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¿Qué lecciones nos deja la Federación Peruana de Fútbol?

Detrás de la clasificación al Mundial Rusia 2018, existe una gestión que ha redefinido los estándares del fútbol peruano.

¿Qué lecciones nos deja la Federación Peruana de Fútbol?

A Gianfranco Castagnola, presidente de Apoyo Consultoría, no se le conoce mucho entre la hinchada, pero desempeñó un rol clave como miembro del Comité Consultivo de la FPF.

Hace tres años, desde que se inició una nueva etapa en la Federación Peruana de Fútbol (FPF), el Perú figuraba como el penúltimo equipo en la tabla de Sudamérica. Por esa razón, en un principio, la nueva directiva no pudo ofrecer ningún logro deportivo inmediato. La nueva presidencia solo atinó a ofrecer un trabajo de gestión, que los expertos en ese momento consideraban que era algo que no se había hecho en la FPF en los últimos años, desde que hubo dirigentes que se entronaban por periodos de entre 20 (Nicolás Delfino) y 13 años (Manuel Burga). Entonces, el objetivo sería darle un gobierno corporativo a la FPF.

Lo primero que hizo la nueva dirigencia fue rodearse de personajes vinculados al sector privado, que destacaban no solo por su prestigio y reputación, sino por un verdadero interés de sacar al fútbol peruano adelante. Estos empresarios, como Gianfranco Castagnola, presidente de Apoyo Consultoría, conformarían un cuerpo de gerentes ad honorem de primer nivel, que le brindarían mentoría permanente a la FPF en su esfuerzo de gestionar la institución de forma profesional. Así nacería el Consejo Consultivo de la FPF. Gracias a las relaciones de estos hombres de negocio, se pudo fichar a quien sería un jugador clave: Juan Andrés Matute, entonces gerente comercial de Banca Retail del BCP, para ocupar la secretaría general, cargo que hasta ese entonces no existía. Hoy, Matute, asume la función de un CEO

El segundo jale fue Juan Carlos Oblitas, para ocupar otra posición que tampoco existía en el organigrama: director deportivo de la FPF. Dos meses después, en marzo, el comando encabezado por Oblitas, con total independencia, convocó a Ricardo Gareca Nardi como director técnico de la selección de mayores, cerrando la lista de nombres que contribuirían con promover un marco institucional, tanto en la gerencia como en el campo de juego. Hoy, si bien la crítica especializada reconoce que el comando técnico, liderado por Gareca, así como los jugadores, fueron determinantes para obtener el cupo a Rusia, se le reconoce a la nueva dirigencia su capacidad para hacer tangibles las metas propuestas.

LA VISIÓN DE APOYO
Entre los años 2002 y 2004 la FPF, presidida entonces por Manuel Burga, contrató a Apoyo Consultoría para identificar con precisión los problemas que aquejaban a la FPF como institución, con una mirada más de negocio que de deporte. Según Gianfranco Castagnola, presidente ejecutivo de Apoyo, se elaboró un diagnóstico en el que se señalaron reformas integrales en seis ejes estructurales: los clubes de fútbol, el sistema de campeonatos, el trabajo con las ligas de menores, el sistema de justicia, la organización de los entes rectores del fútbol y la violencia. El objetivo era hacer de los clubes de fútbol organizaciones con incentivos a largo plazo, con manejo más transparente y con potencial para crecer.

Una de las piedras angulares de la propuesta de Apoyo fue la reorganización societaria hacia un esquema de sociedades anónimas (SA). A la fecha, este diagnóstico es considerado como el estudio más serio en términos se análisis y recomendaciones. No obstante, no se llegó a aplicar ninguna de las recomendaciones. Años más tarde, entre los años 2012 y 2013, nuevamente Apoyo Consultoría, con el auspicio del Gonzalo de las Casas, entonces asesor legal de la FPF, elaboró nuevamente otra propuesta para la FPF, esta vez en el ámbito de un sistema de licencias para los clubes, tal como promovía la FIFA a nivel mundial, que le permitiría a las federaciones, bajo un esquema de metas, qué clubes son aptos o no para competir.

Apoyo definió requisitos en cinco sectores clave: deporte - tener por lo menos dos equipos de menores-, infraestructura -estadio propio o contrato de alquiler en uno que reúna las condiciones mínimas-, seguridad –contar con seguridad privada para los partidos-, administrativos, - personal necesario para administrar un club-, financiero –ordenamiento para no generar sobreendeudamiento- y personería jurídica - un representante legal que se haga responsable de los problemas legales o tributarios-. Entre las federaciones de alto nivel de Europa, salvo Albania, Eslovaquia y España, todas operan con sistemas de licencias, que les da a los clubes una conducción ordenada en términos gerenciales y económicos.

Afortunadamente, con Castagnola como miembro del Consejo Consultivo, la FPF aplicó muchas de las reformas que propuso Apoyo Consultoría.

