Mamá y Familia

¿Qué hacer cuando el bullying se inicia desde casa?

Los padres tienen el reto de asumir la responsabilidad y tomar medidas contra la violencia.

¿Qué hacer cuando el bullying se inicia desde casa?

Según el portal SíSeVe, los niños suman el 52% de los casos de bullying reportados.

Viernes 03 de agosto del 2018

Al menos 75 de cada 100 escolares en el Perú ha sido víctima de bullying, según un estudio realizado por el Instituto Nacional de Estadística e Informática (INEI) y el Ministerio de la Mujer y Poblaciones Vulnerables (MIMP). La cifra es alarmante por sí sola, pero la situación es aún más grave si pensamos en qué porcentaje de los estudiantes que no se declaran víctimas de bullying son protagonistas del acoso, pero desde el papel de acosador.

La psicóloga de la Clínica Internacional, Úrsula Peschiera, explica que el bullying siempre involucra a varios actores: el agresor, la víctima y los espectadores. Y si bien la empatía de la sociedad tiende a enfocarse en la víctima, es necesario pensar en el acosador también como una persona que necesita ayuda. ¿Qué puede llevar a un niño a optar por la violencia como herramienta para relacionarse con sus pares? “Un niño que comete una agresión repetitiva, claramente también es víctima de algún tipo de violencia en su entorno cercano. Es un niño con una baja autoestima, con un ego aplastado, entonces él o ella necesita someter a otra persona para sentirse mejor”, refiere la especialista.

¿Y dónde se aprende esa conducta? Es muy probable que sea en casa donde alguno de los padres expresa conductas autoritarias y opte por la violencia para resolver sus conflictos, pues el bullying es una conducta aprendida, un mecanismo que se vuelve viable y habitual en el chico que ve cómo la violencia se normaliza a su alrededor. “Los niños aprenden de nuestras acciones, de los pequeños momentos, no de los grandes sermones”, acota Peschiera.

PADRES RESPONSABLES

En este escenario, los padres no solo tienen la responsabilidad de identificar las conductas abusivas de su propio hijo, sino que deben reconocer que hay un problema al interior de la familia. “Que los padres detecten que su propio hijo comente bullying es muy difícil, porque también es aceptar que hay violencia, disfunción en el seno familiar”, comenta.

Pero hay que hacerlo y para lograrlo hay que estar cerca del niño, escucharlo, observarlo y, sobre todo, evitar caer en la negación y en la defensa cerrada de su hijo. Otro consejo básico es tomar contacto con el colegio, pues es en las aulas donde se expresa el grueso de las acciones de acoso y es ahí donde se puede obtener un diagnóstico cabal de la conducta del niño. La data del portal del Ministerio de Educación SíSeVe confirma que 56% del total de los casos de acoso reportados -entre setiembre del 2013 y junio de este año- se da entre los propios escolares.

Úrsula Peschiera también sugiere enfrentar la situación en coordinación con profesores y tutores para seguir los mismos lineamientos que lleven a un cambio de conducta del chico que acosa. Claro, esa transformación no se va a producir si no hay una intervención en el entorno del niño. “Lo que se recomienda es hacer terapia familiar para analizar al grupo y sus relaciones. Ahí se verá de dónde viene la violencia; además ayudará a reencajar las piezas y la dinámica de los miembros de la familia”.    

La violencia es una energía negativa que se transmite de unos a otros hasta que alguien es capaz de romper la cadena. En esa línea, el entorno del niño acosador tiene la responsabilidad de ayudarlo a encontrar la válvula de escape adecuada, que le permita gestionar sus emociones y desarrollar la empatía para respetar a sus pares.

✎ Escribe: Silvia Mendoza

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