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¿Cómo evitar los calambres durante el embarazo?

Practica ejercicio con regularidad, aliméntate bien y mantente hidratada.

¿Cómo evitar los calambres durante el embarazo?

Los calambres se sienten a partir del segundo y tercer trimestre de embarazo, por el peso extra de la embarazada.

Martes 26 de junio del 2018

La explosión de hormonas que trae consigo el embarazo se traduce en un revuelo de emociones y también de síntomas. A causa de este desajuste es que algunas mujeres sufren calambres en las piernas, sobre todo por las noches. Así que aprender cómo prevenirlos y cómo actuar cuando ocurren te ayudará a apaciguar el dolor.

De acuerdo con la doctora Eva Obregón, ginecobstetra de la Clínica Delgado Obregón, los cambios hormonales provocan el ablandamiento de las paredes de los vasos sanguíneos y ello perjudica el retorno venoso, lo que genera los calambres.

Pero también hay otras posibles causas. “El aumento del peso y del tamaño del útero presionan el retorno venoso, lo que pudiera impedir que la sangre de las piernas regrese de manera adecuada al corazón”, aclara la especialista.

Otra explicación a tal malestar puede ser la deshidratación, la falta de ejercicios y una inadecuada alimentación. También se le atribuye al cansancio. De ahí que los calambres suelen aparecer con más frecuencia por las noches.

A PREVENIR
Algunos cambios en tu rutina diaria te servirán para disminuir la frecuencia y la intensidad del dolor. Katy Chumbe, obstetra y especialista en psicoprofilaxis y estimulación prenatal de Maternal, aconseja estar bien hidratada durante el día, realizar ejercicio de manera regular y consumir alimentos ricos en magnesio (plátano, palta, frutos secos, pescado) y calcio (lácteos).

Incluye también en tu dieta vitaminas y minerales, especialmente del grupo B, que encuentras en hígado, carne de res, de pescado, leche, huevo. Asimismo, la American Pregnancy Association recomienda incluir kiwi y melón, por su contenido de potasio.

Cuando los calambres son muy frecuentes y dolorosos, algunos médicos sugieren tomar suplementos de magnesio. De hecho, una investigación -publicada en la revista Maternal & Child Nutrition-  evaluó a 80 mujeres cuya gestación era de 14 a 34 semanas y que sufrían de calambres en las pantorrillas dos veces por semana o más. De ellas, 41 recibieron magnesio (300 mg/día) y 39, placebo. Luego de un mes, la disminución del 50% de la frecuencia de los calambres fue mayor en quienes les administraron magnesio, frente a las que no. También se redujo la intensidad del dolor.

 “La recomendación es tomar 8 vasos de agua al día, alimentarse bien (consumir todos los nutrientes) y caminar por lo menos 20 minutos o hacer ejercicios de estiramientos. El yoga prenatal o el pilates son buenas opciones, porque relajan los músculos”, asegura Chumbe.

UNA PAUSA PARA DESCANSAR
En lo posible, organiza tus actividades durante el día para no llegar demasiado cansada a la noche. No está de más que te tomes unos 20 minutos para recostarte sobre el sofá y relajar los músculos.Si trabajas y estás mucho tiempo sentada en la oficina, procura estirar tus músculos cada dos horas. Puedes realizar movimientos circulares con los pies y mover los dedos. Párate de la silla, levanta un pie (cual bailarina clásica), haz círculos hacia la izquierda y luego hacia la derecha, de 10 a 20 repeticiones por lado.

“A la hora de dormir es conveniente hacerlo sobre el lado izquierdo, ya que favorece el retorno venoso. También abrigar las piernas para evitar el enfriamiento del músculo”, aconseja Obregón.

Por último, si te viene un calambre repentinamente, pon tus pies sobre una superficie plana y estira los dedos hacia ti. Al principio será doloroso, pero luego te aliviarás. Apenas calme el dolor, realiza masajes en la zona afectada para relajar el músculo.

✎ Escribe: Maritza Noriega

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