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¿Por qué las empresas Unicornio no son como las punto com?

Las empresas Unicornio, si bien generan valores que provocan preocupación, poseen sólidos fundamentos financieros.

¿Por qué las empresas Unicornio no son como las punto com?

Lei Jun es fundador y CEO de Xiaomi, una de las 20 empresas Unicornio más valoradas.

En 1994, diez años antes de que Mark Zuckerberg creara Facebook, miles de internautas administraban su propia red social gracias a una visionaria compañía llamada Geocities, que daba acceso a una web personal donde se podían colgar fotos o escribir pensamientos. Este precursor de Facebook ofrecía hosting gratuito en un sistema de vecindarios con nombres asociados, por ejemplo, al mundo tecnológico (Silicón Valley) o del espectáculo (Hollywood). Crear un site en www.geocities.com no requería conocimientos avanzados, y se podía decorar la web con gifs.

Gracias a esta tecnología, en 1999, Geocities se convirtió en el alojamiento web más popular y la tercera página más visitada de internet. Sus acciones se cotizaban en la bolsa electrónica de NASDAQ a precio de oro. Pero, aunque la empresa no ganaba dinero, Yahoo! la compró por US$3,570 millones. Una de las primeras transacciones millonarias de internet, pero que ubicó a Geocities en la zona cero del crash tecnológico conocido como “La Burbuja Punto com” cuyo estallido, en marzo del 2000, provocó la desaparición de más de 4.800 empresas de internet.

Ese día, el índice NASDAQ se desplomó y puso en evidencia la sobrevaloración de las compañías web. Geocities sufrió los embates de esta burbuja y su desaparición fue tan lenta como lo que demoraba por aquel entonces subir una foto a internet. ¿Qué pasó? En junio de 1997, cuando Geocities ingresó a la bolsa, sus acciones se elevaron de US$17 a US$100, a pesar de que no generaba ningún ingreso. Se trataba de un negocio basado estrictamente en expectativas, bajo la hipótesis de que internet se convertiría en la economía del futuro.

Entre los años 1997 y el 2000, centenares de empresas vinculadas al mundo de internet se valorizaban a gran escala a pesar de no generar ganancias y conseguían crédito a través de capital de riesgo o venture capital. Sin embargo, el 10 de marzo del 2000, la bolsa de valores electrónica en la que cotizaban las empresas digitales, alcanzó su índice máximo histórico: 5,132 puntos. Ese hito bursátil provocó pánico, afectando de forma gradual a las punto com.

Desde entonces, cierres, fusiones y adquisiciones se produjeron entre empresas punto com. Solo entre marzo del año 2000 y octubre del 2002 casi 5 mil empresas web desaparecieron. Hoy, cuando vemos que empresas como Uber, valorizada en US$62.000 millones, pero con ventas por US$3.400 millones, sin un solo activo, o Snapchat, cuyo valor es de US$16.000 millones pero genera ventas solo por US$500 millones, ¿estamos frente a ese mismo escenario? 
 


LA LLEGADA DE LOS UNICORNIOS
Para los que están inmersos en el mundo del ecosistema emprendedor de carácter digital, habría que precisar que existen hasta tres tipos de empresas que generan altas expectativas de parte de los inversionistas, quienes ven entre las startups futuras promesas de rentabilidad y crecimiento:

  • Unicornio: valen más de US$1,000 millones
  • Centauro: valen entre US$100 y US$1,000 millones
  • My Little Pony: valen entre US$10 y US$100 millones

Las empresas Unicornio, por lo tanto, se caracterizan por haber sido fundadas por emprendedores digitales, egresados probablemente de las más importantes universidades de Estados Unidos. A la fecha, deben valer más de US$1.000 millones, y por el nivel de crecimiento, han recibido capital de fondos de inversión o grupos de inversionistas, quienes participan seguramente en la dirección y gestión de la organización. Muchas no salen a la bolsa de valores pero se preparan para hacerlo.

Según el ranking de Fortune, las 20 empresas Unicornio mejor valoradas por el mercado, en orden de importancia, son Uber, Xiaomi, Airbnb, Palantir, Didi Kuaidi, Snapchat, China Internet Plus, Flipkart, Space X, Pinterest, Dropbox, Lufax, WeWork, Theranos, Spotify, DJI, Zhong An, Intarcia Therapeutics, Lyft y Coupang. Solo Uber, presente en 76 países, genera ingresos por US$3,400 millones, pero está valorizada en más de US$6.200. No posee ni un solo carro.

Para el profesor Guillermo Quiroga, Director de Postgrado UPC, existen hasta 7 argumentos por los que la burbuja de las punto com, no debería repetirse:

1. Aprendizaje:  Los inversionistas aprendieron del fracaso de las punto com en el año 2000. Según el profesor Quiroga, si bien el ser humano es el único que tropieza dos veces con la misma piedra, los inversionistas no volverán a caer en la era de la llamada exuberancia irracional. Han pasado 17 años y los estándares para invertir son más sofisticados.
 

2. Tecnología: Los avances de la era digital están más claros y consolidados que años atrás. Hace 17 años la tecnología solo permitía abrir páginas web. Hoy, la era digital no solo ofrece la posibilidad del hosting, sino de definir modelos de negocios basados exclusivamente en internet, como Netflix o Alibaba, que no poseen tiendas físicas. 
 

3. Visión: Las empresas poseen modelos de negocio que generan una propuesta de valor. Los clientes no solo acceden a una página web, sino a servicios y en la mayoría de casos a experiencias interactivas, como viajes por la ciudad, alquiler de apartamentos, compra de productos de todo tipo y contenido relevante para el mismo cliente. 

4. Fundamentos: A pesar de no ser rentables poseen modelos de negocio que generan ingresos. Si bien estas empresas no producen un nivel de ventas que alcanza al valor de sus expectativas en la bolsa de valores, generan renta tanto en inversión de empresas, como Snapchat o Facebook, como por comisión por uso, como Spotify o BlaBlaCar.

5. Off Line: Estas firmas poseen activos e inversiones fuera del ámbito netamente digital. Por ejemplo, Elon Musk, de Space X, no solo produce cohetes para la NASA, sino posee Tesla Inc, que vende vehículos de última generación. Amazon, de Jeff Bezos, acaba de comprar Whole Foods, y años antes adquirió The Washington Post.

6. Estándares: Los estándares de hoy para lanzar una IPO no son los mismos que hace 17 años. El profesor Quiroga detalla que el mercado de valores, en general, exige más trasparencia de parte de los inversionistas. Por ejemplo, en febrero, cuando Snapchat se presentó a la bolsa, declaró con sinceridad una serie de defectos que desalentaron a los inversionistas.

7. Inversionistas: Las empresas poseen el respaldo de inversionistas con experiencia en el sector. Las compañías Unicornio poseen inversiones de profesionales que no perdonan ninguna travesura de parte de los fundadores. El caso de Uber es el más paradigmático. Frente a una falla en la cultura, el directorio acordó echar a Travis Kalanick, el fundador.

Para el profesor Quiroga, el negocio de las empresas Unicornio está basado exclusivamente en la generación de expectativas de parte de los inversionistas, pero porque poseen al mismo tiempo fundamentos económicos sólidos que despiertan el interés del mercado. Un buen ejemplo es Tesla Inc., que genera más pérdidas que ganancias, pero posee pedidos de carros eléctricos hasta por los próximos cuatro años. En un mundo que camina hacia el fin de la era de los combustibles fósiles, Tesla Inc. posee más ventajas que ninguna otra compañía fabricante de vehículos.

Bajo este escenario, ¿estamos listos para invertir en una empresa Unicornio?

 

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