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[VIDEO] Casa Magia: dosis de amor para curar el cáncer infantil

Este centro busca dar calidad de vida a los niños para que sigan con su tratamiento.

Casa Magia cuenta con un nuevo terreno en Surquillo en el que espera recibir 26 nuevas familias.

Sábado 04 de agosto del 2018

Los pasillos de un hospital no son el mejor lugar para confesar miedos. Tampoco para hablar de traumas o dudas. Pero hay pacientes que tienen la suerte de encontrarse con  personas como la enfermera María del Carmen Velandres, quien siempre está dispuesta a dedicar su tiempo para mirar a los ojos y prestar atención a las historias de quienes padecen alguna dolencia o enfermedad.

“El involucramiento y compromiso me nace del alma. Yo creo que si está en ti poder hacer algo más, hay que realizar algo más”, afirma. María del Carmen le dedicó más de 30 años al área de oncología pediátrica del Hospital Neoplásicas y esa experiencia le permitió detectar que había un vacío en las historias de las familias que acudían al centro de salud: no tenían dónde quedarse o los lugares que tenían no eran ideales para que un niño en tratamiento pudiera alojarse.

Así que se apoyó en la Asociación de Voluntarias por los Niños con Cáncer –conocida bajo el nombre de Magia-  y hace dos años adquirió una casa en la que podía hospedar a las familias de provincia que necesitaban que sus hijos continuaran con asistencia médica. Pero la intención de María del Carmen era que el paso por la casa fuera efectivo. Por tanto, los pequeños tenían que vivir y seguir desarrollándose según su edad. “Los niños con cáncer se salvan y hay que pensar en su futuro”, comenta.

UNA FAMILIA MÁGICA

Casa Magia brinda condiciones tan óptimas para los niños con cáncer, que, en algunos casos, se ha logrado cambiar el patrón después de recibir una quimio. Los pequeños no llegan a casa a vomitar, sino a jugar y a comer. “Le estamos quitando la parte negativa a ese tratamiento. Solo con dedicación. El cáncer infantil se cura con 50% de medicina y 50% de amor, decía la doctora Teresa Pasco y tiene razón. Acá tenemos mucho amor”.

Recorrer los seis pisos de la Casa Magia es volver a sentirse un niño. Entre los juguetes, colores, dibujos, crayolas y cuentos sientes que estás dentro de una ilusión. Aquí se materializa la magia para niños con cáncer. Y también para los padres, quienes pueden inscribirse en talleres como tejido, repostería, dibujo, pintura, así como participar en sesiones de psicología y consultas personalizadas con los médicos.

La casa recibe donaciones que garantizan el equipamiento y el personal, en su totalidad, es voluntario. La hija de María del Carmen se sumó hace unos meses al equipo de Casa Mágica, como doctora. Y el hecho de que siga sus pasos la llena de satisfacción. “Tengo el orgullo de que mi hija se haya hecho médico. Esa es mi herencia”.

María del Carmen asumió su crianza, al tiempo que ejerció la jefatura de las enfermeras del área de oncología pediátrica. “Fui creciendo profesionalmente, pero a costa del tiempo que le robaba a mi hija. Pero los pocos momentos libres que tuve se los dediqué a ella y fue mi centro mi inspiración”, confiesa y su voz se entrecorta.

“Creo que llegar a este momento, en estas condiciones, me hace la mujer más feliz. Estoy logrando lo que siempre quise y anhelé. Mi hija ha entendido que dando va a recibir más. Si alguien en este momento me pregunta qué significa estar en Casa Magia yo digo que es la felicidad completa”.

DATO: Casa Magia cuenta con un nuevo terreno, ubicado a espaldas de su único local en Surquillo. Este espacio recibirá a 26 nuevas familias. La meta, en todo caso, no es tener más niños, sino darles calidad a cada uno de ellos. 

✎ Escribe: Francessca Huané

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