Mamá y Hogar

¿Es recomendable poner un televisor en el cuarto de los niños?

Esta decisión podría fomentar el aislamiento y el sedentarismo de nuestros hijos.

¿Es recomendable poner un televisor en el cuarto de los niños?

Los especialistas recomiendan instalar una pantalla en la sala de estar y crear horarios para así evitar posibles conflictos.

Jueves 23 de agosto del 2018

Renato se levantaba todos los días con pereza. Bostezaba en el salón y, en casa, se aislaba en su dormitorio. Sus padres se preocupaban, pero no sospechaban que la causa tenía nada menos que 32 pulgadas: el televisor.

Fue la maestra quien dio la voz de alerta. Citó a sus papás y les preguntó sobre los hábitos de Renato en casa. Ahí saltó la liebre y, ese mismo día, ‘la caja boba’ salió del cuarto del niño.

“Los chicos pueden distraerse de todos sus deberes y obligaciones. Pueden aislarse de la dinámica familiar y dejar de compartir en familia. No es buena idea poner un televisor en su cuarto”, advierte Claudia Caicedo, master coach con estudios de PNL.

LAS DESVENTAJAS

►No tener el control sobre lo que ven nuestros hijos puede propiciar su incursión en contenido destinado para adultos, como pornografía, películas de terror u otras cosas que no alcanzan a comprender. Eso es peligroso.

►Tampoco permite poner restricciones en cuanto al horario de uso. Y en caso de que la ayuda doméstica o la abuelita se vean obligadas a vigilar al pequeño en su propio dormitorio para ponerle un límite, ello suscitará generar roces innecesarios.

►El descanso también se ve perturbado, porque los padres no pueden saber si a las 3 de la mañana su pequeño está en los brazos de Morfeo o mirando Lego Ninjago, Trollhunters o Stranger Things.

Para el psicólogo Dante Jacobi, ese efecto sobre su hábito de dormir debe ser un detonante para los padres. “Hay niños que ponen la alarma a medianoche para ver su programa predilecto y, al día siguiente, los padres no pueden explicarse por qué están tan cansados. La recomendación es: nunca poner televisores en la habitación de los niños. Además, podría generar una postura inadecuada en los chicos al acostumbrarse a ver la pantalla desde la cama”, expresa el especialista.

Un estudio, publicado en la revista científica Pediatrics durante 2016, reveló que la exposición a aparatos electrónicos justo antes de dormir afecta su descanso. Este trabajo se realizó con más de 1.800 niños de 6 meses a 8 años de edad. 

Aparte, esta práctica puede causar problemas de sobrepeso, porque los chicos pasan demasiado tiempo echados frente a pantalla, en vez de jugar o practicar un deporte. Eso puede provocar problemas de salud graves, como diabetes o una baja estima personal.

LA SOLUCIÓN
Instalar pantallas en los cuartos puede también dividir a la familia, porque cada uno se mantiene aislado en su habitación, mirando su programa favorito. Incluso, es un error repartir pantallas solo para evitar pleitos entre hermanos. En esos casos, lo mejor es poner un horario para que cada uno vea lo que quiere en determinado momento.

En cambio, cuando se encuentra en una sala de estar, todos comparten un programa y comentan lo que ven. O cada uno puede realizar una actividad distinta, pero en un mismo ambiente, compartiendo ideas y juegos. Esto es una posible solución.

La idea no es satanizar la pantalla chica. Solo fomentar que su uso sea siempre dentro de un área social. “Hay que sembrar en el niño el deseo de que la familia esté más unida y eso se logra juntándose todos en el área social. Las medidas drásticas generan rebeldía, mejor es explicar los beneficios y ventajas, darle al niño un plazo para retirar el televisor de su cuarto”, aconseja Caicedo.

✎ Escribe: Maritza Noriega

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