Mamá y Familia

Dientes de leche: ¿por qué hay que cuidarlos en los niños?

Toma en cuenta que si se caen antes de tiempo, pueden provocar problemas de mordida y demás inconvenientes.

Dientes de leche: ¿por qué hay que cuidarlos en los niños?

Enseña a tu hijo a cepillar todas las caras de los dientes (interna y externa), así como la superficie de masticación.

Martes 12 de febrero del 2019

Los dientes de leche son más importantes de lo que crees. Ayudan a tu hijo a masticar los alimentos, a hablar en forma clara, a desarrollar las estructuras óseas y musculares de la mandíbula. Además, guardan espacio a los dientes permanentes, para que, cuando llegue el momento, crezcan derechos y en una buena posición. Por eso hay que cuidarlos con esmero. Incluso desde antes de que salgan, para así garantizar una buena salud oral.

¿Cómo lo hacemos? El odontólogo Guillermo Ríos, de Estética Dental Ríos, explica que después de dar de lactar al bebé hay que limpiar sus encías con una gasa humedecida con agua oxigenada. Esto evita que los residuos de la leche produzcan bacterias que puedan convertirse en caries con el paso del tiempo. Durante los primeros días, el recién nacido puede sentirse incómodo, pero después se acostumbrará.

Una vez que los dientes de leche erupcionen (entre los 6 y 9 meses) hay que cepillarlos después de cada comida; sobre todo si el bebé toma líquidos azucarados o ha comido dulces. Así evitaremos la famosa ‘caries por biberón’, que suele ser la causa más frecuente de la primera visita al dentista. Sin embargo, lo más recomendable es llevar al niño a consulta después de que aparezca la primera pieza dental, para evitar futuros problemas bucodentales.

Ríos subraya que las caries son muy peligrosas para los niños. Pueden causar infecciones y comprometer a los dientes permanentes que aún no han salido. La pérdida temprana de los dientes de leche puede también ocasionar que los definitivos crezcan inclinados y en una mala posición, lo que generaría múltiples complicaciones con la salud de tu hijo: desde el apiñamiento de piezas hasta baja autoestima por el aspecto de su boca. De ahí la importancia de llevarlo a controles periódicos.

PREVENCIÓN TEMPRANA
La prevención es la mejor arma para que tu hijo tenga dientes saludables, así lo indica la doctora Carolina Cuadros, odontóloga pediátrica del consultorio Alinea Visión y Dental. Enséñale una buena técnica de cepillado. Debe ser simple, pero efectiva. Utiliza un cepillo con mango pequeño, de cerdas suaves y una pasta dental adecuada para él.

Si tu niño tiene menos de 3 años, usa el equivalente a un grano de arroz; pero si es más grande puedes ponerle un poco más, similar a una alverja. Esta es la cantidad sugerida por el Ministerio de Salud, si la pasta dental contiene una concentración mayor igual a 1000 partes por millón (ppm) de flúor para prevenir las caries.

La especialista Cuadros advierte que, por lo general, los papás les enseñan a cepillarse los dientes a sus hijos solo con movimientos horizontales. Sin embargo, es fundamental que también los acostumbren a realizar movimientos verticales. Para esto, tiene que colocar el cepillo en un ángulo de 45° en la parte superior del diente, zona pegada a las encías, y practicar un barrido hacia abajo. De esta manera, se elimina la placa acumulada en las encías.

✎ Escribe: Roxana Silva

 

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