Negocios

Tres mandamientos para tomar decisiones difíciles

La toma decisiones en el mundo empresarial ocurre a cada minuto, pero se necesita un protocolo para tomarlas con sabiduría

Tres mandamientos para tomar decisiones difíciles

Tomar decisiones nunca es fácil, menos en una empresa. Por ese motivo, según los expertos, se debe tener claro cuál mes el problema para definir las mejores alternativas y los impactos de cada una antes de elegir un camino.

En las empresas, un CEO está frente a situaciones difíciles todo el tiempo. A pesar de la frecuencia con la que se presentan estos momentos, tomar decisiones difíciles puede provocar episodios de estrés, ansiedad y confusión. Porque las decisiones difíciles pueden significar tomar un riesgo que haga perder millones o afectar a terceros en procesos de despidos. "No conozco empresario al que no le afecten estas decisiones", señala Jorge Medina, ex CEO de la consultora E&Y durante 17 años, quien ha conocido probablemente a los ejecutivos más importantes del Perú. Por eso, algunos CEO con poca frialdad para tomar decisiones difíciles postergan la toma de estas resoluciones, prolongando el problema dentro de la organización.

Como no existe un manual para la toma de decisiones difíciles, muchas de estas se basan en la experiencia, el instinto o el libre albedrío. Pero, cuando se trata de una empresa, en la que el dinero de otrosd está en juego, es mejor recurrir a procedimientos y metodologías que nos ayuden a tomar decisiones inteligentes que aseguren alcanzar las metas que el directorio se ha trazado. En ese sentido Ernesto Weissmann, director de Tandem México y cofundador de Tandem Soluciones de Decisión, para un artículo de la revista mexicana Alto Nivel, propone la metodología Weissmann para la toma de decisiones difíciles.

 

DECISIONES EN 3 PASOS

Según este experto, el método que propone a las empresas consiste en 3 pasos. 

Paso 1. Entender el problema
Comprender cuál es la situación a la que uno se está enfrentando y ponerla sobre la mesa. En equipo, analizar los objetivos que se persiguen ante la situación y saber quiénes son los que deben o no participar en la toma de decisiones. En este punto, evaluar las alternativas y los riesgos que se derivan de cada una. 

Paso 2. Estructura
Una vez que se entiende cuál es el verdadero problema y se tienen sobre la mesa las opciones más viables, es momento de estructurar el problema de manera que se comparen las distintas alternativas. Es importante analizar el impacto que provocará la decisión en distintos aspectos: reputación, credibilidad, finanzas, confianza de los colaboradores, competencia, entre otros. 

Paso 3. Es tiempo de decidir
Una vez que se llega a la alternativa más viable, es momento de tomar una decisión. Posteriormente, se debe formar un equipo, liderado por el que tomó la decisión, para evaluar los efectos inmediatos de la decisión, para saber si se debe seguir adelante o si es momento de evaluar la segunda opción, según los objetivos planteados.

Para Weissmann, existen tres elementos fundamentales para dar estos pasos:

El equipo necesario: la decisión debe ser evaluada con la gente necesaria para no entorpecer el proceso. 

• Claridad sobre el método: Se debe definir la metodología que se utilizará con anticipación, para facilitar el orden. 

Información suficiente y veraz: Para tomar decisiones inteligentes, se debe tener en cuenta la información relevante alrededor del problema.

Después de estos consejos, ¿está listo para tomar decisiones difíciles?

Tags relacionados

Espacio Patrocinado