Ciudad cicloinclusiva: ¿por qué debemos usar bicicleta? Ciudad cicloinclusiva: ¿por qué debemos usar bicicleta?

Ciudad cicloinclusiva: ¿por qué debemos usar bicicleta?

Redacción ContentLab
Miércoles 08 de mayo del 2019

El caos en el transporte es el segundo problema que aqueja a los vecinos de Lima, por detrás de la inseguridad ciudadana. El tráfico vehicular, las pistas en mal estado y un transporte público que compite peligrosamente por buscar más pasajeros, son los mayores problemas en este sector y lo padece el 75.6% de limeños que utiliza el transporte público para acudir a su centro de estudio o trabajo, de acuerdo al Observatorio Lima Cómo Vamos (LCV).

Ante esto, una reciente investigación de la Unidad de Investigación Económica de El Comercio ha propuesto hacer de Lima una ciudad cicloinclusiva, como lo vienen intentando otras ciudades de la región. El 5% de los habitantes de Bogotá (la cual cuenta con 392 km de infraestructura ciclística) usa bicicleta como medio de transporte. De mismo modo, el 3% de la población de Chile (con 236 km de infraestructura ciclística) usa bicicleta. Mientras que Río de Janeiro (con 307 km) tiene el 3,2% de sus habitantes movilizándose en ciclovías. 

En tanto en el Perú la situación es diferente. “Los medios no motorizados están subutilizados. Solo el 1.1% de limeños lo usa para movilizarse. Estas opciones se deben promover más para los viajes de trayectos cortos en lugar del uso innecesario de taxis”, opina Luis Miguel Artieda, Responsable País de la Fundación Avina, institución que viene realizando una serie de intervenciones para que la ciudadanía en general, autoridades y el sector privado reflexione y tenga conciencia sobre la ciudad en que vive, promoviendo una movilidad urbana sostenible.

CAMBIOS EN LOS MUNICIPIOS
La Fundación Avina ha inspirado cambios en políticas públicas y programas municipales en San Isidro y de San Borja que promueven activamente el uso de las terrazas, así como la creación de parklets. En la primera comuna hoy existen alrededor de 30 km. de ciclovía, mientras que en la segunda con 23.5 km. 

El pasado mes de abril, el Gobierno publicó la ley que promueve y regula el uso de la bicicleta como medio de transporte sostenible (Ley N° 30636) para establecer medidas de promoción y regulación del uso de la bicicleta a nivel nacional.

Se ha planteado que las ciclovías puedan ser construidas bajo el mecanismo Obras por Impuestos y que en el sector público otorgue un día laboral remunerado a sus trabajadores por cada 60 veces que se certifique el uso la bicicleta para ir a su centro laboral.

A ello se deben sumar acciones del sector privado, señala Artieda, como otorgar facilidades a sus trabajadores con la instalación de duchas y otros incentivos.

Si bien estas iniciativas son valiosas, encontrar otras alternativas también es urgente. La crisis del transporte ya está teniendo efectos negativos en nuestra salud. Según el II Estudio de Tráfico y Tendencias de Movilidad Urbana en Lima 2018, realizado por Marketwin y publicado por la Universidad de Piura, el 72% de los limeños encuestados se sienten estresados por el agobiante tráfico en la ciudad y el 39% termina con síntomas de depresión cuando hacen uso del transporte en la ciudad. Combatir este problema es crucial para alcanzar uno de los Objetivos de Desarrollo Sostenible como es el número 11: ciudades y comunidades sostenibles.

LA PEATONIZACIÓN EN EL CENTRO DE LIMA
Otra iniciativa que busca armonizar el movimiento de la ciudad es la peatonalización de calles, como la que se ha empezado a desarrollar en el Centro Histórico de Lima.

Como ha recordado el arquitecto y urbanista Angus Laurie, en el 2012 se desarrolló un estudio con este objetivo. De 600 vecinos del sector, en aquel momento, el 80,5% estaban a favor de la peatonalización de todo el damero.

De acuerdo con declaraciones del Gerente de Transporte Urbano de la Municipalidad Metropolitana de Lima, Miguel Sidia, si bien en esta parte de la ciudad circulan unos 1.500 peatones por hora y entre 700 a 800 vehículos, el peatón solo tenía 1,80 metros de ancho para caminar, mientras los autos dos carriles. Ahora se ha delimitado un espacio de 3,4 metros de ancho para los peatones.

“Lima es una ciudad que fue planificada en 1535 para peatones y algunos carruajes de la época’’, ha asegurado el actual alcalde de Lima, Jorge Muñoz. Esta misma filosofía está inspirando ahora a las autoridades a encontrar otras vías de transporte que no sature de tráfico nuestra ciudad y lo más importante, no contamine nuestro planeta.

► Para promover el cumplimiento de los Objetivos de Desarrollo Sostenible y lograr un efecto multiplicador, lo primero es reconocer y celebrar los proyectos sostenibles. Por eso, si tienes una iniciativa que contribuye al desarrollo de las comunidades y el país, postúlalo en pods.pe

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