Mamá y Hogar

¿Es posible tener paredes limpias con un niño pequeño en casa?

Reserva un espacio para que tu hijo pueda pintar. Elige una pintura lavable y enséñale el valor de la limpieza.

¿Es posible tener paredes limpias con un niño pequeño en casa?

Aunque tu hijo haga solo garabatos, ten en cuenta que esa es su forma de ejercitar su psicomotricidad fina.

Jueves 06 de septiembre del 2018

Mariana tenía 3 años cuando decidió expresar sus habilidades con las crayolas y un poco de plastilina, nada menos que en la pared de la sala. Mostró su obra de arte con mucho orgullo. Al verla, su mamá respiró profundo. Pero más que regañarla, ese día se ganó una porción de la pared de su cuarto para expresarse como ella quisiera.

Negar que los niños quieran explorar con colores y dejar una huella es ir en contra de su naturaleza. Su juego y su exploración artística necesita aflorar. Pero dentro de ciertos límites, claro está.

Como el caso de Mariana, puedes dejarle a tu hijo un pedazo de pared libre de censura, para que pinte a su gusto. O comprar en la ferretería un tarro pequeño de pintura pizarra y pintar una parte de la pared del pasillo para que tu pequeño dibuje ahí con tizas de colores. No es buena idea tener una pizarra dentro del cuarto, porque el polvillo de la tiza podría despertar alergias.

PINTURA AL PASO
Altica Martínez del Solar
, directora del nido Little Villa, propone una solución muy práctica: “pegar en la pared (con limpiatipo para que no deje una marca) unos papelógrafos, cartulinas de colores o blancas para que el niño pinte. Se le deja un tarrito con lápices de color en un mueble que esté cerca y se cambia el papel una vez al día o más veces durante el fin de semana”, propone.

Una pizarra acrílica grande en un hall o en su cuarto también es una inspiración para pintar. O un corcho decorativo, donde se pueda clavar cualquier dibujito de tus chicos y exhibirlo al lado de fotos familiares.

Aunque tu hijo haga solo garabatos, ten en cuenta que esa es su forma de explorar los materiales y las superficies, así como de ejercitar su psicomotricidad fina y de favorecer el movimiento y la fuerza en los brazos. Esas rayas y círculos le ayudarán a ingresar en el proceso y aprendizaje de la escritura.

PAREDES A SALVO
Para mantener tus paredes libres de rayones, de huellas de manitos con chocolate o de las llantitas de un carro intrépido, el maestro pintor Julio Acuña recomienda usar pintura lavable, como el látex o cualquier otra que sea plastificada.

“Estas pinturas tienen acabados satinados, lisos, no dejan poros. Por eso son más resistentes a las manchas, la suciedad no alcanza las capas más profundas. Para lavarlas solo hay que pasar por la mancha una esponja suave con agua tibia y jabón líquido. Luego retirar el jabón con la esponja limpia”.

Otra solución es poner papel pintado en la pared. Es resistente y durable. Puedes comprar un vinílico, que es plastificado, o un laminado. El mantenimiento de cualquiera de estas opciones es muy sencillo. Simplemente, lavas con agua y jabón o detergente, y secas con un paño.

Si a pesar de estos cuidados, encuentras un monigote que se asoma por un pasillo o las huellas de un zapato pequeño, evita alterarte. “En esos casos, lo mejor es conversar con el niño, explicarle que es necesario mantener la casa limpia y algunos espacios con una decoración sobria. Luego se podría limpiar la pared junto con él”, recomienda Altica.

Los niños tienen la necesidad de expresarse mediante el juego y el arte, pero también necesitan comprender las reglas de la casa y su utilidad. Deben tener libertad para moverse dentro de ciertos parámetros y valorar la limpieza en el hogar.

✎ Escribe: Maritza Noriega

PATROCINADO POR TOTTUS

NOTAS RELACIONADAS