GESTIÓN PROFESIONAL
Esta gestión no solo se preocupó por tener un seleccionado de mayores competitivo, sino ofrecerle al profesor Gareca la posibilidad de incorporar nuevos talentos a la selección. Por esa razón, la FPF empoderó al jefe de la Unidad Técnica de Menores de la FPF, Daniel Ahmed, quien se encargaba de los jugadores menores de 15 años desde 2013. Desde entonces, y más durante la actual gestión, el profesor Ahmed se convertiría en una pieza estratégica para el futuro de la selección de mayores. Precisamente, a pedido este entrenador, se reconfiguró el torneo nacional de menores, partiendo el país en cuatro territorios. Eso le facilitó a Ahmed más orden a la hora de reconocer a los jóvenes más talentosos, a quienes clasificó por primera vez en los registros de la FPF, para empezar con ellos un trabajo de largo plazo. 

Gracias a este esfuerzo, si hasta hace dos años la selección de mayores estaba integrada en un 90% por jugadores de Lima, ahora el 60% de los jóvenes seleccionados son de las regiones. Por otro lado, esta gestión impulsó la aplicación de las licencias FIFA para la primera división, obligando a los 16 equipos a nivel nacional a comprometerse con un conjunto de directivas no solo deportivas, sino incluso en términos de gestión económica. Hoy, la firma KPMG, una de las big four de la contabilidad a nivel global, analiza los reportes económicos de los 16 equipos. En ese contexto, existen equipos que, por mala gestión económica, han sido sancionados prohibiéndoles la contratación de jugadores hasta que ordenen su contabilidad. Hace meses, ese fue el caso de la U, que no pudo contratar talentos por seis meses.

Para acceder a la licencia FIFA, los equipos deben formar seleccionados de menores, que en el largo plazo le devolverán razón de ser al manejo económico de los clubes deportivos: vender jugadores. Con esta decisión, sin importar si son asociaciones sin fines de lucro o sociedades anónimas, se ha contribuido con la profesionalización de las dirigencias. Finalmente, entre las decisiones de corte estratégico, la FPF lanzó el Centro de Selecciones Nacionales, que será clave para la clasificación a Qatar, así como al resto de eliminatorias. En ese contexto, el papel de Ahmed será clave para el 2022, ya que por sus manos están pasando aquellos jugadores que serán clave, porque les tocará trabajar con los jóvenes mundialistas que hoy están en posibilidad de seguir vistiendo la camiseta de la selección. 

Esto es lo que llaman una gestión de largo plazo, con liderazgo y visión de gobierno corporativo. Atrás quedaron las dirigencias enquistadas, lideradas por un solo e inamovible personaje, que se preocupaba más por los contratos con las empresas trasmisoras de los partidos, que por definir una agenda pensando en los próximos mundiales. Gracias a este enfoque, también quedaron a tras la dependencia a jugadores internacionales que poco o nada habían logrado con la selección, y se les reemplazó por jugadores jóvenes, con hambre de resultados. ¿Qué lecciones podemos sacar de este estilo de gestión?

5 LECCIONES DE LA FPF
1. Orden. Para que funcione, la organización debe estar ordenada por dentro. En este caso, se definieron nuevas gerencias, con plena autonomía, para asignarle una responsabilidad a cada área. Por lo tanto, la dirigencia de la FPF no se cruzaba con el liderazgo deportivo de Oblitas. Es más, ahora los dirigentes ni pisan la cancha.

2. Talento. El líder debe rodearse de personas talentosas en áreas que no domina. Los convocados por la FPF en la parte dirigencial son profesionales de alto nivel. Al lado de Gianfranco Castagnola, figuran otros líderes empresariales, como Luis Felipe Cantuarias, Alfredo Ferrero, Paolo Sacchi, y Luis Alfonso Carrera.

3. Empoderamiento. El equipo debe ser respaldado en las decisiones que tome. El comando deportivo, encabezado por Juan Carlos Oblitas, así como el comando técnico, liderado por Ricardo Gareca, posee absoluta autonomía y respaldo de parte de la FPF. Por ejemplo, la convocatoria de jugadores es decisión exclusivamente del DT.

4. Sistema. Se deben definir procesos que favorezcan e incentiven la innovación. Se han redefinido los sistemas de trabajo, como el referido a la selección de menores, y se ha implementado un proceso de licencias FIFA, para obligar a los clubes a que se profesionalicen, sin necesidad de que se conviertan en sociedades anónimas.
 
5. Largo plazo. Así los resultados no nos acompañen en un inicio, la visión es de futuro. Si bien los resultados deportivos del primer y del segundo año no fueron auspiciosos, la FPF continuó el proceso de reforma que empezó en 2015. Los resultados empezaron a llegar en 2017, con victorias consecutivas en la parte deportiva.

De todas estas lecciones, si cabe una que resulta determinante, es desarrollar una gestión profesional, convocando a personas que destaquen, principalmente, por su talento.

 

 

 

 

 

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