Negocios

¿Cómo funciona una incubadora de negocios?

Cada vez son más comunes las incubadoras de negocios en nuestro medio. Pero, ¿qué es exactamente lo que hacen?

¿Cómo funciona una incubadora de negocios?

Dentro de la incubadora, es posible aterrizar o mejorar las propuestas de valor del negocio que queremos emprender.

Las incubadoras de negocio se han convertido para muchos emprendedores en el espacio ideal para desarrollar empresas desde que estas son apenas una idea de negocio. Pero, incluso, se trata de una opción atractiva para empresarios con una compañía en marcha, que buscan perfeccionar o redefinir su modelo en busca de mejorar sus procesos o alcanzar mayor mercado. Se trata de centros en los que, con la ayuda de mentores o ejecutivos experimentados, se puede desarrollar un emprendimiento hasta que este ingresa por primera vez al mercado.

La diferencia de emprender un negocio al margen de una incubadora es que, por falta de consejo, exposición a mentores o especialistas, a otras experiencias de negocios o feedback de emprendedores como uno, las posibilidades de equivocarse son más altas. En cambio, dentro de la incubadora, donde se aprende de metodología y gestión de procesos, se reduce el margen de error. “La incubadora ayuda al emprendedor a dejar su idea lista para entrar al mercado”, explica Juan Alberto Flores, director ejecutivo de Ynnovadores, incubadora y aceleradora de negocios.

Según Flores, dentro de la incubadora, es posible aterrizar o mejorar las propuestas de valor del negocio que queremos emprender, sin necesidad de salir al mercado, donde el producto o servicio corre el riesgo de no encontrar mercado. Incluso, muchas veces, este es el espacio donde el empresario redefine su modelo de negocio por completo, comprendiendo que quizá su idea no era tan buena, y optando por otro concepto mejor. “La gran ventaja es la sinergia que se produce a partir del contacto con otros emprendedores, para sacar más ideas”, afirma Flores.

ETAPAS DE LA INCUBACIÓN

La incubación de negocios posee por lo general tres etapas básicas:

1. Pre-incubación: periodo en el que se le brinda al emprendedor orientación y asesoría para el desarrollo de su idea de negocio.

2. Incubación: etapa en la que se revisa y se da seguimiento a la implementación, operación y desarrollo de la empresa.

3. Post- incubación: proceso que le sigue a la incubación, en el que se le hace seguimiento al negocio con el fin de mejorarlo continuamente.

Dentro de la segunda etapa, que es la más importante, el emprendedor debe tener exposición a diferentes conocimientos, que serán claves para el manejo del negocio. Juan Alberto Flores, desde Ynnovadores, comparte los ocho módulos que ha desarrollados desde su incubadora.

 

 

 1. Relación con los socios. Una pequeña empresa, como un startup, nace a partir de la sociedad de dos o tres amigos, o de dos o más familiares. El objetivo de este módulo es hacerle comprender a los emprendedores que esto, más que amistad o vínculo familiar, son negocios, por lo que todos deben tener claro los principios de una buena sociedad.

2. Contabilidad básica. Toda organización, para saber conducirse de forma organizada, debe tener un manejo pulcro y transparente de las finanzas. No se trata de sumar, restar o saber la regla de tres, se trata de saber qué libros de contabilidad se debe llevar para un adecuado manejo contable de la organización, y así determinar su éxito financiero.

3. Definición de procesos. Todo emprendimiento, por más que sea pequeño, debe desarrollar formas o modelos de cómo hacer las cosas mientras se desarrolla un producto o un servicio. Estos procesos servirán no solo para tema de fábrica o manufactura, sino incluso para verificar la calidad y estandarizar la propuesta de valor al cliente final.

4. Finanzas y valoración del emprendimiento. De cara a buscar a la búsqueda de inversionistas, es importante determinar no solo el capital que necesitamos para crecer, sino lo que vale en forma potencial la idea de negocio. Eso nos permitirá tener mayor solvencia a la hora de relacionarnos con posibles inversionistas o socios.

5. Tecnología, marketing digital, marketing y publicidad. En un mundo que avanza sin freno a la transformación digital, es clave comprender cómo se comunica el consumidor en estos tiempos, ya sea a través de medios tradicionales o redes sociales. El buen uso de estos canales nos permitirá promover nuestra idea de negocio y llegar a más mercados.

6. Negociación, persuasión y comunicación. El emprendedor, por lo menos en una primera etapa, deberá saber vender su idea de negocio de forma breve e impactante. No solo desde el punto de vista del emprendimiento en sí mismo, sino para vender sus productos o servicios, e incluso negociar sus precios con información persuasiva.

7. Precios, costos, márgenes. Definir precios no es tarea sencilla. Una mala estrategia de definición de precios eleva los costos de producción y reduce los márgenes de ganancia, al punto que podría hacer inviable el emprendimiento. Por ese motivo, el emprendedor debe saber exactamente en base a qué factores obedecen sus precios finales.

8. Módulo legal. El emprendedor, por más que delegue los asuntos legales de la organización en un administrador, debe tener conocimientos básicos para constituir una empresa o generar contratos. De esta forma podrá tomar mejores decisiones o aprovechar las facilidades que ofrece el Estado en términos de tributación o acceso al financiamiento.

Según Flores, el 80% de emprendedores llega a la incubadora con una idea por desarrollar. El otro 20% son empresarios con un negocio en marcha. Para el vocero de Ynnovadores, la ventaja de esta incubadora es que el emprendedor comparte momentos con la red de Ynnovadores, integrada por algunos de los emprendedores digitales más exitosos del mercado de las startups, como Pedro Neira (Mi Media Manzana) o Abraham Abramovitz (Doktuz). “Gracias a su experiencia, lo que te pudo tomar cinco años, te va a tomar mucho menos”, dice Flores.

SEGUNDA ETAPA: ACELERACIÓN

Tras haber pasado por la incubadora, muchos emprendimientos postulan a las denominadas aceleradoras de negocios, donde no solo se mejoran los procesos o se redefine el modelo de negocio, sino se accede a financiamiento, capital, mentores más experimentados y redes de contacto. En el Perú, además del área de aceleración de negocios de Ynnovadores, existen otras propuestas desde el lado de las organizaciones privadas, como Endeavor o Wayra, y del lado de la academia, como UTEC Ventures, Emprende UP o CIDE PUCP.

En estos centros, el objetivo es llevar el negocio con dirección al éxito, sin escalas. A cambio, muchas veces las aceleradoras solicitan un porcentaje en acciones del emprendimiento, facilitando el acceso al financiamiento o redes de inversionistas ángeles. ¿Es hora de llevar nuestras ideas a una incubadora, o estamos en el momento adecuado para ingresar a un proceso de aceleración?

 

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