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4 lecciones para ser un buen líder, según John Sculley

Inversionista en Silicon Valley, John Sculley, afirma que más importante que el modelo de negocio es enfocarse en el cliente.

4 lecciones para ser un buen líder, según John Sculley

Cuando John Sculley era CEO de Apple hizo crecer las ventas de la primera serie de microcomputadoras de US$800 millones a US$8.000 millones. Foto: APB Speakers

John Sculley es uno de los líderes empresariales más conocidos de Estados Unidos. En los últimos años, parte de su vida ha sido llevada al cine, pero no precisamente los mejores episodios, por lo que se le conoce como el CEO que “despidió” a Steve Jobs de su propia compañía.

A decir de Sculley, como ha respondido en decenas de entrevistas en la última década, él no “despidió” a Jobs de Apple, empresa a la que llegó en 1983 como CEO por invitación del mismo Jobs. Según la versión de este experimentado ejecutivo, a Jobs solo se le retiró del proyecto Macintosh. 

“Steve se tomó un año sabático y aún era presidente del consejo. Estaba fuera, nadie lo corrió, pero estaba fuera del proyecto Macintosh, que era su sueño, y nunca me perdonó por eso. Después fundó NeXt y fue demandado por contratar a ingenieros de Apple”, contó Sculley a Forbes México en 2015. Luego, irónicamente, Jobs regresó a Apple el día que compró NeXt.

Hoy, Sculley regresa al mundo corporativo, convertido en un gurú del emprendimiento, como inversionista en el ecosistema de Silicon Valley y asesor de múltiples empresas, que los buscan para que comparta su visión de lo que debe ser una transformación basada en los clientes.

UNA CAUSA NOBLE

Sculley lidera RxAdvance, una startup a la que describe como “la compañía más emocionante en la que he trabajado desde Apple”. Su objetivo: usar tecnología para reformar la industria de la salud en Estados Unidos, el país con la atención medica más cara del mundo.

A sus 78 años, este neoyorkino quiere que los pacientes disfruten de un servicio de menor costo y mayor calidad. Esa, dice, es su “noble causa”. Para lograrlo, considera que el secreto está en no enfocarse tanto en la tecnología, sino en los problemas de la gente. “Mucha gente asume que la clave del éxito de una compañía está en crear una solución tecnológica increíble, pero no es así”, afirma este experimentado ejecutivo, que invita a hacer marketing clásico.

“Casi todas las compañías innovadoras empiezan identificando cuál es el más importante problema del consumidor y solo entonces desarrollan la tecnología”, dice Sculley. “Verás que así no solo terminarás haciendo dinero, también mejorarás el mundo”. Bajo ese enfoque, la preocupación de las empresas no debe ser ni su plan ni su modelo de negocio, sino cuál es el problema del cliente, para así proponer soluciones que respondan a sus necesidades. “El plan de negocios es solo un ejercicio de presupuesto que se vuelve político en la mayoría de las organizaciones”. En vez de eso, explicó Sculley a Forbes, si se busca generar utilidades y beneficios, se debe pensar primero en el cliente, lo demás vendrá solo.

LAS LECCIONES DEL EX CEO DE APPLE
Aunque entre 1993 y 2012, Sculley estuvo alejado del mundo empresarial, se le considera aún en Silicon Valley como un personaje clave en el sistema emprendedor, como fundador, inversionista, director y mentor de diferentes emprendimientos. Basados en estas experiencias, Sculley ha compartido repetidas veces con Jack Zenger, autor de 13 libros y consultor en temas de liderazgo, algunas de sus lecciones más importantes para el mundo de los negocios. Zenger también ha entrevistado repetidas veces a Sculley para Forbes, revista en la que escribe regularmente.

En uno de sus artículos "4 Top Lessons In Leadership From John Sculley", Zenger nos cuenta que conversó con Sculley y le dijo estas cuatro lecciones de liderazgo.

1. Enfocarse en el cliente
Según Sculley, el proceso tradicional de planificación de negocios comienza preguntándose dónde está la compañía, qué ha logrado y a partir de allí se trazan proyecciones basadas en una serie de suposiciones. “No es así como los grandes líderes dirigen compañías”, dice Sculley. Para este empresario, los grandes líderes, se enfocan exclusivamente en los problemas de los clientes, para encontrar soluciones innovadoras que antes no existían. Por esa razón, Sculley habla de “planes de clientes”, en reemplazo de “planes de negocio”.

2. No subestimar a nadie
En cada entrevista, Sculley recuerda su experiencia al lado de Jobs como sumamente gratificante, pero al mismo tiempo como aleccionadora. Entonces, Jobs, de 27 años, estaba en proceso de convertirse en el hombre que redefiniría la relación de los consumidores con la tecnología, y la mayoría de los colaboradores de Apple tenían 22 años. “Me formé en un mundo en el que era raro trabajar con un fundador de menos de 60 años”. Por ese motivo Sculley invita a los empresarios a no subestimar a nadie y aprender de todos

3. Asumir riesgos
El ex CEO de Apple cree que las empresas de tecnología, desde hace más de una década, adoptaron una cultura de riesgo, que fue lo que contribuyó a la creación de un ecosistema como el de Silicon Valley. En ese sentido, cree que las empresas tradicionales necesitan también aprender a fallar rápido, aprender rápido y siempre inclinarse hacia adelante. “La gente necesita aprender que está bien cometer errores y aprender de ellos. Si no cambiamos este principio cultural simple, las personas no tomarán riesgos y no intentarán cosas nuevas”, explica Sculley.

4. No hacer todo uno mismo
“Desearía haberlo aprendido antes, pero cuando eres joven, piensas que puedes hacerlo todo mejor, o piensas que no puedes admitir que alguien más podría ser mejor que tú en una serie de cosas”. Para este ejecutivo, resulta clave no solo rodearse de personas talentosas, sino formar talento dentro de las empresas, para poder contar con líderes tanto en el presente como en el futuro. Haber creído que su éxito como CEO de PepsiCo era suficiente para tener éxito en Apple fue un error.

Finalmente, como conclusión, Zenger destaca que Sculley aconseja conocer tanto las fortalezas propias como ajenas, para poder delegar responsabilidades en las personas que poseen no solo conocimiento o experiencia, sino sobre todo potencial.

Por esa razón, Sculley cree que el mundo de los negocios se fortalece claramente con el ímpetu de los líderes jóvenes, pero también se nutre del conocimiento de los líderes más entrados en años, como él, porque poseen más perspicacia y experiencia. ¿Qué más podemos aprender del ex CEO de Apple?

 

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