La promesa del turismo responsable en el Perú La promesa del turismo responsable en el Perú

La promesa del turismo responsable en el Perú

Redacción ContentLab
Viernes 24 de julio del 2020

Pese a que el turismo ha sido uno de los sectores más golpeados por la crisis de salud pública, tras más de 20 años de constante crecimiento, las esperanzas de quienes trabajan en este sector se mantienen firmes.

Liccet Suárez, directora de Nassf Travel, una agencia de viajes reconocida por el Global Reporting Initiative durante los últimos tres años como una empresa sostenible, dice que el sector ha dado un giro de 360 grados con la llegada del coronavirus. Sin embargo, sostiene que, como toda crisis, esta pandemia puede significar una oportunidad para quienes desarrollan un turismo responsable con el medio ambiente y las comunidades.

“En Machu Picchu, patrimonio mundial de la Unesco, no se ha venido respetando la carga máxima permitida. Esta pandemia va a obligar a respetarla, porque ya no se puede desarrollar el turismo masivo. Ya no va a permitirse el mismo aforo de antes”, explica Suárez.

Conscientes de las limitaciones que impone al turismo la pandemia de la COVID-19, en Nassf Travel —que forma parte de la red Kunan, unidad de emprendimiento social y ambiental del patronato Perú 2021— crearon, junto con la Red Ecovoluntarios Nassf Latinoamérica, un plan de resiliencia para las nueve comunidades indígenas y vulnerables con las que trabajan en Perú, Ecuador y Colombia, cuya protección entienden como una prioridad. Esto les permitirá establecer un diagnóstico sobre las necesidades básicas y los niveles de contagio, fortalecer los liderazgos y los protocolos de bioseguridad y, por último, reinsertar a dichas comunidades en sus proyectos sociales y ambientales, con miras al próximo año.

Si antes estábamos acostumbrados a las imágenes de la ciudadela de Machu Picchu —la principal atracción turística del Perú— colmada de visitantes, hoy toca verla vacía por un tiempo aún indeterminado. Mientras tanto, la oferta se dirigirá al turista peruano. Y esto, señala Liccet, es también una oportunidad para poner en valor el turismo local en zonas poco concurridas y fomentar el comercio justo con la comunidades, uno de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de la ONU.

EN MEDIO DE LA CRISIS
No es exagerado decir que ningún actor se ha salvado de esta crisis sin precedentes. Para paliar las consecuencias del coronavirus en la industria del turismo, el gobierno peruano abrió un Fondo de Apoyo Empresarial de alrededor de US$ 141 millones (S/ 500 millones), el más importante de la historia dirigido al sector, para promover la entrega de préstamos del sector financiero a las micro y pequeñas empresas.

Hoy, el turismo representa el 3,6% del PBI del Perú y brinda trabajo a 1,3 millones de personas, según el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD). La reducción del flujo de turistas europeos y americanos en América Latina ha afectado principalmente a las micro, pequeñas y medianas empresas, que representan el 92% del ecosistema empresarial del sector. Pero no son las únicas y no son todas afectadas por igual.

Por ejemplo, mientras que las grandes empresas turísticas han perdido la liquidez necesaria para mantener una planta de trabajadores numerosa y han optado por reducir costos, los emprendedores rurales comunitarios —que han comenzado a involucrar poco a poco al turismo en sus esquemas productivos— podrían encontrar una oportunidad de desarrollo e inclusión económica y social en el largo plazo.

Para ello, eso sí, se requerirá un poco más que paciencia. Tras 107 días de cuarentena, el gobierno peruano ingresó el 1 de julio a la fase 3, la penúltima de las establecidas para la reanudación de las actividades productivas. Así, se habilitaron alojamientos bajo estrictos protocolos y se reabrió el aeropuerto Jorge Chávez, aunque de manera gradual, con la mayoría de sus negocios cerrados y solo para viajes al interior del país.

Por ello, PromPerú, el organismo público encargado de promocionar el turismo peruano, ha optado por incentivar los viajes en el interior del país estableciendo tres estrategias: aportar nuevos destinos, ser una alternativa desmasificada y original, y cambiar a un nuevo paradigma del turismo en el que la creación de lazos es lo primordial.

VIAJAR CON RESPONSABILIDAD
Para que este cambio sea efectivo, se requiere cumplir ciertos objetivos. Bruno Monteferri, director de Conservamos por Naturaleza, explica que “esta reactivación debe hacerse con mucha responsabilidad, para evitar que se genere una propagación de contagios que no pueda ser atendida de manera adecuada”.

Lo principal, en ese sentido, es reducir los riesgos de una mayor afluencia de turistas a zonas rurales donde no hay servicios de salud e higiene adecuados para atender un número alto de contagiados por COVD-19. Y, a su vez, mitigar el miedo y la incertidumbre de los viajeros con programas estatales que prioricen mejoras en la infraestructura hospitalaria en los lugares que se busca promover como destinos turísticos.

“Cualquiera que viaje a destinos rurales comunitarios debe hacerse una prueba de coronavirus antes y tomar todas las precauciones para no contagiar a las comunidades”, explica Monteferri. Por la misma razón, cree, la gente probablemente optará por rutas y hoteles menos concurridos, y preferirá viajar en auto o explorar otras formas de recorrer el país, como el ‘glamping’ o el ‘campery’.

Monteferri estima que las grandes empresas pretenden reactivarse entre octubre y fines de este año, pero el sector no se normalizará hasta dentro de dos o tres años, un tiempo más que suficiente para que los viajeros también puedan replantearse la manera en que están viajando y conociendo su país.

DATOS 

✔En Perú, la crisis sanitaria ha afectado a cerca de 800 mil empleos y ha generado una pérdida de aproximadamente US$ 2000 millones, según la Cámara Nacional de Turismo (Canatur).

✔El Ministerio de Comercio Exterior y Turismo ha comunicado que en el segundo semestre del año lanzará un nuevo concurso del programa Turismo Emprende, con un fondo de S/ 50 millones.

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