¿Qué se necesita para que Lima vuelva a ser una ciudad verde? ¿Qué se necesita para que Lima vuelva a ser una ciudad verde?

¿Qué se necesita para que Lima vuelva a ser una ciudad verde?

Redacción ContentLab
Martes 29 de septiembre del 2020

Lima, la gris, fue verde. Como sostienen las historiadoras Pilar Ortiz de Zevallos y Gilda Cogorno, cuando Francisco Pizarro llegó a la ciudad se podía caminar largas distancias bajo las sombras de gran cantidad de árboles frutales. Y no era así por naturaleza, sino porque los antiguos habitantes decidieron organizarse para hacerlo posible.

¿Se puede, entonces, pensar en transformar a Lima en lo que fue? Esta pregunta se han hecho quienes encabezan el grupo interdisciplinario de trabajo Lima 2035. Su  proyecto ha logrado sobresalir entre otras 1300 iniciativas para ser reconocido por la Fundación Rockefeller y la organización de innovación IDEO como una de las diez visiones de futuro más necesarias.

“A veces existe la necesidad de poner una visión dentro de una caja, para decir que se trata de una startup, una organización, una empresa, una ONG... Pero no, nosotros somos una visión en sí misma”, explica Soroush Parsa, científico líder en innovación del Centro Internacional de la Papa y representante de Lima 2035.

Como ha planteado el filósofo argentino Alejandro Galliano, autor del libro “¿Por qué el capitalismo puede soñar y nosotros no?”, en las últimas décadas, a través de las películas, las novelas y otros productos de ficción, la humanidad ha consolidado la idea de un futuro apocalíptico. Y, lo peor, una idea que cada vez se asemeja más a la realidad, apoyada por la pandemia del nuevo coronavirus. “En lugar de aceptar la idea de que el final es inminente y que no hay lugar para la innovación, hay que empezar a pensar en cómo nos vamos a reorganizar sobre nuevas pautas”, ha propuesto en el programa Qué Pasa, de la revista Nueva Sociedad.

Lima 2035 se inscribe en esa línea. Y lo hace planteando, primero, la certeza de una ciudad distinta a la que nos hemos acostumbrado. “Somos parte de una generación a la que se le borró de la memoria lo que es Lima en verdad y sentimos que su esencia es lo que vemos hoy”, lamenta Parsa.  “Y la esencia de Lima es lo que veamos cuando le saquemos ese poco de polvo que se le ha acumulado”.

PARTIR DE LA ALIMENTACIÓN
La ciudad verde, propone Lima 2035, podría reconstituirse volviendo a poner en el centro a la alimentación, como sucedía en la Lima del siglo XVI. Para ello, se requiere crear un ecosistema de agricultura urbana. Es decir, desde tiendas que ofrezcan paquetes sencillos para convertir un techo en una huerta, hasta encontrar las alternativas más viables y rápidas para brindar acceso al agua a todos los limeños, aprovechando las lomas de la ciudad. Se trata de necesidades urgentes, considerando que la anemia y la falta de acceso al agua afectan a miles de familias en la capital.

Para lograrlo, también hay que pensar en un plato de comida. Se trata de combinar de la mejor manera los ingredientes disponibles. “Nosotros no vamos a traer las soluciones, sino que vamos a buscar cuáles son las soluciones que ya se están trabajando en la ciudad, para articularlas de una manera que les permita escalar y ampliarse lo antes posible, y así, no solo sumarlas, sino que se multipliquen”, detalla Gonzalo Villarán, miembro de Lima 2035 y especialista en ecosistemas de innovación y emprendimientos.

En el año 2035, la ciudad de Lima cumplirá 500 años. Pero, para Parsa, hoy en día existen dos Limas separadas: la que migró a ella en busca de un mejor futuro y la que nunca se preocupó en recibir a los que llegaron. Esa división, dice, es justamente lo contrario a la definición de una ciudad y una cultura: la capacidad humana de colaborar en grupos masivos. Articular todas las culturas de innovación que existen en la ciudad en busca de una Lima verde y nutritiva, considera, es una manera de recuperar la visión de lo que fue y puede volver a ser, pero esta vez valorando y potenciando la diversidad que la constituye.

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