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¿Cómo congelar tus alimentos para alargarles la vida?

La comida en la nevera se conserva entre 3 y 12 meses. Pero ciertos productos pueden variar su textura y sabor.

¿Cómo congelar tus alimentos para alargarles la vida?

No todos los alimentos resisten la exposición a bajas temperaturas. Aprende cómo identificarlos.

Jueves 13 de septiembre del 2018

Congelar alimentos es una práctica  que soluciona varios problemas: evita el desperdicio de comida, ayuda a realizar preparaciones más rápidas y hace menos frecuentes las visitas al supermercado. Pero no todos ellos resisten las bajas temperaturas. Por tanto, debes saber qué puedes congelar, por cuánto tiempo y cómo.

La nutricionista Mariana Hermoza advierte que las comidas pueden permanecer en buen estado entre 3 y 12 meses, sin que su calidad se afecte. Sin embargo, advierte que el tiempo de conservación es menor en los ingredientes grasosos, porque la grasa continúa oxidándose.

CARNES
La especialista asegura que la carne de vaca, ternera, cordero y cerdo pueden mantenerse en la congeladora entre 4 y 6 meses sin verse afectada. Mientras que las aves congeladas duran hasta 12 meses.

MENESTRAS Y LEGUMBRES
Algunos alimentos como los garbanzos, lentejas o frejoles son importantes y necesarios en nuestra dieta diaria. Sin embargo, no siempre tenemos el tiempo necesario para cocinarlos.

Por ello, congelarlos pueden resultar una buena alternativa. Recuerda que el tiempo de duración para las menestras preparadas con aderezo es de 4 meses y el aderezo se mantendrá en buen estado hasta por 2 meses.

FRUTAS
Puedes congelar la fresa y otras frutas que estén en buen estado. Pero antes debes lavarlas y secarlas. Por otro lado, la palta, los frutos secos y los cereales también mantienen sus propiedades luego de varias semanas congeladas.

No obstante, Hermoza advierte que la textura de algunos alimentos varía luego de descongelarlos y puede que no resulten tan agradables. A veces varía el sabor o la consistencia.

TUBÉRCULOS Y VERDURAS
El Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA) advierte que la comida que se mantuvo en congelación constante siempre podrá comerse con seguridad. “Lo único que se afecta es la calidad, si permanece mucho tiempo en el frío”, señala.

Ejemplo de ello es el culantro, la lechuga, la albahaca y el perejil, los cuales no quedarán bien luego de ser descongelados. Esto se debe a que los cristales del hielo cambiarán la textura de las verduras, ocasionando que pierdan frescura y rigidez.

“La papa no queda tan rica después de congelada, por ejemplo. Lo mismo el arroz, que suele perder humedad por la baja temperatura y se pone un poco mazacotudo (no graneado). Sin embargo, no resulta desagradable. Claro está, fresco es delicioso”, comenta la nutricionista Mariana Hermoza.

PESCADO
Una preocupación frecuente al momento de comprar pescado es si debe estar fresco o congelado. “Eso depende de cuándo se preparará. Si se conserva a una temperatura de -5 °C a -10 °C, durará dos meses como máximo y no se deteriorará ni contaminará”, advierte la nutricionista Karin Serván.

El departamento de Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) de Estados Unidos, advierte que el pescado congelado se puede descomponer si lo sacas del frío y lo dejas a temperaturas cálidas por mucho tiempo.

Por eso, lo mejor es pasar por el pescado al final de tu recorrido por el supermercado. De ahí, de frente a la caja y a la casa. No olvides cerciorarte de que el envase de este producto congelado no esté abierto o tenga escarcha o cristales de hielo en su interior. Esto significaría que estuvo almacenado por mucho tiempo o que se descongeló y volvió a congelar.

¿CÓMO DESCONGELAR?
“Aquello que se descongela no se puede volver a congelar”, es un dicho que se suele escuchar en casa. Pues es verdad. Por tanto, lo más recomendable es guardar las preparaciones en porciones pequeñas para descongelar únicamente lo que se consumirá.

En el frío extremo, el movimiento de las moléculas se vuelve más lento y los microbios entran en un estado de hibernación. De esa manera, se mantiene bien la comida congelada, porque se desactiva el crecimiento de bacterias, levaduras y hongos que crecen normalmente en los alimentos.

Por supuesto, los microbios se reactivan al quitar el frío. Ante ello, lo más recomendable es que el proceso de descongelación sea lento. Cuanto más cálida sea la temperatura, más activas estarán las bacterias.

La nutricionista Serván aconseja eliminar el frío poco a poco en la misma refrigeradora o por inmersión en agua fría o en el horno microondas. Advierte que, para descongelar en la refrigeradora, la temperatura debe ser de 5 °C o menos.

Si optamos por descongelar con agua, esta debe de ser limpia, potable, corriente y con suficiente presión. Mientras que el uso del horno microondas solo se recomienda cuando los alimentos serán preparados al instante.

✎ Escribe: Maritza Noriega

 

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