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Conoce las 6 lecciones de Kodak para no dejar de innovar

Tras ser líder en el mercado de la fotografía, la empresa terminó por desaparecer. ¿Qué lecciones deja este caso?

Conoce las 6 lecciones de Kodak para no dejar de innovar

La empresa Kodak no comprendió que lo más importante para los consumidores era atesorar sus momentos en una fotografía, sin importar si la plataforma era física o digital.

Desde su invención, la fotografía ha permitido que la memoria, los recuerdos y las añoranzas se conserven como imágenes estáticas, retratos de un instante decisivo o sencillamente un registro que pasará a la historia. La empresa Eastman Kodak Company, más conocida como Kodak, por más de un siglo, lideró de forma indiscutible esta industria: fabricó cámaras, insumos químicos y también papel fotográfico, y proporcionó adicionalmente el servicio de revelado, monopolizando el mercado, desde películas para los rayos X hasta los rollos de película de 16 y 35 milímetros para el cine.

“Usted solo apriete un botón, nosotros nos encargamos del resto”, fue el slogan que hizo famosa a esta compañía, fundada en 1881 por George Eastman, un aficionado a la imagen. Frustrado por lo complicado que era tomar fotografías en esa época, perfeccionó las cámaras, revolucionando la industria, al añadirles a los equipos los carretes de película en reemplazo de las placas, incrementando la capacidad de las cámaras para tomar decenas de imágenes. Cuatro años más tarde, en 1881, lanzó la icónica Folding Pocket, considerada la primera cámara de mano.

PARADIGMA DE LA INNOVACIÓN
Kodak forma parte de la historia del siglo XX como paradigma de la industria de la fotografía, pero también como parábola de advertencia para todas aquellas empresas líderes en su rubro. En enero de 2012, pese a que la empresa fue lideró en su categoría, en un mercado en el que los competidores se contaron por décadas con los dedos de una mano, se declaró en bancarrota y anunció que no fabricaría más cámaras, y que se dedicaría exclusivamente al negocio de imágenes digitales para el sector corporativo. ¿Acaso la empresa dejó de innovar y se durmió en sus laureles? No necesariamente.

La caída de Kodak no se precipitó por falta de innovación, precisamente, como acusan muchos de sus críticos. Recordemos que se trata de una compañía que se acostumbró a lanzar cada año nuevos equipos y productos al mercado, desde cámaras descartables, acuáticas, sensores de píxeles, hasta diversos tipos de calidad en papeles fotográficos. Una explicación razonable es la que aporta el ex jefe de inteligencia de mercado de Kodak, Vince Barabba, en su libro "The decisión loom", recordando la respuesta que le dieron a Steve Sasson, el ingeniero de Kodak que inventó la primera cámara digital.

En 1975, el día que Sasson presentó su invento frente la junta directiva de Kodak, le preguntaron: “¿Es una cámara sin película?”. Él respondió afirmativamente. Según Barabba, los miembros del directorio le dijeron: “es lindo pero no se lo digas a nadie”. Para 1981, a solicitud de la junta, Barabba realizó una extensa labor de investigación para determinar qué tan amenazante era para ellos su propio invento. Las conclusiones a las que llegó el exdirectivo es que había una noticia mala y una buena". La mala: la fotografía digital sacudirá el negocio basado en los rollos de películas. 

La buena: va a tomar por lo menos 10 años para que eso ocurra, debido al costo de las cámaras y la interoperabilidad entre equipos (cámaras, pantallas e impresoras). La conclusión de Barabba era la que los accionistas querían escuchar: la adopción de la fotografía digital no será una amenaza en una década. El gran problema fue que, en ese periodo Kodak, no se esforzó por innovar en el campo de la fotografía digital, conformándose con ser el líder de los rollos. El resto es historia. ¿Qué lecciones se pueden sacar del auge y caída de este gigante de la fotografía?

Según el mismo Vince Barabba, existen 6 lecciones que se pueden sacar del caso Kodak

1. Sin estrategia la marca no se sostiene sola. Se dice que la fotografía digital destruyó a Kodak. Lo cierto es que esta compañía fue una de las pioneras en el desarrollo de dicha tecnología, pero nunca estimó necesario diseñar una nueva estrategia de negocio de cara a la irrupción de esta nueva tecnología. 

2. No te aferres a la historia. Una compañía evoluciona cuando deja de estar anclada por su pasado. Si bien fueron los líderes del mercado durante casi un siglo, consideraron que podían hacerlo bien por otro decenio sin hacer ningún cambio. Lo cierto es que la tecnología cambió, y los consumidores también. 

3. No ignores las señales. Los cambios disruptivos no llegan sin avisar. No tomarse en serio el potencial de la fotografía digital dentro de casa le trajo más problemas a Kodak cuando esta tecnología empezó a ser desarrollada por sus competidores. Cuando los smartphones tomaban fotos estaban liquidados.

4. No compitas contigo mismo. Diversificar a veces es una manera de no afrontar el reto de innovar. Kodak no solo decidió mantenerse en el negocio de la fotografía impresa en vez de transformarse para convivir con la era digital, sino que incluso se aventuró a invertir en otros rubros que solo aumentaron sus pérdidas.

5. No subestimes a la competencia. La primera cámara digital que Apple lanzó al mercado fue desarrollada por Kodak, pero a la compañía ni siquiera le pareció necesario poner su marca en el aparato, pues veía la licencia de patentes era un negocio marginal. Hoy la cámara de los iPhones es una de las más preciadas.

6. Siempre escucha a tu público. Ignorar lo que piensa el conusmidor puede hacerte perder la perspectiva. Fue tal la testarudez de Kodak para adaptar su modelo de negocio a los nuevos tiempos, que llegó a desarrollar una tecnología (APS)  que capturaba fotos de manera digital, pero tenía que revelarse. 

 

 

 

 

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