vainsa, indica que con los cuidados apropiados puede funcionar perfectamente por más de 20 años.

La mayoría de griferías son de bronce y ABS (material plástico) bañados en cromo. Si bien son materiales resistentes, de no tratarse correctamente se dañarán. Carlos Chávez, de Aceros 910, indica que las señales de deterioro son la aparición de puntos y burbujas. En casos extremos el acabado se levanta o descascara.

CUIDADOS A DIARIO
Para evitar estas complicaciones seca la grifería después de usarla, así evitarás las manchas calcáreas. Además, retira restos de pasta dental, jabón o líquidos que se escondan en las uniones o ranuras, de no hacerlo se formará una capa de suciedad que dará mal aspecto al caño.

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Rios explica que para realizar la limpieza diaria debes usar productos exclusivamente para grifería; en caso contrario, solo frota un paño suave humedecido con agua jabonosa (jabón de tocador), enjuaga y se seca con una franela. “No emplees los líquidos abrasivos que se utilizan para piso o sanitarios. Tampoco lejía, detergente, ácidos, thinner, sal de soda, esponjas para lavar platos o pulidores, pues maltratarán el acabado”, indica el representante de Vainsa.

LIMPIEZA PROFUNDA
Cada tres o seis meses realiza un aseo más a fondo. Para esto desarma las llaves, la canopla y el sistema de cierre, y aplica un limpiador especial para griferías. Este removerá suavemente el sarro de las superficies cromadas y le devolverá el brillo.

Una solución casera para limpiar profundamente la grifería, es frotar suavemente un trapo humedecido en una mezcla de vinagre blanco y agua tibia. Esto eliminará el moho y las manchas blanquecinas.

CUIDADOS POR DENTRO
La alta concentración de minerales en el agua y los sedimentos (arenilla) que arrastra puede producir la aparición sarro en el sistema de cierre. Esto se soluciona desmontándolo y retirando el sarro. En casos extremos, se reemplaza la pieza.

Si el sarro obstruye los orificios del cabezal de la ducha desenróscalo y sumérgelo por cinco minutos en agua o en un limpiador especial para griferías. Luego, pásale un cepillo de cerdas suaves. Enjuaga con abundante agua, seca y vuelve a instalarlo.

Siguiendo estos consejos mantendrás impecable los grifos y podrás usarla por muchos años más. Si estás buscando un nuevo modelo para tu baño ingresa a esta página